Vista panorámica de Tertaréu. Es un pueblecito de Lleida, en el cual hace más de 30 años que cazamos el jabalí. Nos sentimos muy bien acogidos y tratados por los lugareños. Son gentes, generalmente, extraordinaria. Merece la pena convivir con ellos.
Vista panorámica de Tertaréu. Es un pueblecito de Lleida, en el cual hace más de 30 años que cazamos el jabalí. Nos sentimos muy bien acogidos y tratados por los lugareños. Son gentes, generalmente, extraordinaria. Merece la pena convivir con ellos.
La primera cacería de una temporada siempre es emotiva. Más, cuando los participantes son amigos. A las 6,30 de la mañana, Miguel Garrofè, Canut, abrió el local social de Tartaréu. Allí empezamos a llegar los participantes. Pocos, ya que algunos aún disfrutan de sus vacaciones. En total nos reunimos 22 paradas y 3 rehalas de perros. Decidimos ir al Serrat de Pitráu, en Vilamajò. Habia rastros. Se unieron a nosotros varios cazadores socios del José Berrocal, de Vilamajò. Tras los efusivos saludos de los que aún no nos habíamos visto, pusimos manos a la obra y decidimos marchar al cazadero, no sin antes hacer provisiones de agua en garrafas para los perros.
Al llegar a la zona, Jordi Corsa, el Romanillo, estaba haciendo labores agrícolas con un tractor cerca del cazadero, dejó sus taréas y vino a saludarnos. De paso nos informó que dos horas antes había visto una manada de 14 jabalíes en el campo de al lado. La cosa prometía.
Este es el magnífico ejemplar cobrado en la primera cacería de 2012 / 2013, en el Serrat de Pitráu, por Ton “El Romano” y rematado por Miquel, de Paláu, quién participaba con nosotros como invitado.
Pronto se escuchan los inequívocos ladridos de los perros. Han levantado un jabalí. Enseguida, varios disparos. El animal había pasado cerca de Ton “El Romano”, quién le disparó y logró alcanzarlo. Pero el “bichejo”, siguió su camino hasta que se encontró con MIQUEL, de Paláu, tío de Marc, el perrero, quién lo remató.
Marc, por la ausencia de su tío Miquel, se fotografía con el jabalí rematado por éste, el día 7/9/2012, en Tartaréu.
Poco después, más disparos. Otro jabalí pasó por la zona de Placi, quién le hizo la “salva” preceptiva, […]
Tras la decisión de dejar el coto de Estopiñán del Castillo, la sociedad, se enfrenta a varios retos. El primero, el número de cacerías que se podrán realizar. El segundo, las áreas de caza o cotos. El tercero, mantener la ilusión de los socios y abonados ante un proyecto poco concreto.
Con estas perspectivas afrontamos la temporada 2012 – 13. Somos conscientes de esas dificultades y, las asumimos, porque así lo asumió nuestra asamblea por abrumadora mayoría. Nuestra seguridad y filosofía están muy por encima de cualquier otra opción.
Cuando tomamos la decisión sabiamos y, así se ha confirmado, que perderiamos algún socio. Hemos perdido dos que ya lo manifestaron. Por el contrario, hemos incorporado a tres. Uno de Sástago, otro de Corbins y José Mª Reichart, a quienes les damos la bienvenida. Esperamos se integren con nosotros.
Maravillosa vista de la Malera. Aquí se han hecho y, se seguirán haciendo, grandes cacerías
De momento, contamos con la inestimable inclusión en nuestras cacerías del Coto de Vilamajò que lo gestiona José Berrocal, a quién le encanta cazar con nosotros (Nos conocemos desde hace muchos años), y de un grupo de sus socios que se incorporan a nuestras cacerías.
José Berrocal, el segundo por la izquierda, sentado junto a un grupo de sus socios y, Manolo Pereira de pié, al fondo. José Berrocal es un gran cazador, conocedor de todos los cazaderos, gran compañero y cocinero, así como un buen colaborador nuestro.
Vista parcial de Tartaréu, donde llevamos más de 30 años cazando y donde nos sentimos identificados con los lugareños.
Las cervezas y mandukinis, despues de la cacería, en un ambiente distendido, tal y como muestra esta foto, es un acto irrenunciable. Paco Gamero se levantó para hacer la fotografía; en […]
Este caballero, al que además tenemos que soportar, se ha empeñado en batir records, y eso que no competimos y, mucho menos entre nosotros. Pero sí, el muy mastuerzo lo hace muy bién y todos le felicitamos, pero claro, alguna cosa habrá que criticarle. Por ejemplo: hace bastantes años, batió otro record, le tiró, en varias temporadas a 22 jabalíes y cobró 22. El que hacía 23 lo falló, pero ahí quedó eso para el recuerdo y, porqué no, para que alguno le comentaramos que ya era hora de fallar como los demás.
Pero la cosa no acaba aquí. Antes era todo un atleta, subía a los picachos más difíciles, arrastraba los jabalíes desde cualquier sitio y ayudaba a todo el mundo. Ahora no; desde que se dejó “picar” por una garrapata que se le enganchó en la cabeza (Por ayudar el último día de la temporada a Joan Molinè, que consiguió un gran ejemplar, pero tenía la maldita garrapata encima), ya no puede. El bueno de Manolo le costó muchos días de hospitalización y ha quedado con secuelas irreversibles. Ya no puede ni subir ni arrastrar los jabalíes. Si las temporadas se le dan como la 2011 / 2012, tendrá que contratar a alguien para sacarle “sus” jabalíes. La mayoría ya estamos hasta el gorro.
En las tres fotos, Manolo Pereira con otros compañeros en la temporada 2011 / 2012. Siempre sale a la derecha
Manolo Pereira, caza bién, pero comiendo, también es un lince. En esta fotografía, que está en su sitio preferido, la derecha, está en un “Yantar” frente a Paco Gamero y unos compañeros de la Cuadrilla Los Chicos de Zuera que habían cazado ese día con nosotros en Estopiñán del Castillo. Al […]
Jordi Corsa, maneja el cerrojo de su rifle, a la velocidad del rayo. Dispara a idéntica velocidad, pero por el resultado de este día, los jabalíes se le hacen pequeños y no los toca. Luego, cuando el hombre está más tranquilo, es otra cosa. A las perdices las mata sin mirarlas. Será que le tiene manía. A Paco Gamero le hizo un día una demostración en el coto de Conesa. El jodido con tal de hacerse notar, es único. Luego sí, es muy solidario y trabajador. Hay que reconocerle esas virtudes.
Jordi, que empezó cazando con nosotros en su adolescencia, lo dejó unos años. El hombre se dedicó a otros menesteres, pero una vez casado y con hija, le volvió a picar el gusanillo de la nostalgia. No participó en muchas cacerías, por eso, quizás, quiso quemar toda la pólvora en pocos días. Tiene otros quehaceres y aficiones. Le gusta cazar en los montes de Espò y la perdiz.
Jordi Corsa, “El Romanillo”, a la derecha, junto a Paco Gamero, en el centro y su hermano Jaume, un día de cacería de perdiz en el coto Conesa, la temporada 2011 / 2012
Jordi no se prodiga en las fotos. De vez en cuando le conseguimos una.
Placi Forcat y Miguelet. Dos, lugareños y buenos amigos. Muy buenos organizando cacería
Miguelet y Manolo Pereira. ¡¡¡Vaya par!!!
Miguelet, se fotografía con 4 jabalíes que cobró en “Los Mons”, la temporada 2010 / 2011 (Izquierda), con Brufáu y un ramilletes de jabalíes cobrados en Estopiñán del Castillo (Centro), en la comida de fin de la temporada 2011 /2012 en Estopiñán del Castillo (Derecha)
Miguelet, al fondo en el centro, se fotografía con Paco Gamero, su esposa, Mari, Fina esposa de Manolo Pereira y Merçè, La esposa de Miguelet, en una comida celebrada el vereno de 2012 en casa de Paco, en Comarruga. Se concluyó con cava, tal y como se ve encima de la mesa. Del asado de la […]
En Tartaréu nos sentimos como en nuestra propia casa. Estamos cazando allí desde hace más de 30 años. Hemos visto crecer a Miguelet y a los hermanos Corsa Cambre, los “Romanillos”. Hemos disfrutado de cacerías impresionantes y, hemos llorado la muerte de nuestro entrañable compañero y amigo Miguel Valls Camping, que se produjo el día 12 de febrero de 2011.
Tartarèu es para nosotros algo más que un coto de caza. Sus habitantes nos conocen y nos reciben estupendamente. Sus parajes nos resultan muy entrañables. Hemos conseguido entrar en el tejido social de este pueblo tan especial y nos sentimos bien acogidos.
Ton “El Romano, Ilustre lugareño.
Jaume Corsa, uno de los “Romanillos”, a quién hemos visto crecer.
En Tartaréu seguiremos disfrutando, de la caza, de su entorno, de sus habitantes y de las comidas.