Vista del cazadero de El Serrat de Pitrau. En esta masía, 5 jabalíes rodearon a Ton, "El Romano". Se marcharon todos, el bueno de Ton ni tan siquiera había cargado el arma.

Vista del cazadero de El Serrat de Pitrau. En esta masía, 5 jabalíes rodearon a Ton, “El Romano”. Se marcharon todos, el bueno de Ton ni tan siquiera había cargado el arma.

El domingo, día 23 de marzo, al tener solventado el tema de la asamblea, decidios cazar. Éramos 15 paradas y 3 rehalas de perros. Hacía un buen día, aunque un poco fresco. Sorteamos paradas y todos en marcha. Este día se había quedado José Manuel Palacios y Sebastián Yeste, de Sástago; Xavi Sañé, Mari Carmen y Pedro Berjillos. Palacios haría parada.

En poco tiempo, todos colocados y orden de suelta de perros. Paco Gamero ve a Ton “El Romano”, que le llegan varios animales “Perros”, pensó Gamero en un rincipio, pero sólo un instante, pues enseguida se percató que eran jabalíes. Ton no reaccionaba y los animales se perdieron entre la maleza. Poco despues, Ton explicaba que estaba cargando el rifle, que se le encasquillo y cuando salió de este atolladero se dio cuenta que tenía el seguro puesto y el punto rojo sin activar. Sin duda alguna, esta ha sido la anécdota de la temporada.

Tras esta anécdota poca cosa más. Se vieron varios corzos, incluso uno de ellos se dejó fotografiar por Paco Reillo, pera ni un sólo jabalí. Decidimos ir a un barranco junto a la granja del Romano. Allí corrimos la misma suerte. Ni un sólo jabalí y muchos corzos. Se vieron al menos 10. Porra y hasta la próxima temporada.

Esta magnífica vista y tiradero tenía Paco Gamero. Se quedó sólo con la vista, pues de tirar nada y a nada.

Esta magnífica vista y tiradero tenía Paco Gamero. Se quedó sólo con la vista, pues de tirar nada y a nada.