He aquí los principales protagonistas del lance: Paco Gamero, el matador; Miguelet, que le avisó de la inminente   salida del jabalí, Ceci, integrante de la rehala de Miguelet y madre de otros componentes de la misma y, en el suelo, el jabalí abatido.

He aquí los complementos básicos de un buen lance de caza. Paco Gamero, el matador. Miguelet, que lo avisó y puso en alerta a Paco; Ceci, una de las perras que componen la rehala de Miguelet y madre de otros componentes de la misma. A la izquierda, el remolque que trasladará el jabalí al punto de encuentro. Es todo imprescindeble.

 

El domingo, día 23 de febrero, amaneció, como el día anterior, un día, climatológicamente hablando, extraordinario. Como de costumbre, nos dimos cita en el local social a las 8,00 h., donde empezamos a reunirnos. A las 8,30  hora, saltó la noticia: Placi no llegaba. Paco Gamero lo llamó por teléfono. No obtuvo respuesta. Allí estaban ya todos los participantes, menos Placi y Ton, “El Romano”. Aunque sabíamos el cazadero, nos sentíamos un poco desamparados; como aquel que no sabe por donde empezar. Placi, significa para nosotros, algo más que un compañero de caza.

Unos minutos después, Paco Gamero, vuelve a llamar a Placi. Esta vez si. Le contesta con una voz de “ultratumba” diciendo: Paco, me he dormido. Nada, el muy pillo se encontraba la mar de bien con Morféo tras la digestión de los CALÇOS, las costilletas, el cava, la botifarra, etc., etc. Voy enseguida, dijo.

En 10 minutos, se incorporó al grupo para hacer los deberes. Parte de ello ya se habían hecho. Éramos 24 puestos y 6 rehalas de perros; las de Pedro Berjillos, Miguelet, Joan de Borges, José Manuel Palacios, Javier Jarior y David. Elección de colocadores y sorteo. Colocarían, Miguelet, Manolo Pereira, Paco Reillo y Placi. En poco más de media hora, todos en su sitio. Alrededor de las 10,15 h., orden de suelta.

Bonita vista desde una de las paradas de Tirapols. La ocupó Paco Gamero y, de no ser por el olor de los "purines", hubiera estado en un lugar idílico.

Pronto, los perros empiezan a perseguir animales. Corzos, la mayoría y, sólo se les podía tirar a las hembras. Se levanta algún jabalí y, José Manuel le tira a uno. No le da y, el animalejo, corre en dirección al Barranc Salat. Nadie lo ve al principio. Los perros lo dejan y optan por los corzos. Parece que, más tarde, otra rehala lo levanta y Cristian lo licencia.

Miguelet, a través de su emisora, grita: “Paco Gamero, va hacia tí”. Efectivamente, unos segundos despues, Paco oye el fragor del animal entre la maleza y termina viéndolo. Espera. Cuando finalmente el animal sale de la maleza al sembrado, lo encara y le dispara. Trasero; lo intenta de nuevo y tampoco acusa el impacto. Finalmente, con el tercer disparo, el jabalí, cae al suelo y se queda. No estaba muerto, pero muy mal herido. Acuden bastantes perros y hay que rematarlo.

Por este campo cruzó el jabalí que abatió Paco Gamero. El primer disparo a una distancia de 110 m., según el telemetro. A unos 125 m. el que lo alcanzó.

Por este campo cruzó el jabalí que abatió Paco Gamero. El primer disparo a una distancia de 110 m., según el telemetro. A unos 125 m. el que lo alcanzó.

Los perros atacan al jabalí que ha cobrado Paco Gamero. Es impresionante el instinto de estos animales.

Los perros atacan al jabalí que ha cobrado Paco Gamero. Es impresionante el instinto de estos animales.

Perros y jabalí

Los perros son el alma de las monterías

Perros de varias rehalas. Saben que el jabalí no está muerto aún y por ello, lo atacan una y otra vez.

Perros de varias rehalas. Saben que el jabalí no está muerto aún y por ello, lo atacan una y otra vez.

Pedro Berjillos hace uso del puñal para rematar definitivamente al animal. Este, se resistía ostensiblemente a morir.

Pedro Berjillos hace uso del puñal para rematar definitivamente al animal. Este, se resistía ostensiblemente a morir.