El domingo, día 15 de marzo, teníamos previsto cazar la serra La Mora. Se habían quedado un grupo importante de paradas y perreros. Era cuestión de aprovecharlo.

Al fondo, la serra de la Mora. Allí cazamos el día 14 de septiembre de 2014

Al fondo, la serra de la Mora. Allí cazamos el día 15 de marzo de 2015

 El domingo, finalmente, nos reunimos 18 paradas y 7 rehalas de perros; las de Miguelet; Xavi Sañé; Pedro Berjillos; José Manuel Palacios; Javier Jariod; Felix Gonzáles y Victor. Asistían tambien 3 invitados de Castelldefels, que repitieron.

Este día, por las dificultades que tiene la ascensión a la carena de la Serra la Mora, se pidieron 5 voluntarios que no entrarían en el sorteo. Los colocaría Manolo Pereira. Los otros 12 los colocarían Miguelet y Jaume El Negre.

Vista parcial del cazadero de la Serra la Mora. Abajo, a la izquierda  y al fondo de la foto, se cobró el único jabalí de la jornada. Le tiraron los tres invitados de Castelldefels

Vista parcial del cazadero de la Serra la Mora. Abajo, a la izquierda y al fondo de la foto, se cobró el único jabalí de la jornada. Le tiraron los tres invitados de Castelldefels. Lo cobró, el último que le tiró.

Sobre las 9 horas, todos en marcha. En 30 minutos, todos en sus puestos y coordinación de los perreros y orden de suelta.

Se empezaron a ver corzos y eso empezó a ser preocupante. Estos animales cuando no se les puede tirar son muy molestos; se llevan tras ellos a los perros y distorsionan la batida.

Corzos y jabalíes tienden a marchar cruzando la carena hacia los montes de Os de Balaguer, 9 de cada 10 tomaran esta opción. Rara vez se aventuran a cruzar los campos hacia Comallonga o Les Serres Belles. Pero alguna vez lo hacen.

Los perros levantan dos jabalíes. Se da la alerta por las emisoras y todo el mundo en tensión. Se oyen dos disparos. Ha sido Javier Jariod que lo ha fallado y se lamenta porque había querido ser más listo que el animal y cortarle el paso. No lo consiguió y el jabalí se le escapó por donde él estaba en un principio.

Desde una de las paradas se puede ver una gran vista. Un magnifico tiradero y el pueblo de Alberola, al fondo.

Desde una de las paradas se puede ver una gran vista. Un magnifico tiradero y el pueblo de Alberola.

Este campo estaba controlado por Paco Gamero. Bueno, intentaba controlarlo, pues si seguía con la misma puntería que el día anterior, los jabalíes no tendrían muchos problemas.

Este campo estaba controlado por Paco Gamero. Bueno, intentaba controlarlo, pues si seguía con la misma puntería que el día anterior, los jabalíes no tendrían muchos problemas. No tuvo opciones.

Los perros que seguían persiguiendo a los dos jabalíes, consiguieron volver a meter a uno de ellos en la cacería. Salieron cerca delas granjas del Romano donde estaban los de Catelldefels. José Manuel que lo estaba viendo gritaba por la emisora: ¡¡¡Pero tírale!!!. El animal pasaba entre dos puestos y ambos le dieron la bienvenida con media docena de disparos. No lo alcanzaron. Por la emisora se lamentaban que había pasado a más de 150 metros de cada uno. Después iban incrementando la distancia hasta los 400 metros. El animal fue a cruzar hacia el Barranc Salat por donde estaba el terce invitado de Castelldefels. Le tiró y lo alcanzó. Pero le costó rematarlo; incluso se vio obligado a cargar una vez más el arma. Al final lo cobró. Sería el único de la jornada. El que evitaba la porra.

No hubo para más. Sobre las 12,30 horas se dio por concluida la batida. Aún nos queda una buena cacería antes de finalizar la temporada.

Una vez concluída la batida, se regresa al punto de encuentro, en Tartareu, que se ve al fondo. Allí se comentan los lances y se toma una cerveza antes de despedirse hasta la próxima cacería.

Una vez concluída la batida, se regresa al punto de encuentro, en Tartareu, que se ve al fondo. Allí se comentan los lances y se toma una cerveza antes de despedirse hasta la próxima cacería.