El domingo, día 25 de febrero de 2018, teníamos previsto hacer un “ganchillo” en la zona de los corrales del Romano. Más que nada, buscábamos cobrar algún corzo; se habían visto por la zona. Nos reunimos 14 paradas y Miguelet con sus perros. Colocarían Miguelet y Ton el Romano.

A las 9,30 horas todos en sus puestos y, Miguelet, soltó sus perros. Todo tranquilo hasta que llegó a un montículo cerca de una de las granjas; allí los perros batieron y se pusieron a ladrar de forma frenética. Miguelet, a través de la emisora, comentó que no había visto nada, pero que algo se había levantado. Un momento después, un disparo y, dos más; Marchal dice a través de la emisora: Paco, va hacia tí -se refería a Paco García-.  Acto seguido tres nuevos disparos de se Josep Marchal. Nada. Vió y tiró a 4 buenos jabalíes y no tocó a ninguno.

También se levantaron del mismo sitio 5 o 6 corzos. No conseguimos abatir ninguno. Eso sí; muchas lamentaciones. Decidimos cambiar una línea y parte de otra para cazar el Serrat de Sant Urbà, en poco tiempo todos de nuevo colocados. Salió un corzo que cruzó entre Paco Reillo, Paco Gamero, el coche de este, Ton el Romano y Manolo Pereira. Demasiados obstáculos. Reillo decidió no disparar como medida de seguridad. Total, el día acabó en “porra”, cuando se hyabían visto un buen número de piezas.

Reajustado_Preciosa foto de Les Serres Belles

Empezamos la cacería en esta zona. Cerca de aquí saltaron 4 jabalíes y 5 o 6 corzos. No pudimos cobrar ninguno; seguramente no era nuestro día. Habrá que esperar otro

Punto final a una nueva jornada de caza. Ya estamos vislumbrando el final de temporada, nos quedan 4 cacerías y, este año, estamos bastante lejos de los números del año pasado. Haber si en lo que falta podemos arreglarlo un poco