Sabíamos, desde el jueves, que el día 18 de febrero de 2017, cazaríamos en Font de Pou, a pesar de las dudas iniciales de Miguelet. Pero finalmente, Josep Guardia (El Rei de Font de Pou), nos convenció.

El viernes por la noche, en Can Felip, ya sabíamos que tendríamos pocos perros. Sólo los de Miguelet; Xavi Sañé y Javier Jariod. José Manuel Palacios (A pesar de que sí estaba en la cacería), no trajo sus perros por problemas en los collares (No le funcionaban bien el buscados. Pedro Berjillos hizo novillos.

A las 8 de la mañana nos empezamos a reunir en el local social de Tartareu. Ya teníamos definidas las líneas y los colocadores. Colocarían Manolo Pereira; Placid – El Rei; Ton El Romano y Antonio Lozano. Una vez llegaron todos los que se habían comprometido, sorteo y al monte.

Vista del coto de Fontdepou desde Comallonga

Vista del coto de Fontdepou desde Comallonga. Este pequeño coto siempre ha sido muy buenos y hemos hecho grandes batidas

Sobre las 9,45 horas, todos en sus puestos y orden de soltar perros. Pronto comprobamos que serían los corzos los protagonistas. Las primeras ladras fueron por as persecuciones de los corzos, que como no se les podía tirar, cruzaban las líneas y se llevaban algun perro. Mal asunto.

También levantaron varias raposas. Estas no tuvieron tanta suerte y, al menos tres, las mandaron de vacaciones indefinidas. Ya pasadas las 11,30 horas se levantaron los primeros jabalíes. Pepe Salcedo falló uno. Agustín, invitado de Castelldefels, cobró uno. El único de la batida. El que evitó la porra.

No se consiguió sacar a ninguno más. Al final, cuando ya se habían levantado las paradas, y todo el mundo estaba subiendo a los coches, los maños, Sebastián Yeste y Capri, vieron un gran ejemplar que cruzaba por el puesto que había cubierto Paco Gamero. Desenfundaron las armas y la emprendieron a tiros con él. Se ve que lo alcanzaron, pero sólo consiguieron que se diera media vuelta y entrara otra vez en el cazadero. Siguieron durante un tiempo el rastro de sangre pero no lo encontraon. Eso sí, llegaron casi una hora tarde a la comida, donde los demás ya se empezaban a preocupar.