El sábado, 23 de febrero de 2019, nos dimos cita en el local social de tartareu, a las 8 horas. La noche anterior, como viene siendo habitual, preparamos la cacería. Asistirían tres rehalas de perros, las de Miguelet, JM. Palacios y Xavi Sañé. Contábamos con 21 paradas (Finalmente seríamos 23). Tras algún desayuno, cafés y el sorteo, todos a la montaña. Hacía un día primaveral.

     Vista parcial del cazadero del Barranc Salat

A las 9,45 horas todos colocados y orden de soltar perros. La fiesta empezó muy pronto; corzos y jabalíes rompieron su  descanso y corrían despavoridos mientras que los cazadores escudriñaban los matojos para descubrirlos. Empiezan a escucharse los primeros disparos. Yeste cobró el primer jabalí; despues se cobraron dos corso y así hasta completar 2 y 6.

Paco Reillo se llevó la palma. Tiró, practicamente en el mismo lance 6 disparos contra sendos corzos<, no los alcanzó. Poco después repitió, aunque esta vez, sólo 4 disparos y tampoco tocó. Más tarde otra corza se quiso sumar a la fiesta y el mismo resultado. Finalmente le entró un jabalí y tampoco se quedó con él. Eso sí, dice que se marchó herido.

Tras finalizar la cacería nos fuimos a la nave de Miguelet donde teníamos previsto hace una calçotada. Lo pasamos pipa, salvo JM Palacios Cantín y Xavi Sañé que se dedicaron a buscar un perro de Palacios que había marchado con otro más de 5 km.