Como cualquier cacería en domingo, el día 28 de febrero de 2016, no contábamos con muchos participantes. O mejor dicho, no teníamos ni idea de cuantos seríamos y si se podría cazar. Placid ya nos dijo que él no estaría. Los amigos de Corbins llamaban para ver que posibilidades teníamos. No podíamos decir muchas cosas. Había que esperar hasta el domingo por la mañana.

Así, a las 8 horas, nos dimos cita en el bar de Tartareu. Allí fueron llegando los más habituales de los domingos. Nos reunimos 10 paradas y Miguelet, con sus perros. No había más, o mejor dicho, sí había niebla. Teníamos que esperar a que se levantara. Sobre las 9,20 horas, ya había buena visibilidad para la práctica de la caza y, sin sorteo, decidimos cazar los montes colindantes con las granjas del Romano. Colocarían Paco Reillo; Jaume Negre y Miguelet.

La parada de Paco Gamero al princio de la cacería del día 28 de febrero de 2016. La nieve se había fundido y había un poco de niebla que fue desapareciendo

La parada de Paco Gamero al princio de la cacería del día 28 de febrero de 2016. La nieve se había fundido y había un poco de niebla que fue desapareciendo. Saldría el sol y también jabalíes y corzos.

A las 9,45, Miguelet pregunta a los puestos cual es la visibilidad. La zona más afectada por la niebla era la parada de Paco Gamero. Este dijo que se podía cazar, tal y como muestra la fotografía de arriba. Se sueltan los perros y empezó la fiesta.

Nada más soltar empiezan las ladras y las persecuciones en varias direcciones. Se levantaron varios jabalíes y corzos. Paco Reillo dispara sobre una corza que lo saluda con varios saltos y se marchó con el susto en el cuerpo y la decepción de Paco. Fernando cobró el primero. Pepe Sacedo decía que había visto 5 0 6 cruzar un campo y meterse en un barranco del que no los vió salir, aunque, momentos después, Paco Reillo volvió a hacer ruido. Tres disparos sobre dos buenos jabalíes que no cobró. Poco después, el mismo Paco Reillo fue a mirar por donde se le habían marchado, y se encontró frente a un gran macareno que lo miraba de frente a menos de tres metros. Llevaba el rifle colgado y cuando reaccionó, el bichejo, se había ido a toda velocidad entre la maleza. Cuando salió al campo, Paco, disparó sobre el pero no lo tocó. Aún tuvo otra oportunidad contra una zorra; esta lejos, pero igualmente se le escapó. Mal día el de Paco.

Josep Marchal cobró otro animal que quería marcharse hacia la Serra la Mora. Jaume el Negre tiró a una corza que tampoco tocó.

Este buen ejemplar lo cobró Fernando. Fue el primero de la jornada y así se evitaba la tradicional porra de los domingos

Este buen ejemplar lo cobró Fernando. Fue el primero de la jornada y así se evitaba la tradicional porra de los domingos. Fernando, esta temporada se está comportando muy bien. La próxima le tendremos que subir la cuota.

Josep Marchal se hizo con este ejemplar. Uno más en su cuenta.

Josep Marchal se hizo con este ejemplar. Uno más en su cuenta.

Esta vista tenía Paco Gamerro en su parada. Buen tiraradero, si pasaba alguna pieza.

Esta vista tenía Paco Gamerro en su parada. Buen tiradero, si pasaba alguna pieza.

Finalmente, la niebla se levantó y quedó un día estupendo. Tartareu se ve al fondo desde la parada de Paco Gamero

Finalmente, la niebla se levantó y quedó un día estupendo. Tartareu se ve al fondo desde la parada de Paco Gamero. La nieve, a estas horas, ya se había fundido completamente. En el campo de la izquierda de esta imagen, Paco Gamero, saludó con un disparo al zorro que tiró Paco Reillo. Tampoco le dio, por lo que el animal, que ya corría como un demonio, aumentó si cabe su velocidad. Eso sí, salvó su piel.

Miguelet intentó encontrar el rastro de los jabalíes que había dicho ver Pepe Salcedo. No lo logró y, tras un tiempo buscando, desistió y decidió pasar a la montañita contigua al Barranc Salat. Allí no encontró nada por lo cual se dio por concluida la cacería.