El domingo, 29 de marzo, los asistentes, se lo tomaron con calma. Esa madrugada se había cambiado la hora y todo el mundo podía justificarse diciendo: Me he equivocado al poner el despertador!!!.

Vista del cazadero de El Serrat de Pitrau. En esta  montañita decidimos cazar el día 29 de marzo, la última cacería de la temporada.

Vista del cazadero de El Serrat de Pitrau. En esta montañita decidimos cazar el día 29 de marzo, la última cacería de la temporada. Este año no nos se había dado bien, este día no sería una excepción.

Aunque tarde, casi todo el mundo apuntándose a desayunar huevos fritos con panceta, nos juntamos, 15 paradas y dos rehalas de perros; las de Miguelet y Javier Jariod. Mientras los más glotones se atizaban los huevos y la panceta, los más serios se dedicaron a organizar la cacería. Colocarían, Manolo Pereira, Paco Gamero, Miguelet y Placid. Miguelet, que seguía sin encontrarse muy bien de salud, intentó ceder sus perros a Javier Jariod, pero estos no le hicieron ni puto caso y no tuvo más remedio que apechugar con ellos.

En poco rato todos en sus puestos y suelta de perros. Se veía rastro, pero no se encontraban jabalíes; corzos sí y, para desesperación de todos, se llevaban tras sí los perros.

Una de las salidas del cazadero del Serrat de Pitrau; las balsas, que este día tapó Paco Gamero, o al menos lo intentó. Por allí no salió nada.

Una de las salidas del cazadero del Serrat de Pitrau; las balsas, que este día tapó Paco Gamero, o al menos lo intentó. Por allí no salió nada.

Todo transcurría tranquilo hasta que los perros levantaron un cochino. Placid lo vio que iba hacia la parada de Pepe Blanco. Lo avisó a través de la emisora; unos segundos después, Pepe la emprendió a tiros con contra el bichejo. Placid dice: Creo que lo has tocado Pepe. Pero el animal siguió y fue Paco Gamero quien lo vio ladera abajo; lejos, según su telemetro a 236 m., no fué capaz de centrarlo en su mira por culpa de la distancia y la maleza. El animal continuó su camino hacia la parada de Marc Badía. Miguelet lo veía desde la montaña y radiaba por donde caminaba. Finalmente le entró a Marc, un poco lejos, pero lo saludó con dos disparos. No lo tocó.

La balsa, al pie del Serrat de Pitru, es un puesto desde el que se disfruta de un buen paisaje y un magnífico tiradesro.

Al fondo, por la vaguadita, donde se estrechan los campos, cruzó el jabalí y, Marc, que estaba al fondo de todo, intentó abatirlo. No lo consiguió. Antes, en la ladera de la derecha, lo había visto Paco Gamero, desde la balsa; no le pudo tirar porque el animal corría lo más tapado que  podía. Entre eso y la  distancia que hay, no pudo dispararle. En definitiva: Se fue.

Los perros levantaron otros dos jabalíes en el mismo sitio que se levantó el primero. No pasaron por ninguna parada y, los perros, debido al calor, ya no tenían fuerzas para perseguirlos.

Así concluyo la cacería y la temporada 2014/15. La cacería con una nueva porra; la teporada con 66 jabalíes cobrados, lo que supone, para nosotros, una buena temporada.