Josep Balaguerò, “alias” el Bala y Manolo Pereira. Entre los dos consiguiero cobrar tres y medio. El otro medio se lo asignamos a Clemente, el popular portugués. Ese cuarto ejemplar lo alcanzó primero el portugués, aunque después contó con la inestimable ayuda del “Bala”, para terminar de cobrarlo.

Hacía un extraordinario día. El día 11 de marzo se presentaba con pocos participantes, 19 puestos y 4 rehalas de perros. El cazadero era pequeño (El Serrat de Pitrau). Nos colocamos lo más rápido que pudimos y se dio orden de soltar perros. Pasaba el tiempo y era todo silencio. Tendriamos otro día como el anterior y ganaría la docena de cerveza José Manuel?.

Pues no. Pronto se avistó un jabalí que corría en dirección de Manolo Pereira. No llegó a saltar, se giró y subió hacia la montaña. Poco después, Ton el Romano, dispara a un jabalí que cruza los campos como un “poseso”. Va directo a Paco Gamero. Pero el maldito bicho gira en una hondonada y se pierde de la vista de Paco que se las prometía muy felices. ¡Maldita sea!. Echó a correr para subir la pequeña lomita y poder ver al vichejo. Demasiado tarde, el animal había ganado un espacio de terreno importante. Dos disparos a 182 m. el primero y el segundo ni los midió. El animal se metió en el monte y se perdió.

Pero ese lance no acabó ahí. 6 o 7 perros perseguían al animal. Paco Gamero les salió al encuentro para pararlos y hacerlos volver al cazadero. ¡¡¡Ni pensarlo!!!. Los perros no le hicieron ni puñetero caso y pasaron todos tras el rastro del Jabalí. Hay que señalar que el jabalí cruzó un campo de más de un kilómetro de largo y unos 400 de ancho. Paco empezó a no digerir el desenlace del lance. ¿Habría tenido que ver algo el guiso del corzo del día anterior?.

No tardó mucho en levantarse otros bichos. El Bala dio buena cuenta del primero que se le presentó. ¡¡¡Que tío!!!. Ton el Romano avisó a los perreros de que había visto un jabalí grande andando por la ladera. Al poco más disparos. Lamentos de Mcgibert y Pepe de la Marisa. También fallaron los de Vilamajò.

Frente a las paradas de El Romano, Paco gamero y Manolo Pereira, hay un gran empaite de los perros. Gamero ve un momento a un jabalí que está llegando a la parada de Manolo Pereira. Enseguida un disparo, otro y otro. Paco Gamero se quedo atento por si el animal cruzaba un margen huyendo de la quema de Manolo. Más tiros en la ladera. Voces que deción AHÍ VA. Paco Mira de reojo y ve en el campo el polvo que han dejado los impactos de las balas. Mira a su izquierda y sólo puede ver al jabalí metiendose en la maleza a su espalda. ¡¡¡Maldita sea!!!. Eso tiene que ser por la comilona del día anterior. Oye más voces. En ese momento el bicho está cruzando la carretera de Vilamajò. Paco le dispara an una gran distancia antes de que se vuelva a esconder en la maleza. Hay que resaltar que jamás, Paco Gamero tendrá más espectadores en un lance de caza. Los perreros (Los hermanos Sanchez, Pedro Berjillos, Joaquin Suriñac y Xavi Sañé), además del Romano. Lo mejor de todo era fundirse. Tampoco pudo parar los perros.

Pero no, el asunto no había terminado. El maldito bicho cogió el camino equivocado y fue a encontrarse con “El Bala”. Este no falló.

Poco despues, se escuchan más disparos. Clemente, el Portugues, tocó a uno y quedó herido entre él y el Bala. Los dos fueron a rematarlo.

Antes, Manolo Pereira había dado cuenta del que, de forma ilusa, esperaba Paco Gamero que cruzara el margen y saliera a su zona.

Las emisoras echaban humo cachondeándose de Paco Gamero. Todo hasta que Pedro Berjillos fue a rematar un jabalí que se había escondido en unas matas y los perros lo tenían sitiado. Lo vió, lo encaró con el arma y apretó el gatillo. Oyó un clinc. Desesperado, abrió la escopeta y se dio cuenta que no había metido ningún cartucho. Claro, el jabalí corrió despavorido, pero Pedro se quedó petrificado.

Así, los participantes en la cacería dejaron en paz a Paco Gamero y la tomaron con Pedro que, además, a partir de este momento no pudo seguir metiendose con Paco Gamero. Este, a final de cacería, lo buscó para hacerle una foto. No fue posible, es por lo que hemos tenido que tirar de archivo, pero lo que no podía pasar es que su lance quedara impune. En la foto de archivo está con su compañera en una comida de fin de temporada; la de 2010/2011.

A Xavi Sañé se le escaparon perros y se vio de l hiel para encontrarlos. Caminó varios kilómetros por el monte y otros cotos hasta lograr alcanzar al último, que además no quería volver. Se le terminó la batería de la emisora y perdió el contacto con los compañeros. Consiguió reunirse con ellos a las 18 horas.

En el ínterin, hubo más disparos, pero sin suerte. La cacería estaba concluída y había que ir a saborear los mandukinis que los matadores tienen la obligación de pagar. Así se hizo.

Berrocal estaba como un niño con zapatos nuevos por haberle ganado la apuesta de las cervezas a José Manuel Palacios.

 

 

 

 

 

 

He aquí los cuatro ejemplares cobrados en el Serrat de Pitrau. En la foto de la derecha, han invitado a Paco Gamero. No se lo merecía.

 

Los dos de la izquierda, son del coto de Vilamajò. El resto, Manolo Pereira, Mcgibert, El portugués y Paco Gamero. Agachados, el Bala y Carlos.

 

 

Clemente, el Portugués, que también cobró su jabalí, sale aquí, sólo con los 4 ejemplares. Y lo hace con todo merecimiento.

Tras las fotos y sacarle a los matadores las cervezas y los mandukinis, nos despedimos hasta el día 24, que celebraremos la última cacería y la comida final. El día 25 no cazamos, celebraremos la asamblea ordinaria y una extraordinaria.