El domingo día 19 de febrero de 2017, como viene siendo habitual, éramos pocos. Diez paradas y un perrero: Migulet. Por tal motivo, como tambien viene siendo habitual, no se haría sorteo, pero sí se prepararía un buen desayuno. ¡¡Que coño!!, el día había que empezarlo bien por si acaso después se torcían las  cosas. Habiamos previsto cazar el Mas del Solano, en Vilamajò. Parecía que las 10 paradas serían suficientes. Estaba con nosotros José Berrocal, titular del coto. Colocarían Berrocal y Manolo Pereira.

Antes del desayuno se vieron 6 corzos correteando delante del pueble. Eso también es algo habitual; incluso barajamos la posibilidad de ir a buscarlos, pues era el último día que se les podría tirar a las hembras. Finalmente lo descartamos.

Parada del Mas del Solano

Parada del Mas del Solano. Habitualmente suele ser una buena parada, pero este día no fue así.

A las 9 horas nos dirigimos al cazadero del Mas del Solano. Dos grupos: uno por la izquierda del barranco principal y el resto por la derecha. Pronto todos colocados.

Nada más soltar los perros Miguelet, varios de ellos cogieron un rastro y corrieron hacia el pantano de Cañella. Parecía un rastro bueno, pero al no ver la pieza, la mayoría pensamos que se trataría de un corzo. Luego, al final, un perro de Miguelet trajo la señal del saludo que le había propinado un jabalí. Por el “pinchazo”, dedujimos que debía ser bastante grande. Fue lo único reseñable de la cacería. No salieron ni jabalíes, ni corzos, ni zorros y, dudamos que se moviera alguna lagartija.

Miguelet terminó el recorrido del cazadero y se ordenó arriar banderas. Paco Gamero, Berrocal, Ton El Romano y Marc, se marcharon al pueblo. Se encontraron por el camino con Fernando, Solsona y Antonio Lozano. Preguntaron si se haría otro ganchillo. Era temprano. Les dijeron que lo más probable era que no, pero que esperaran a Miguelet, Manolo Pereira, Joan Moline y Pepe Salcedo que pasarían pronto. Lo acertaron.

Decidieron probar a ver si encontraban los corzos que se habían visto por la mañana. y sí que los encontraron. Es más, casi todos ellos tiraron.

Por estos campos

   Por este corriol que se ve a la izquierda de la foto, bajó la corza que licenció Fernando. Es un escape natural y habitual de estos animales

No fueron más de 20 minutos. Pero se armó la de San Quintín. Los disparos sobre los corzos se sucedían uno tras otro. Finalmente se cobraron 2. Fernando y Pepe Salcedo cobraron sendas corzas. Otros no tuvieron tanta suerte, aunque quemaron polvora.

 

Esta corza la cobró Pepe Salcedo. Antes había fallado otra. Pero esta es importante porque será la última de esta temporada

Esta corza la cobró Pepe Salcedo. Antes había fallado otra. Pero esta es importante porque será la última de esta temporada

 

Corza cobrada por Fertnando Rodríguez y que cargó Miguelet para trasladarla al punto de encuentro. El muy mastuerzo le había roto las dos patas delanteras.

Corza cobrada por Fernando Rodríguez y que cargó Miguelet para trasladarla al punto de encuentro. El muy mastuerzo le había roto las dos patas delanteras.

Paco Gamero, que no participó en el ganchillo, tras haberse peleado con su teléfono durante todo el fin de semana, y que finalmente Marc Badía lo resetteó, pudo contactar con el cuerpo de Agentes Rurales para informar de la captura de las dos corzas y a los efectos de que los agentes pudieran practicar la inspección.