Vista del Serrat de Pitrau desde la parada de Paco Gamero. También es un buen cazadero, que teníamos previsto cazar hoy. Los "Cazazorros" nos lo impidieron al soltar sus perros allí el día anterio.

Vista del Serrat de Pitrau desde la parada de Paco Gamero. También es un buen cazadero, que teníamos previsto cazar hoy. Los “Cazazorros” nos lo impidieron al soltar sus perros allí el día anterio.

El día 9 de marzo, teníamos previsto cazar el Serrat de Pitráu. No pudo ser por dos motivos: El primero, porque el día anterior, unos cuantos socios de Vilamajò organizaron una cacería de zorros. Segundo, porque la colla de Áger cazaba Les Aspres, colindante con nosotros y habían invitado a José Berrocal para que cazaramos en esta zona. Optamos por ella.

El día había comenzado como es habitual, a las 8 horas en el local social de Tartaréu. No había prisas porque la colla de Áger no sueltan perros hasta las 10,30 h. Se habían quedado varios de Sástago y se incorporó Joan de Borges más dos invitados de él: Pijoan y Norberto Ríu. También se incorporó José Mª. Reichardt. En total, éramos 24 paradas y 5 rehalas de perros (Savi Sañé se fue a buscar 2 perros perdidos del día anterior. Colocarían Ton “El Romano”, Berrocal y Placi. A las 10 horas todos colocados; a las 10,30 orden de suelta de perros.

Pronto los primeros empaites. Tambien los primeros disparos. La cosa no pintaba mal del todo.

Pepe Salcedo, una vez más, dió la nota de la cacería. No diremos en que consistió, pero sí que tiró a un jabalí que iba en dirección a otras paradas y después cobró otro, aunque no estaba en su sitio.

Pedro Berjillos cobró otro, igual que José Manuel Palacios. En total tres que, como está siendo habitual los domingos, no tenemos imágenes de ellos por hacerse tarde.

Javier Jaríod se calló en la montaña y se dio un buen golpe en el pecho. El hombre iba renqueante y preocupado ya que le dolía al respirar. Así, cuando a última hora se marcharon todos sus perros se le quedó un semblante de contrariedad  que ni podía ni quería disimular.

R. Por aquí pasó el jabalí

Por aquí, por el primer margen que se ve en la fotografía superior, cruzó de izquierda a derecha el último jabalí que levantaron los perros de Javier Jariod. El muy “zorro” pasó de tal forma que, Paco Gamero, sólo lo vio salir y cuando entró en el margen le veía los pelos erizados del lomo. El resto del cuerpo lo protegía el margen. Probablemente, eso, le salvó la vida. Paco le disparó un tiro y, el margen, impidió que le llegara el proyectil. Se llevó tras él todos los perros de Javier. Ninguna otra parada lo vio pasar.

Otra bonita vista desde la parada de Paco Gamero. En el centro, el bosquecillo en el que los perros de Javier Jarior levantaron el último jabalí.

Otra bonita vista desde la parada de Paco Gamero. En el centro, el bosquecillo en el que los perros de Javier Jarior levantaron el último jabalí. Gamero no consiguió abatirlo, el animal era muy listo.