Antonio Lozano y Josep Marchal, cobraron estos 4 jabalíes. Dos cada uno. Ya se les ve satisfechos, ¡Enhorabuena!

Antonio Lozano y Josep Marchal, cobraron estos 4 jabalíes. Dos cada uno. Ya se les ve satisfechos, ¡Enhorabuena!

La vigésima cacería la hicimos en Fontdepou el día 26 de enero de 2013. A las 8 de la mañana quedamos en el Local Social de Tartaréu, como es habitual. Allí nos empezamos a reunir. El primero Josep Guardia “el rei”, titular del coto de Fondepou, quién, junto a Miguelet, se encargarían de colocar las paradas. Nos juntamos 14, pues a pesar de las ausencias anunciadas de Manolo Pereira, José Salcedo, Norberto de Sansimón y los dos “Romanillos” (Que suelen ser habituales los domingos), se unieron las de Fernando, José Mª Solsona, Jaume Corsa y los de la colla de Berrocal. Por suerte vinieron 4 posturas de la Colla de la Noguera. Había las dos rehalas de perros habituales los domingos: Miguelet y Joan de Borges.

Un breve sorteo y todos en marcha, a las 9,10 de la mañana. Los más glotones habían terminado de desayunar. A las 9,45 horas, todos en sus puestos y a las 10 h., orden de suelta de los perros.

Pronto se escuchan los primeros disparos. Los perros, no obstante, no encontraban rastro, parecía que podía ser otra jornada más o menos anodina. Error de bulto.

Alguien informó que algunos perros habían cruzado la carretera. Otro jabalí había escapado por la balsa. De vez en cuando algún disparo. Había que esperar.

Sobre las 12 horas, se escuchan repetidos disparos. Placi informa que le ha tirado a uno y, tras este, al que no alcanzó, le cruzaron 7 u 8 jabalíes y, un instante después, otros tanto. El bueno de Placi, excitadísimo, a través de la emisora decía ¡¡¡Que barbaridad!!!; ¡¡¡En mi vida he visto tantos jabalíes juntos!!!. Esto solo lo he visto en TV. Miguelet, con sus perros, levantó alguno más de donde había salido aquella manada.

Josep Marchal informa a través de la emisora que él ha cobrado dos y su suegro, Antonio Lozano, otros dos. De cine. Se han ganado el portal de esta crónica.

En este espacio se escondían más de 15 jabalíes. Le salieron a Placi que erró al primero y quedó alucinado según le iban saliendo el resto

En este espacio se escondían más de 15 jabalíes. Le salieron a Placi que erró al primero y quedó alucinaba según le iban saliendo en dos grupos de 7 u 8 animales cada uno.

José Mª Reichardt, que como se había “doctorado” 15 días antes, informaba a través de su emisora de las distintas facetas que hacía un buen jabalí en su huida de la cacería. Joan de Borges, cobró otro jabalí y,  Álex, un joven cazador de Vilanova de la Sal, consiguió abatir tres y un cuarto que se le marchó herido.

foto parada P. Gamero

En la fotografía superior, se ve un espacio de la parada en la que colocaron a Paco Gamero. Él piensa que no era el sitio más adecuado, pues a pocos metro se acababa la maleza y daba salida a un campo, para entrar en otro bosquecillo. Es una apreciación muy particular, pero igual tenía razón.

 

Cuatro de los 8 jababíes cobrados

Finalmente, tenemos que quedarnos con el resultado de esta magnífica cacería que, si hubiéramos sido 6 o 7 posturas más y un par de rehalas de perros más, hubiéramos hecho una cacería histórica. No obstante, con sólo dos rehalas de perros, se consiguió levantar a más de 40 jabalíes. Buena cacería.