La undécima cacería la habíamos intentado organizar con pocos medios. Los mañicos no asistirían, ninguno, por lo cual estábamos un poco cortos, tanto de paradas como de perros. Finalmente no fue así. De perreros estaban Miguelet, Xavi Sañé y Pedro Berjillos, más un perrero de Áger que invitó Miguelet. De parada contamos con los habituales, más Berrocal y dos socios suyos; dos paradas de la colla de Áger y otro invitado más de ellos, además de otro invitado de Pedro Berjillos. En total 27 paradas.

Teníamos previsto cazar Les Serres Belles y Els Redols, éramos suficientes paradas aunque, quizás, nos faltaban perros. Decidimos cazar allí.

A las 8 de la mañana, como siempre, nos reunimos en el local social y decidimos quienes colocarían. Lo harían Manolo Pereira; Paco Reillo; Ton el Romano y Xavi Sañé. Hacía un día muy soleado y con buena temperatura. A las 9 horas todos en marcha. Alas 9,50 horas, todos en sus puestos y orden de soltar perros.

Pronto empezaron las primeras ladras y a escucharse los primeros disparos. Sería la tónica de la jornada. Miguelet, cobró 2; Fernándo Rodríguez otro; Pedro Berjillo y el Perrero de Áger invitado por Miguelet, completaron la FIESTA.

Jabali cobrado por Fernando

Jabali cobrado por Fernando. Es el primero que cobra esta temporada, por lo que estaba más contento que unas castañuelas. 

Jabalí cobrado por Miguelet

Jabalí cobrado por Miguelet

 

El otro jabalí de Miguelet

El otro jabalí de Miguelet

De los jabalíes de Pedro Berjillos y del perrero de Áger no tenemos imágenes. Ellos se lo pierden y, nos sirvió para cachondearnos de ellos. Como está mandado.

Como se cachondearon de Paco Gamero, que le entró un buen ejemplar y le tiró a 35 metros, cayó rodando un ribazo y se levantó, volvió a intentarlo y, a pesar que cree que lo alcanzó de nuevo, el animal se marchó pausadamente; no sin que el invitado de Castelldefels le saludara por tres veces. Finalmente se perdió entre la maleza. Paco Gamero no encontró rastro de sangre, por lo que su frustración crecía; fue al final de la cacería cuando le dijo a Paco Reillo donde le había tirado y, este, le dijo: como que no hay rastro de sangre. Aquí hay sangre, y mucha y un montón de dientes. Recogió las pruebas y se las enseñó. Sí, era un buen colmillo, tres dientes y un trozo de maxilar. Mala suerte, para el jabalí, de poco le iba a servir escapar del lance.

Pepe Salcedo también saludó a otro animalejo. No lo tocó. No tuvieron tanta suerto dos zorras que le pasaron a Josep Marchal. Las licenció a las dos, eso sí, en lances diferentes.

Al final, nos esperaba una paella que cocinaba Agustín Julià. Le ayudó José, un antiguo compañero nuestro que vino de invitado. Estaba de muerte. Éramos 26 comensales que nos pusimos las botas.

Los cocineros

Los cocineros

Cuando se hace bien el trabajo

Cuando se hace bien el trabajo

Asi estaba la paellera antes de echarle el arroz

Asi estaba la paellera antes de echarle el arroz

Agustín, celebra el resultado obtenido

Agustín, celebra el resultado obtenido