Preciosa vista de Alberola desde el

Preciosa vista de Alberola desde el Cazadero de la Serra la Mora. Fue el elegido para hacer la tercera cacería de la temporada 2014/15.

 

La tercera cacería la organizamos como todas. Esta más ilusionados porque había llovido durante la semana.

A las 7,30 horas, se inicia el protocolo por todos conocido. Éramos 18 posturas y 3 rehalas de perros, las de Miguelet, Javier Jariod y Joan de Borges. Había 5 invitados; algunos ya habían estado el sábado anterior.

Habíamos decidido cazar un cazadero que nos faltaba de la Serra la Mora. El más cercano a Alberola. Colocarían Placi Forcat, El Romano, Miguelet y Jaume Corsa (el Negre). A las 8,40 todos colocados y 10 minutos después, orden de soltar perros.

Se oyen los primeros disparos, Alberto Redondo, un invitado de Javier Jariod, había levantado un jabalí, le tiró y lo alcanzó. El bicho no se quedó y se marchó dejando rastro de sangre. A través de las emisoras se intenta que alguna rehala de perros se acerque al lugar. Se encuentra bastante rastro. Parece que la cosa pinta bien.

Una vez pasado el tiempo desde el primer lance, nos centramos en intentar encontrar más animales. Javier Jariod da la alarma. ¡Un jabalí me ha herido un perro!. Tiene que ser muy grande. Un instante después, vuelve a decir: Me ha herido otro. José María Solsona dice a través de la emisora: ¡¡¡Tiene que ser enorme!!!. Los “bufidos” que da al atacar a los perros son espeluznantes. Javier Jariod vuelve a lamentar: Me ha herido a otros 2 perros. Tengo que irme porque alguno de ellos, las heridas, tienen muy mala pinta.

Empieza el suplicio: Joan de Borges no lleva emisora (Se le había estropeado). Miguelet, no contesta a niguno. Tal vez se le había perdido la emisora, se le había agotado la batería o simplemente se había alejado mucho tras el rastro del primer jabalí. Los perreros son los que habitualmente van y conocen los veterinarios más expertos. Javier está desesperado. Tiene cinco perros heridos. Por fin, alguien consigue hablar con un veterinario de Balaguer. Javier y su invitado, Alberto, se marchan. La cacería se ha trastocado.

Joan de Borges es quien más cerca está del lugar donde el gran bicho hizo la carnicería, pero está totalmente ajeno a todo por no llevar emisora. Finalmente, le falta un perro, se ve que fue tras el rastro de un jabalí y se despeñó por un barranco. No se podía llegar al animal ni este podía salir. Ya había terminado la cacería cuando nos enteramos. Miguelet, Manolo Pereira y Pijoan cogen una gran soga y se dirigen al lugar. No hizo falta intervenir, pues el perro, finalmente, salió por sus propios medios.

La cacería había concluído formalmente a las 12, 15 horas, pero realmente había terminado mucho antes. Los episodios acaecidos habían determinado, que lo que podía haber sido  una gran cacería, concluyera como desastrosa. Tercera porra consecutiva y el mal sabor de boca que deja.

 

Reajustado_Vista desde cazadero de la serra la Mora

 

Realmente, esto ocurre en las cacerías. Es habitual que algunos días se recuerden por la mala pata o la mala puntería. Más veces por la mala puntería. Esta temporada ya se han ido dos buenos ejemplares por no haber afinado.

No es ni8nguna broma. Pero eso sí, a la mayoría de nosotros nos haría falta pasar por alguna galería de estas para saber más o menos donde van las balas cuando disparamos.

No es ni8nguna broma. Pero eso sí, a la mayoría de nosotros nos haría falta pasar por alguna galería de estas para saber más o menos donde van las balas cuando disparamos.

 

Javier Jariod. ¡¡¡Cuanto hubiera dado por lucir la cabeza del enorme animal que le hirió 5 perros, como esta, en una foto de archivo!!!

Javier Jariod. ¡¡¡Cuanto hubiera dado por lucir la cabeza del enorme animal que le hirió cinco perros!!!, tal y como muestra esta, en una foto de archivo, correspondiente a la temporada 2013/14, en Fontdepou

 

Desde la terraza de Cal Felip, en Tartareu, la tarde del 27 de septiembre, se ve el cazadero de la Serra La Mora, donde cazamos este día. Al fondo, magestuoso, Mondivi, donde habíamos cazado hace mucho tiempo.

Desde la terraza de Cal Felip, en Tartareu, la tarde del 27 de septiembre, se ve el cazadero de la Serra La Mora, donde cazamos este día. Al fondo, magestuoso, Montdivi, donde habíamos cazado hace mucho tiempo. Así terminó un día aciago.

 

CUARTA CACERÍA, 28 DE SEPTIEMBRE DE 2014

Desde una de las paradas del cazadero, se ven los dos ribazos que confluyen. Si pasan, aún se les puede tirar al otro lado de la carretera. Allí se situó Paco Gamero al principio. Al fondo la montañeta que se batió en primer lugar

Desde una de las paradas del cazadero, se ven los dos ribazos que confluyen. Si pasan, aún se les puede tirar al otro lado de la carretera. Allí se situó Paco Gamero al principio. Al fondo la montañeta que se batió en primer lugar

El día 28 de septiembre teníamos previsto hacer un ganchillo pequeño, éramos pocos y sólo contábamos con los perros de Miguelet. Decidimos cazar al norte del Barranc Salat, junto a las granjas de Romano.

Nos dimos cita a las 7,30 horas. Éramos 9 puestos y una rehala de perros, Miguelet, porque Joan de Borges, tampoco vino; no se encontraba bien de salud. Como hecho destacable, señalar que no estaban Placi Forcat, por haber tenido que volverse a Barcelona el sábado, ni Ton, El Romano, porque tenía que atender los festejos del pueblo.

Colocarían Miguelet y Jaume Corsa (El Negre). No hicimos sorteo, con lo que había nos distribuimos la mejor que pudimos y salmos hacia el cazadero. Era temprano y la previsiones del tiempo daban llovizna.

A las 9,10 Miguelet, suelta los perros. Media hora despues, nada, nada. No había rastros. Saltó algún corzo que, como el día anterior, no se le podía tirar por no disponer de las preceptivas anillas, a pesar que la Orden de Veda de Catalunya contempla que se pueden caza en batida las hembras. Pero no. No nos han entregado las anillas. Tal vez la persona responsable de hacerlo es de los protectores de animales o ecologistas. Sea lo que sea, no se entiende.

La carretera que une Tartareu con Os de Balaguer y Alberola, cruza la riera que se ve en la foto. Fue esta riera la que se cazo en último lugar. Tampoco había nada.

La carretera que une Tartareu con Os de Balaguer y Alberola, cruza la riera que se ve en la foto. Fue esta riera la que se cazo en último lugar. Tampoco había nada.

A las 10,30 horas, Miguelet, propone cambiar unas cuantas paradas para batir un rinconcillo donde a veces están los jabalíes. Lo hicimos, pero nada, ni rastros. Por tal motivo, a las 12,30 h. dimos por concluída la cuarta cacería que significaba la cuarta porra consecutiva. Hasta el día 11 de octubre que celebraremos la 5ª cacería, esperando que tengamos más suerte y mejor puntería.