Joaquín Suriñach, con cara de concentración. Tuvo que soportar bromas de la mayoría de los amigos, por su buen hacer. Tercer día de cacería y tercer jabalí cobrado por él. Pero el bueno de Quim, es todo un gran compañero y un cazador ejemplar, acepta todo y lo comparte. ¡¡¡Brava Quim”.

El día 24 de septiembre, celebramos la tercera cacería de la temporada. La primera en Estopiñan del Castillo, en el cazadero “El Reguero”. Lloviznó a lo largo de toda la mañana. Eso no impidió, salvo excepciones, que fuera una gran jornada de caza. Se cobraron 10 jabalíes y 5 corzos.

Los mayores laureles para Clemente, el popular “potugués”, que en la foto mira parte de su botín, observado por José, “Pepin”. Clemente, él solito cobró 5 jabalíes. Mucha suerte, porque le pasaron, y mejor puntería. Enhora buena, maestro. Lolo consiguió dos. Tampoco está mal. El infalible Suriñach consiguió cobrar otro; y van tres cacerías seguidas “mojando”. ¡¡Que tío!!.

He aquí un documento gráfico que puede expli-car como el “Portugués”, en el centro, no falla, así como el “Bala” a la dere-cha de la imagen, muestra su felicidad. Por su parte, Antonio, se muestra un poco más serio. Es que es el más formal de los tres ANDORRANOS.

Estas dos fotografías muestran parte de las piezas cobradas el día 24. La primera, la de la izquierda, muestra a Lolo (Que no se le ve la cara porque está absorto mirando sus piezas). Consiguió cobrar dos jabalíes. En la de la derecha se ven parte de las capturas.

Pepe Salcedo, consiguió cobrar un corzo. Ya está más contento, aunque aún no se le ha “perdonado” el fallo de la cacería anterior.

La otra cara de la jornada la ofrecieron Paco Gamero (Se le escapó un gran ejemplar). El agua en la mira telescópica fué el argumento (Siempre hay excusas), pero era un gran macho que cruzó un campo de rastrojo a lo largo de más de 500 m. y a unos 150 m. de distancia. El animal pasó entre Paco y Miguelet, casi a la misma distancia. Miguelet también le tiró y lo falló. Pero ese mismo ejemplar, previamente, lo había fallado Paco Reillo (Este le tiró parado). La distancia es una incógnita. Pero lo cierto es que el gran ejemplar se marchó dejando mal sabor a los tres.

Otros también fallaron, aunque animales de menor relevancia y algún corzo. Fue un gran día de caza empañado por la llovizna, que por empañar, empañó la mira telescópica del que escribe estas líneas.