El día 24 de septiembre de 2016, teníamos prevista la tercera cacería. Hacía calor, pero la noche del viernes hizo tormenta y llovió copiosamente, lo cual, conllevó que la cacería se presentara agradable y que los rastros fueran visibles.

Nos reunimos a las 7,30 horas en el bar (Los comilones ya traían el bocata preparado), se sirvieron vino o cervezas mientras otros tomaban café y alguna copita, mientras se terminaba de definir la cacería. Éramos 28 paradas y 5 rehalas de perros; las de Xavi Sañé, Miguelet, Palacios, Pedro Berjillos y Javier Jariod. Había 8 invitados, 7 de Pedro Berjillos, ¡Que tío!. Habíamos elegido el cazadero de Rocafiguera en la Serra de Comallonga y colindante con Les Avellanes. Colocarían Xavi Sañé, Miguelet y Placid. Sorteo y todo el mundo en marcha. A las 8,30 horas todos en sus puestos y orden de soltar perros.

Pronto las primeras ladras. Se constataba que eran corzos que se burlaban de perros y cazadores. Más, cuando los que estaban colocados en la franja de Les Avellanes, no podían tirarles, por respeto al acuerdo existente entre los dos cotos. Por allí cruzaron unos cuantos. Los demás, a cachondearse de los puestos y de los perros. Hasta Placid saludó a dos que cruzaban cerca de la balsa Felip donde estaba Paco Gamero al que burlaron no dejándose ver. Y así todos, menos uno que tuvo la mala suerte de pasar cerca de la parada de Santiago Valgañón quién lo mandó al otro barrio. Era una hembra no muy espectacular, pero sirvió para aumentar nuestra autoestima. A Pepe Salcedo se le encasquilló su rifle nuevo y erró cuando lo tenía todo a su favor. También erró, por dos veces, uno de los invitados de Pedro Berjillos.

Javier Jariod se

Javier Jariod se cruzó con este descomunal jabalí que no dudó en mandarlo al País de los justos. Era un ejemplar extraordinario que superaba los 100 Kg.

Si. También saltaron jabalíes. García, el hijo de Paco García que participaba como invitado, también cobró otro. No tan bueno como el de Javier, pero que también cuenta. Miguelet, que fue quien lo encontró, no quiso hacerle la foto de rigor. Nos quedamos sin ella. Se lo llevaron los invitados de Pedro Berjillos.

Los perros seguían persiguiendo corzos y, por medio, saltaron varios jabalíes que vio Josep Marchal. No pasaron por ninguna postura. Ya, sobre las 12 horas, saltó el gran jabalí que abatió certeramente Javier Jariod. Gran ejemplar y regocijo del Master.

Desde la parada de Paco Gamero

Desde la parada de Paco Gamero se divisaba este bonito tiradero. No pasó nada y, lo que pasó, los corzos que tiró Placid, no se dejaron ver por Paco. Esta parada, conocida como la balsa Felip, ha sido marcada con el número 5.

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Impresionantes defensas

Impresionantes defensas

 

José Manuel Palacios no se quiso perder tener un recuerdo del jabalí que cobró Javier Jariod. En ambas se3 aprecian las descomunales defensas del animal.

 

 

 

 

 

 

 

Bonita cabeza

Bonita cabeza, Palacios la exhibe una vez má

Javier, una vez más, con su jabalí

Javier, una vez más, con su jabalí

 

 

José Manuel repitió hasta tres veces. No quería que se perdiera ningún detalle. A la derecha, Javier Jariod, el matador, más feliz que un conejo suelto

 

 

 

 

 

 

Javier ni se quita la gorra. Aquí se ve una vez más, acompañado de la mala sombra del fotografo.

Javier ni se quita la gorra. Aquí se ve una vez más, acompañado de la mala sombra del fotografo.

La cacería ya no daba para más; los perros agotados por el calor y las carreras persiguiendo los corzos, ya no cazaban. A las 13 horas orden de recogida. Algún perrero aún tenía que buscar algún perro que había salido de la cacera persiguiendo algún corzo.