Plácido Forcat. El ilustre nativo que, aunque vive en Teià, siempre que puede, se traslada a su pueblo natal al que adora y conoce su entorno como nadie. En asuntos de caza es toda una autoridad. Su saber y entender del tema lo hacen una persona querida y respetada por todos. Ninguno de nosotros nos atrevemos a cuestionar sus planteamientos. Nunca se equivoca. Lástima que le empieza a fallar la cuestión física, pero este handicap lo suple de sobra con sus conocimientos. Siempre lo hemos necesitado y lo vamos a seguir necesitando mucho tiempo.

Antonio Corsa, el “ROMANO”, es un ilustre lugareño que caza con nosotros desde hace casi 30 años. Gran conocedor del terreno y de los hábitos de los jabalíes. Buen rastreador y colocador. Al hombre le empiezan a fallar sus facultades físicas. Además, este año, presumiblemente por “envidia”, padeció un infarto de miocardio. Es que, como dicen algunos, no quería ser menos que Paco Gamero:

Miguel Valls, “Miguelet”, otro ilustre lugareño. Excepcional cazador y gran compañero. Buen conocedor, tanto de los hábitos de los jabalíes, como de

las artes de la caza. Trabajador como nadie a la hora de ayudar a sacar los jabalíes de la montaña. Es una pieza fundamental para todos nosotros.

Miguelet, en una fotografía tomada con los 4 ejemplares que consiguió abatir en el cazadero de los MONS, la temporada 2010/2011.

Esta temprada, la 2011/12, en Tartareu, a vuelto a repetir la hazaña. Luego de casualidad nada. Es un excepcional cazador.

Los hermanos Jaume y Jordi Corsa, flaquean a Paco Gamero, un día de cacería de perdices. Los dos hermanos, hijos de Antonio Corsa, el “ROMANO”, son dos lugareños más. Los más jóvenes de la colla. Se han reincorporado este año, otra vez con nosotros. ya haian cazado cazado con nosotros en su época de adolescentes, pero lo dejaron para dedicarse a “otras” cosas. Ahora han vuelto y esperamos que sea para mucho tiempo. Los dos son grandes aficionados a la caza.