Reajustado_No Tartareu. Campos que se cubrieron

 

El domingo, día 13 de septiembre, nos lo tomamos con más calma. Por varios motivos. Seriamos menos paradas, menos perreros, la documentación estaba entregada. Pues eso: quedamos a las 8 horas.

Tras el desayuno y saludar a Antonio Lozano, que había hecho novillos el sábado, hicimos un recuento y comprobamos que éramos 14 paradas y 1 rehala de perros; la de Miguelet.

Desde el balcón del local social visualizamos 3 corzos que pactaban alegremente delante del pueblo. Decidimos probar con ellos. Ya habíamos hecho el sorteo, pero como era un montículo pequeño, nos lo saltamos y fuimos a probar suerte.

Nos colocamos rápidamente y Miguelet soltó los perros. justo por el punto inferior izquierdo de la fotografía superior. Dos minutos después, los perros encontraron los corzos. A los dos primeros que se vieron, Pepe Salcedo no pudo disparar, aunque estaban parados. O mejor dicho, apretó el gatillo y el percutor picó en el vacío. Habia acompañado el cerrojo para no hacer ruido y el mecanismo no cerró correctamente. Medio minuto después, Paco Gamero oyó ruido entre la maleza. Se preparó y el corzo le saltó por el lado opuesto por el que lo esperaba. Pero le salió o 5 metros. Buscó la posición de la parada siguiente, Pepe Blanco, para disparar sin problemas. Demasiadas cosas para la velocidad que llevaba el animal. Pero lo apuntó por detrás y le disparó. Dos veces, y el animal seguía corriendo. Se paró antes de cruzar un camino. En ese momento, Pepe Blanco aprovechó para “saludarlo”; tampoco acertó y el corzo huyó despavorido montaña arriba. Pepe Salcedo seguía maldiciendo su fallo, quería resarcirse; y lo hizo. El que no se consuela es porque no quiere.

Una vez se habían escapado los corzos, se decidió cambiar a los montes contiguos. Paco Gamero cubría esta parada. Los jabalíes pasaron cerca, pero al otro lado de la montañita.

Una vez se habían escapado los corzos, se decidió cambiar a los montes contiguos. Paco Gamero cubría esta parada. Los jabalíes pasaron cerca, pero al otro lado de la montañita. A uno le dió la bienvenida Antonio Lozano. Se le fué. Al otro lo licenció José María Solsona. Era el segundo de la temporada. No hemos empezado nada mal. Que siga la racha

Nos cambiamos de sitio. Nos fuimos a los alrededores de las granjas del romano y colindantes con el Barranc Salat. Nadamás soltar los perros, estos, levantan dos jabalíes. Van en dirección de la Serra la Mora. A uno le tiró Antonio Lozano, que no consiguió alcanzarlo. El otro lo cobró José María Solsona.

La anécdota del día la dió Franc García. A través de la emisora dijo: Mi padre acaba de matar una corza. Paco Gamero le pregunta: Es hembra?. Sí, creo que sí. Muy bien, que espere hasta que llamemos a los forestales. De acuerdo, respondió Franc. Pero unos instantes después, a traves de la emisora, el propio Franc, dice: Oye, Paco, que no es una corza es una zorra. Las risas no se oyeron por las emisoras, pero sí lo que le dijo Paco: Para distinguir un animal del otro, sólo hay que fijarse un poco en la cola.

Estos campos fueron los últimos que se cubrieron el domingo día 13 de septiembre. No salió ninguno, pero Paco Gamero los esperaba muy atentamente.

Estos campos fueron los últimos que se cubrieron el domingo día 13 de septiembre. No salió ninguno, pero Paco Gamero los esperaba muy atentamente. En otra ocasión será, no todos los día van a ser propicios

 Unos cuantos nos cambiamos, una vez más para cubrir la salida de un “reguero”, pero no hubo suerte. Ya no se levantó nada más. Entonces, sobre las 12,15 horas, pusimos punto y final a la cacería. Jaume Negre se encargaría de recoger el jabalí cobrado por Solsona. No tenemos imagen de este animal y, aunque Paco Gamero se la ha reclamado a José María, este aún no ha respondido. Si la envía la insertaremos en esta página.