El día 11 de septiembre de 2016, nos juntamos 10 paradas y 1 rehala de perros. La de Miguelet. Hacía calor y nos dimos cita a las 7 horas. Fuimos puntuales y, tras el sorteo, todos en marcha. Eran las 8 de la mañana.

Vista de Tartareu desde la Parada de Paco Gamero el día 11/09/2016

Vista de Tartareu desde la Parada de Paco Gamero el día 11/09/2016.

Al traer los bocatas preparados el desayuno es mucho más rápido. Eso facilita mucho las cosas. Colocaría Placid y el lugar elegido fue  El Serrat de Sant Urbà. En media hora todos en sus puestos y orden de soltar perros.

Muy pronto, desde las paradas, se empezaron a ver corzos. Grupos de 4 o 5 (Suponemos que siempre eran los mismos vistos por distintos compañeros). Los perros de Miguelet (Que no son de rastro), no conseguían detectar a los llamados duendes del bosque. Cuando un compañero le decía a Miguelet donde estaba el grupo de corzos, cuando llegaba al sitio, los bichejos le habían dado la vuelta al serradet. y cuando se iba Miguelet con los perros a aquel sitio, las corzos ocupaban el sitio anterior. Así nos torearon toda la mañana.

Sólo se vieron salir del cazadero a 2 o 3 corzos que, presumiblemente no pertenecían al grupo de 4 0 5. Por uno de los extremos del campo que cubría Paco Gamero salió uno y, este, no dudó en saludarlo con una salva de tres disparos. No lo tocó; pero eso sí, consiguió que diera la vuelta y entrara otra vez en el cazadero.

De jabalíes, ni uno. Eso sí, se detectaron rastros de la noche, pero a saber donde se habían metido. Tal vez alguien les avisó y tomaron medidas.

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Por el final de estos campos, salió el corzo que tiró Paco Gamero. Tres intentos, no lo tocó; eso sí, lo volvió al cazadero. Algo es algo.

Por el final de estos campos, salió el corzo que tiró Paco Gamero. Tres intentos, no lo tocó; eso sí, lo volvió al    cazadero. Algo es algo. Antes, tal y como se ve en la fotografía, apareció Jesús Corsa, presidente de la ASSOCIACIÒN DE VEÏNS COMUNALS DE TARTAREU, a labrar los campos. Mala noticia para Gamero, pero Jesús tuvo que marcharse porque el terreno estaba muy embarrado. Se arregló el tema. Eso sí, aprovecharon para saludarse efusivamente.

Sobre las 10,45 horas, viendo que los perros no conseguían sacar a los bichejos del monte y, teniendo en cuenta el calor que empezaba a dejarse sentir con fuerza, decidimos poner punto final a la cacería. Nuestro primer rosco de la temporada.

Esta es la otra parte de la parada que le tocó a Paco Gamero. Por aquí no cruzó nada de nada.

                   Esta es la otra parte de la parada que le tocó a Paco Gamero. Por aquí no cruzó nada de nada.