El fin de semana del 27 y 28 de octubre de 2012, un grupo de nuestra sociedad, decidimos ir a cazar a Sástago con nuestros compañeros, los que cazan y otros que han cazado con nosotros en Tartarèu y Estopiñan. En total, éramos 6 puestos (A última hora uno se le torcieron las cosas y no pudo asistir). El grupo lo conformamos, Mª Carmen Roca, Xavi Sañé, Pedro Berjillos, Pepe Salcedo, Manolo Pereira y Paco Gamero. A Pedro lo acompañó su compañera, Narcisa, pero esta no caza.

Llegamos a Sástago el viernes día 26 por la tarde. José Manuel Palacios nos esperaba tras cruzar el puente. Él ya nos había organizado el alojamiento en el Hostal. Decidimos esperar a Xavi para así ir todos a conocer el “punto de encuentro” para el día siguiente. Pero Xavi decidió hacer unos cuantos Kms. más y darse una vuelta por Caspe. Decidimos no esperarlo.

Cuando íbamos al refugio y las perreras de José Manuel, un gran jabalí cruza el camino y corre dentro de unos campos limpios. José Manuel no se lo piensa y lo persigue con el coche. Casi lo alzanza, le fue de pocos centímetros. Hasta que el coche se quedó atascado en el barro y el jabalí continuó corriendo ladera arriba. Ya teniamos algo que contar.

José Manuel nos enseñó sus instalaciones (Muy buenas por cierto), y nos volvimos al puente a esperar a Xavi y compañía. No tardaron mucho.

     

A la izquierda, vista del puente sobre el río Ebro que da acceso a Sástago. A la derecha, el mismo puente, en el que, al final del mismo nos esperaba José Manuel Palacios

 

 

 

 

 

 

Parte de los trofeos que tiene José Manuel en su refugio. Allí nos dimos cita el día 27 a las 7 horas, para partir juntos hasta el refugio del coto donde se haría la cacería.

 

 

 

 

Este es el refugio del coto donde cazamos. Aquí se hizo el sorteo y se comió. José Manuel, en el centro con chaleco rojo, departe con Xavi Sañé y otros. Pepe Salcedo, de espalda, escucha.

 

 

 

 

El desayuno ha concluído. El sorteo se ha hecho. A cada cazador se le entrega un folio con las normas de caza y, por detrás, el núm. que le ha tocado. Nosotros vamos todos juntos. Nos coloca Capri.

 

 

 

 

 

 

Pedro Berjillos, su compañera, Narcisa y, Mari Carmen Roca, en el centro

 

 

 

 

 

 

 

 

Xavi pregunta alguna cosa a Capri, el primero por la izquierda. Los demás también están atentos.

 

 

 

 

 

 

Vista de la parada 15, la que le tocó a Paco Gamero. Estaba justo en los árboles del centro. Por el ribazo de abajo le pasaron las dos ciervas y le tiró a una. No la veía bien y no le dió.

 


 

A la izquierda, la zona de la parada 16. La ocupó Manolo Pereira. A continuació, en la 17, estaba Pepe Salcedo, después, Mari Carmen y Xavi.

 

 

 

 

 

 

A la derecha, en la parte izquierda de la foto, la parada 15. Al fondo, a la derecha de la misma foto, la parada 14, ocupada por Agustín Chamizo.

 

 

 

Por último, antes de salir hacia los puestos, nos interesamos por el núm. de frecuencia de las emisoras. El 4o, nos informan. Pero este no era el bueno, ya que nosotros tenemos hasta el 23 las frecuencias de Aragón. Luego, cambiaron la frecuencia para que pudieramos escuchar y emitir. No nos enteramos y nos quedamos, con la frecuencia 40. Solo podiamos hablar entre nosotros.

Todos colocados y se sueltan perros. Agustin tira, el ciervo corre por el campo y escapa. Poco después, Pago Gamero tira sobre una cierva. Iba muy tapada por un ribazo. No la alcanzó. Corrió hacia Manolo Pereira. Iban dos hembras. Manolo no tiró, aunque sí las vió.

Poco después tira Xavi Sañé sobre un ciervo. No lo alcanza. Manolo y Pepe lo intentan. Nada, el animal escapa. No tardó mucho envolver a tirar Agustin y Capri. Tampoco. Paco Gamero lo encara, pero decide no disparar. Estaba muy lejos.

Un rato despusn, se produce el lance más relevante entre nosotros. Un buen animal se para a pocos metros de Pepe Salcedo. Le tira. El animal corre. Le tira Manolo Pereira. Tampoco. También prueba suerte Xavi. Nada. Paco Gamero lo ve a más de 350 m. Decide disparar. Obviamente, tampoco le dió y el animal se marchó.

A través de la emisora se escucha a Manolo Pereira que pregunta a Pepe ¿Que ha pasado, Pepe?. Lo tenías parado muy cerca. Pepe, contesta muy “acelerado”: Me ha fallado la pila del visor. ¿Y tú?. También lo has tenido bien. Sí, contesta Manolo; pero no le he dado. Y Xavi?. Pues tampoco. Un poco después, Paco Gamero avista a un animal que baja en dirección a Manolo. Le avisa a través de la emisora. No se distingue muy bién que es. Pero en eso momento aparece una rehala de perros en dirección contraria. El animal que bajaba, se da la vuelta y corre alejándose del peligro.

Van apareciendo más rehalas de perros y bajan remolques. La cacería ha terminado. Los participantes empiezan a caminar hacia los coches, no sin seguir mirando aquellos enormes matojos que rodaban por los campos y saltaban los ribazos y que dieron más de un sobresalto a algún cazador. Esos matojos sueltos empujados por el fuerte viento, realmente parecían animales.

Después, antes de la comida, empezaron a llegar los animales abatidos. En total, 7 ciervos y 4 o 5 jabalíes. Aún se buscaban algunos.

 

 Este es uno de los buenos ejemplares cobrados. Aún está encima del remolque

 

 

 

 

A la izquierda, parte de los animales abatidos.

 

 

 

 

 

 

 

 

A la derecha, Pepe Salcedo también quiere tener su particular recuerdo.

 

 

 

 

 

 He aquí el grupo afín a la Sociedad de Cazadores Bisaura. Casi todos dispararon, pero ninguno de ellos consiguió cobrar la pieza.

Despues de la cacería y las fotos, la comida. Muy buena, por cierto

 

 

 

 

 

 

Xavi se interesa por la comida de Agustin Chamizo; Pedro Berjillos, escucha

 

 

 

 


No faltó, ni el buen humor, ni las bromas. 

 

 

 

 

 

 

 

  

Hasta saltar por encima estaba permitido, tal y como se ve en la fotografía.

 

 

 

 

El pobre Pepe Salcedo, ponía esta expresión, cuando se le recordaba el fallo. Paco Gamero le  había  dicho que lo  mejor que  podía  hacer es  comprarse una  mira SWAROSKY.

 

 

El día 28 de octubre de 2012

 

 

Para el día 28, en la cena del día 27, en el Refugio de Jose Manuel Palacios, habiamos quedado a las 7,30 horas, con la advertencia de que esa noche había cambio de hora. La cena del 27 no fué muy copiosa, al menos para algunos, que habiamos quedado satisfechos a mediodía. Tampoco se prodigaron los MANDUKYNIS. A pesar de la insistencia de Cristian, Paco Gamero sólo degustó uno. Luego tampoco tomó ni café ni otros licores. Mal presagio.

Aquella noche, Paco Gamero, la pasó tosiendo y vomitando. La pasó prácticamente en blanco. Por la mañana, se fué a la ducha y bajó, con Manolo y Pepe a pagar la cuenta del Hostal. Lo hicieron y pidieron un café con leche. Desayunarían huevos fritos en el refugio de José Manuel. Así lo hicieron todos, menos Paco Gamero. Seguía vomitando. Decidió no salir a cazar y quedarse en el refugio. Así se lo indicó  a los demás compañeros. Manolo Pereira le ofreció buscar un médico. Paco lo envió a “paseo” amablemente.

Sortearon y se marcharon todos, menos Gamero. Mal escribiría la crónica de la cacería. Pero es lo que había. Se quedó junto al fuego del refugio.

 

El sillón que se ve a la derecha, fue el puesto de Paco Gamero en  la cacería del día 28. Allí esperó pacientemente el regreso de los demás. El día era muy frío y un viento terrible. Alguna ventaje tendría que tener.

Sobre las 12,30 horas, lo llamó Manolo Pereira interesandose por su salud. Paco le dijo que parecía que estaba mejor. Que había tomado una tónica y no la había vomitado. Gamero, a su vez, se interesó por la cacería. Manolo le dijo que no tenía muchas noticias, pero sabía que Xavi Sañé había tirado.

 

A falta de mejor cosa que hacer, Gamero, se dedicó a fotografiar la decoración del refugio

 

 

 

 

 

 

Bonita pared, decorada con algunos buenos trofeos.

 

 

 

 

 

 

 

 

Otra fotografía con más trofeos. Los Hay muy buenos como se puede apreciar.

 

 Al final, sobre las 13,45 horas, empezaron a llegar los participantes en la montería. Todos coincidían en que faltaron  puestos. Por ello se habían escapado bastantes piezas. Xavi Sañé había tirado a un gran ciervo y a tres hembras.No tocó a ninguno.  Paco Gamero, a pesar de su estado de salud, le comentó: No te estarás convirtiendo a ecologista?.  Agustín también tiró y provocó el susto de Capri. En total, creo que se cobraron 4 o 5 piezas.

Tras interesarse la mayoría por la salud de Paco Gamero, se organizó la comida. Paco, sólo comió una granada. La aguantó en el estómago. Salió del local y fue a ver un buen jabalí que tiene José Manuel en un cercado. Allí estaba, pero el “bichejo” estaba acostado al sol, encima de un colchón de espuma. ¡¡¡¡INCREIBLE!!!!.

 Vista de Sástago, desde la carretera a Bujaraloz

Buen ambiente, buen trato, buena compañía, buena comida. A Sástago, ¡¡¡ Volveremos!!!