El primer día de caza, ya se sabe, todo el mundo un poco despendolado. Unos muy morenos por la acción del sol, otros negro porque su moreno lo han cogido currando y otros aún de vacaciones, sobre todo los jubilados.

Nos dimos cita pronto, a las 6,30 horas. Casi nadie fue puntual. La noche anterior no habíamos podido organizar la cacería porque no sabiamos cuantos serían los participantes. Lo dejamos para el sábado por la mañana. Si habíamos decidido la zona. Sería Comallonga y la franja colindante de Les Avellanes.

Bonita imagen de la Serra de Comallonga. Era otro día y otras circunstancias. A veces, no todo sale como se pretende y, mucho menos, en todo lo relacionado con la caza

Bonita imagen de la Serra de Comallonga. Era otro día y otras circunstancias.

Nos fuimos reuniendo paulatinamente en el local social de Tartareu; Saludos afectuosos y entrega de la documentación a los que estaban presentes. Los de Sástago fueron los más retrasados, pero a pesar de ello no perdonaron el desayuno.

En total nos juntamos 21 paradas y 5 rehalas de perros: Xavi Sañé, Miguelet, José Manuel Palacios, Pedro Berjillos y Felix González. El día no era muy caluroso y no había mucha premura por como podía afectar el calor a los perros.

A las 9 horas todos en marcha. Colocarían Miguelet, Placid y Ton El Romano. A las 9,40 todos colocados y orden de soltar perros. Había buenas perspectivas ya que se había detectado bastante rastro.

Muy pronto las primeras ladras. Se levantaban jabalíes y corzos. Buena señal. Pero los corzos, como siempre, mareaban a los perros y no se ponían a tiro. Algo parecido pasaba con los jabalíes. Hasta las 10,30 horas que se escuchan 3 disparos. Seguidamente tres más. El primero fué Manolo Pereira que aseguraba haber alcanzado al jabalí. El Segundo, sobre el mismo jabalí, Paco Gamero, que lo vió salir al campo corriendo como un poseso hacia donde estaba él. Le disparó y creyó que lo había tocado, pero el animal siguió corriendo. Le atizó dos veces mas y el bichejo consiguió alcanzar la maleza. Paco empezó a jurar en hebreo porque aquel animal no podía haberse escapado. Fue a la zona por donde se metió a un barranco y comprobó el impresionante rastro de sangre que dejaba. El jabalí iba muy “tocado”, pero había conseguido alcanzar el barranco. Poco después, se acercó al lugar Pepe Salcedo y al ver el rastro de sangre dijo: Este jabalí tiene que estar muerto por aquí. Bajo por el mismo sitio que el animal y un minuto después dijo: Esta aquí. Efectivamente el animal no había conseguido andar más de 30 metros.

Este ejemplar fué el que finalmente cobró Paco Gamero. Es increible la fuerza y la resistencia que tienen

Este ejemplar fué el que finalmente cobró Paco Gamero. Es increible la fuerza y la resistencia que tienen. Es por eso que es una de las especies más apetecibles.

Por este campo cruzó el jabalí. Era muy difícil fallarlo, pero a veces esto ocurre

Por este campo cruzó el jabalí hacia donde estaba Paco Gamero. Era muy difícil fallarlo, pero a veces esto ocurre. Pero esta vez fue más la fortaleza del animal la que propició que pudiera llegar hasta el barranco y precipitarse al fondo. Solo unos metros.

Pepe Salcedo, Manolo Pereira y Paco Gamero intentaron aclarar quién había herido de muerte al jabalí. Manolo mantenía que él creía que lo había tocado. Paco Gamero que iba muy aprisa para estar mal herido y que había visto un par de gestos inequívocos de haber alcanzado al animal cuando le disparó. Según la Ley de caza, en estos casos, el primero que hace sangre se adjudica la pieza. Pero en este caso parecía claro que si no hubiera sido por la intervención de Paco, el animal, se hubiera ido. A mayor abundamiento, al final de la cacería, le hicieron pagar los “mandukynis”, por lo cual le quedó adjudicado definitivamente.

El animal no consiguió escapar. Estaba herido de muerte y sólo consiguió dejarse caer a un barranco. La fuerza y bravura de esta especie cautiva a los cazadores.

El animal no consiguió escapar. Estaba herido de muerte y sólo consiguió dejarse caer a un barranco. La fuerza y bravura de esta especie cautiva a los cazadores. La mano derecha del animal, desde la que tiró Paco Gamero, parece indicar que fué este quien realmente lo alcanzó (Manolo le tiró desde el lado izquierdo). Finalmente no hubo ninguna controveria.

 Se escucharon, un poco después, varios disparos. A través de las emisoras se informaba que no habían sido efectivos. Un jabalí se escapó cerca de una granja y se llevó tras él varios perros de Xavi Sañé.

Mari Carmen tiró sobre otro jabalí pequeño que le pasó cerca. No lo tocó y, Xavi Sañé, una vez más, dijo: Yo me he olvidado la funda del arma. Muy perspicaz él cuando se trata de Mari Carmen.

La anécdota del día la vivió Mari Carmen quién recibió la visita de un miembro del cuerpo de Forestales. Comentó que no se enteró hasta que sintió tras ella: ¡¡¡Hola buenos días!!!. Le solicitó que le mostrara la documentación y aquí terminó la anécdota.

Finalmente, como es habitual, Xavi Sañé se vio obligado a ir a buscar alguno de sus perros a más de 3 Km. Al coto de Santa Linya.