Los que estaban, antes de que faltara la luz y se empezaran a llevar las piezas, se fotografían con ellas

Los que estaban, antes de que faltara la luz y se empezaran a llevar las piezas, se fotografían con ellas

La novena cacería fué, sencillamente una de aquellas que sueña un cazador y que cree que sólo es un sueño. En este caso fue una inolvidable realidad.

El día 2 de noviembre de 2013, teníamos previsto cazar conjuntamente con la colla de La Noguera, de Carmelo Monedero y José de Gavá. También asistirían una representación de los socios de José Berrocal, de Vilamajó.

A las 7,30 h. nos empezamos a reunir en el local social de Tartaréu, como es costumbre. Los participantes empezaron a llegar puntuales. De la colla de la Noguera asistieron 17 paradas y 3 rehalas de perros, las de Modesto, Carlos de Vilanova y Carmelo Monedero. De la colla de José Berrocal 5 paradas. Nosotros éramos 23 paradas y 6 collas de perros; las de Xavi Sañé, Pedro Berjillos, Marc, Joan de Borges, Javier Jariod y Miguelet.

Como el tema burocrático lo teníamos practicamente resuelto, nos centramos en la distribución y sorteo de las paradas. Colocarían Placi Forcat, Paco Gamero, Manolo Pereira, Ton “El Romano”, y Xavi Sañé.

Reajustado_Caceria del 2-11-13(11)

A las 8,30 h. en marcha. En menos de una hora todos colocados. En total éramos 43 paradas. Xavi Sañé y Miguelet se encargaban de coordinar las rehalas de perros. Antes de las 10, orden de suelta. Empezó la fiesta.

A las 10,15 las primeras persecusiones. Se habían levantado varios jabalíes; se escuchan los primeros disparos. Así sería durante más de 3 horas. Se dispararon mucho mas de 100 cartuchos; se escuchó, a través de las emisoras, todo tipo de anécdotas: Hubo a quien le salieron cinco juntos y no consiguió cobrar ninguno.

De la colla de la Noguera, Juan de Gandesa disparó más de 20 cartuchos; Prieto más de una docena y mató 3, y se le escaparon 2 heridos. González, 10 tiros y se le fueron 2 jabalíes heridos; Tete mató 2 y uno más sefué herido; Nacho, mató mató 1 y Pepe, con problemas en su rifle, se le fue uno a poca más de un metro de distancia.

Tete, se fotografía con los dos ejemplares que cobró

Tete, se fotografía con los dos ejemplares que cobró

Todos los ejemplares que habían llegado. Faltaban varios pero habia que aprovechar la luz

Todos los ejemplares que habían llegado. Faltaban varios pero había que aprovechar la luz

De nuestra sociedad, Placi hirió a uno, que remató Paco Reillo. Jordi “Romano”, cobró otro; Paco Gamero, Josep Marchal y Clemente de Sástago, cobraron uno cada uno y José María Solsona un corzo. Norberto de Sansimón no consiguió cobrar al que disparó, aunque simultaneamente le entró otro descomunal de tamaño que ni tan siquiera vió a pesar de los gritos de Paco Gamero. A Pepe Salcedo le pasó uno muy cerca y no lo vió, pero sí su parada contigua que sigue “babeando”, porque Pepe estaba en “babia”.

José María Solsona se hace la foto de rigor con el corzo que consiguió abatir

José María Solsona se hace la foto de rigor con el corzo que consiguió abatir

Marc, consiguió abatir un gran ejemplar y, tras cortar la cabeza para llevarse el trofeo (Un oro, según los que vieron la cabeza del animal), se lo llevó al coche y se marchó. Muy mal por su parte.

Tres buenos ejemplares, El primero por la izquierda cobrado por Paco Gamero, el del centro, por Clemente y el último por Josep Marchal

Tres buenos ejemplares, El primero por la izquierda cobrado por Paco Gamero, el del centro, por Clemente y el último por Josep Marchal

La cacería concluyó sobre las 14 horas, aunque había que sacar los animales cobrados y recoger los perros. Algunos habían escapado hacia la Serras Belles y Blancafort. Era la taréa más ingrata para los perreros. En este sentido, cabe resaltar, lo más negativo de la cacería: A Joan de Borges, se le marchó un perro tras un jabalí. A la finalización de la cacería no había vuelto; entonces, Joan, como hacía habitualmente con este animal, dejó en el sitio de la suelta una chaqueta suya y agua para que el animal pudiera beber a su vuelta. Al día siguiente, cuando fue a buscarlo, se encontró que no estaba, ni el perro ni la chaqueta ni el recipiente de agua. Esperamos que pueda recuperar a este perro.

Preciosa vista del cazadero de la Serra de la Malera, en la que se desarrolló la cacería

Preciosa vista del cazadero de la Serra de la Malera, en la que se desarrolló la cacería