El sábado día 5 de noviembre, no se presentaba bien. Había malas previsiones meteorológicas y nos habiamos quedado sin perros: Los maños, porque cazaban el ciervo en su coto de Sástago (Ya contábamos con ello; Pedro Berjilos porque se comprometió con los de Arcusa; Miguelet porque tuvo que ir a un entierro y, Marín porque se asustó de las previsiones del tiempo. En concreto, sólo teníamos los perros de Xavi Sañé. A ellos había que añadir muchas bajas de puestos por miedo al agua. en total nos reunimos 19 paradas. Suficientes para cazar el Serrat de Pitrau en Vilamajò.

Nos dimos cita como de costumbre en el local social de Tartareu a las 7,30 h. Llovíznaba, pero las previsiones no eran buenas. Sorteo de paradas y a las 9 h. salida hacia el cazadero. Colocarían Paco Gamero, Manolo Pereira, Miguelet y Placid Forcat. El tiempo daba una tregua.

De entrada, la primera sorpresa: En el Serrat de Pitrau estaban cazando la caza menor. Eran de la colla de Berrocal y de Manolo de tartareu. Se marcharon cuando llegamos; el mal ya estaba hecho.

La balsa del Romano. Aquí le toco a Paco Gamero, que inspeccionó las balsas y comprobó que había poco rastro. Un par de jabalíes habían estado allí

La balsa del Romano. Aquí le toco a Paco Gamero, que inspeccionó las balsas y comprobó que había poco rastro. Un par de jabalíes habían estado allí recientemente, tal y como se puede apreciar en la foto. No era buena señal

Desde la balsa del Romano se ven los campos que dan acceso a la Malera. Por aquí suelen escapar los jabalíes que saltan del serrat de Pitrau. Al fonde, se ve la franja por donde en la anterior cacería saltaron dos jabalíes en sentido inverso. Les tiró Pepe Salcedo y Paco Gamero. Se escaparon

Desde la balsa del Romano se ven los campos que dan acceso a la Malera. Por aquí suelen escapar los jabalíes que saltan del serrat de Pitrau. Al fonde, se ve la franja por donde en la anterior cacería saltaron dos jabalíes en sentido inverso. Les tiró Pepe Salcedo y Paco Gamero. Se escaparon.

A las 10 h., Xavi Sañé soltó los perros. Pasaba el tiempo y nada que reseñar. Apareció un zorro que vio Paco Reillo y bajó hasta la balsa del Romano donde estaba Paco Gamero. Este no pudo tirarlo, pero un poco despues pasaron dos perros y otro un poco despues. Se fueron a la Malera tras el rastro del zorro. Eso sí, Franc García lo saludó con su rifle pero no lo alcanzo. A la postre, sería el único disparo de la mañana.

De vez en cuando hacía acto de presencia la lluvia, muy fina, pero molesta. Se vieron correr un por de corzos a los que ya no se puede tirar. Sobre las 11,30 h. Xavi decía a través de la emisora que allí no había ningún jabalí. Ofreció la posibilidad de ir a otro sitio, pero tanto Paco Gamero como Placid Forcat lo desestimaron. El más idóneo sería el Mas del Rei, pero allí estaban los de la caza menor. Además, empezaba a llover con más intensidad. Orden de retirada y a preparar el comistrajo que se había previsto hacer en el local social. No se habían apuntado muchos, pero al final éramos 12 comensales.

 

Inicio del fuego

Inicio del fuego. Paco Gamero se encargó de encender el fuego para hacer a la brasa el medio cordero que había comprado Miguelet

 

Paco Gamero consiguió unas estraordinarias brasas para hacer la carne.

  Paco Gamero consiguió unas estraordinarias brasas para hacer la carne.  Eso sí, no dejaba que nadie metiera mano en el fuego.

 

Paco Gamero

Paco Gamero empieza a sacar la carne que considera que ya está hecha. Hay que servirla caliente para que esté más gustosa. Lo consiguió

 

Paco Gamero se vio obligado a mirar la cámara. No quería quitarle ojo a la carne que estaba asando. Al final, como no, Joan Moliné metió sus manos. Paco se fué a comer su ración

Paco Gamero se vio obligado a mirar la cámara. No quería quitarle ojo a la carne que estaba asando. Al final, como no, Joan Moliné metió sus manos. Paco se fué a comer su ración