Esta monumental paella, de la que comimos 36 comensales, y no conseguimos apurarla, fue elaborada por David, que se fotografía junto a ella. Se muestra orgulloso, no es para menos.

El día 24 de septiembre, después de la última cacería, teníamos organizada la comida de fin de temporada. Se encargó de organizarlo todo Miguel Garrofè, responsable del bar del centro social de Tartareu.

 

 

 

Con la excusa de que había que esperar que se terminara la paella, los participantes en la última cacería (La mayoría), se ponen las botas alrededor de la barra del centro social de Tartaréu. Esperan la paella.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Arriba, a la izquierda, Berrocal y Romano, esperan que se termine de hacer la paella. A la derecha, José Manuel, que le pagó a Berrocal las 10 cervezas que perdió en una apuesta en relación a la cacería anterior.

 

 

 

 

Las cinco mujeres, bajo la coordinación de Olga, esposa de Miguel, la hija de ambos y su sobrina, se encargaron de emplatar y servir la comida, además de estar pendientes de que no faltara de nada en la mesa. Un sobresaliente para ellas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Arriba, a la izquierda, Romano y su hijo Jaume parece que tienen cara de pocos amigos. Quizás les sorprendimos. A la derecha Placi, Manolo, Berrocal, Roca y compañía, empiezan a ponerse las botas.

 

 

La descomunal paella, sigue poniéndose a punto. Quedó de rechupete. Pero entre los 36 comensales no conseguimos acabarla. David puede sentirse orgulloso.

 

 

 

Teixidó, arriba a la la izquierda, sonríe feliz. No sabemos se es porque había matado el último jabalí de la temporada, o porque la comida lo hacía así de feliz. A la derecha, Mcgibert, con cara de pocos amigos (Seguramente no había vendido ninguna emisora o GPS), Capri, Santiago Valgañón (Que la temporada próxima no vendrá con nosotros a cazar porque lo trasladan a trabajar a CentroAmérica y le resulta un poco lejos), José Manuel y al fondo José Cuevas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Arriba, a la izquierda, Xavi Sañé charla con su compañero de al lado. Pedro Berjillo, está a lo suyo, Cristina lo mira, Mª Carmen Prefiere seguir comiendo. Teresa y Juan Roca escuchan algo, pero Pláci Forcat, no pierde el tiempo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

José Manuel Palacios, se encuentra como pez en el agua entre los suyos. Los maños son maños. A la derecha, Juan Roca parece que recrimina a Teresa por ponerse agua habiendo otras cosas. Manolo Pereira está pensativo, probablemente porque si come mucho de lo que tiene delante, la paella no tendrá la cabida deseada. Placi Forcat, a lo suyo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Miguelet y Berrocal miran de reojo. Al fondo, José Cuevas. En la foto de la derecha, los de Corbins (Lleida); Teixidó, Josep Marchal y José Mª Solsona.

 

 

 

 

De que se reirán los tres “porreros” de la temporada. Deben pensar que, menos mal que se ha terminado. Ya no tendrán que escuchar más “impertinencias”.

 

 

Edificio del ALBERGUE “El Molí”, regentado por Manel, ubicado en el término de Tartareu. Se come bien y se está muy tranquilo en plena montaña. Allí durmieron la noche del viernes y sábado, Paco Gamero, Manolo Perira, Pepe Salcedo, Paco Reillo y José Cuevas. El sábado, se les unieron los de Sástago, José Manuel Palacios, Capri, Santiago Valgañón, Agustín Chamizo y otro. Trato agradable y todo muy limpio. Eso sí, la cama se la ha de hacer cada uno. ¿O no Sr. Paco Reillo?.