El sábado, día 2 de diciembre de 2017, nos reunimos 27 paradas y las 5 rehalas de perros, más Félix González con un par de perros más. Hacía mucho frío y, por tal motivo, Ton El Romano, desistió de participar en la cacería. La noche anterior, en Can Felep, habíamos decidido cazar el Barranc Salat y si los participantes lo creían oportuno, ampliar la cacería a toda la Serra de Comallonga. Así fue.

Colocarían Manolo Pereira, Paco Reillo, Pepe Salcedo, Miguelet y Placid Forcat. Jaume Negre y Xavi Sañé también colocarían algunas paradas. A las 8,30 horas,l sorteo y salida  alas 9 h.

Vista parcial del cazadero del Barranc Salat

Vista parcial del cazadero del Barranc Salat. Bonita zona y, antaño, un gran cazadero. Ahora es muy mediocre por las discrepancias con la colla de Les Avellanes.

 

Desde la parada de la balsa Felip se veía este espléndido día

Desde la parada de la balsa Felip se veía este espléndido día. Hacía frío y, esta vez, la parada estaba cubierta por José María Solsona. No tuvo suerte.

 

Jabalí cobrado por Paco Gamero el día 2 de diciembre de 2017

Jabalí cobrado por Paco Gamero el día 2 de diciembre de 2017. Antes le habían tirado Franc García, un invitado de Castelldefels y Paco Reillo quién le había roto una pata. Según la Ley de caza, este animal se le debería haber adjudicado a él, por ser el primero en hacerle sangre. Pero entre nosotros no hay problemas.

Los perreros informaban de que se veían rastros en determinadas zonas. En otras nada. Empezaron a salir corzos y zorros. Mala suerte, a los corzos no se les podía tirar y los zorros son muy escurridizos. Sobre las 11,30 horas, se escuchan dos disparos; Franc García había tirado a un buen ejemplar al que no toco. Poco después, otros dos disparos sobre el mismo animal; esta vez fue un invitado de Castelldefels, que tampoco lo tocó. Seguidamente tres disparos, ahora lo hacía Paco Reillo. El animal seguía su ruta. Paco Reillo, a través de la emisora, avisó a Paco Gamero: “Gamero, va para tí”. Enseguida Paco Gamero oyó el ruido que provocaba el bicho en la maleza y lo visualizó. Lo dejó que le saliera a un claro y allí disparó soble él. El animal calló al suelo como fulminado por un rayo. Paco Gamero informó del desenlace a través de la emisora.

José Manuel Palacios se interesó por la calidad del animalejo. Gamero le dijo que lo veía bastante bueno, pero que no quería bajar del barranco. Finalmente, José Manuel y Paco Reillo llegaron hasta donde estaba y pudieron comprobar que era un buen ejemplar y que ya había llegado con una pata delantera rota, fruto de los saludos que le había envíado Paco Reillo. Tambien comprovaron que le faltaba uno de los colmillos, por lo que el troféo quedaba muy mermado.

Sólo otro jabalí se levantó y fue a pasar por donde tenía que haber estado Agustín Juliá. No había encontrado el sitio y lo recolocó Xavi Sañé, a quien sus perros corrieron tras el jabalí hacia Santa Linya.

No huba más cosas reseñables, salvo lo que provocaron algún miembro de la colla de Les Avellanes que no querían entender que estamos autorizados a cazar dentro de su coto toda la franja colindante entre el coto de Les Avellanes y Tartareu.