La decimotercera cacería la organizábamos en Tartaréu, en el cazaderos de Els Redols. Teníamos un cierto recelo de que no nos pasara algo parecido al día anterior, en el sentido de que los “tocinos” hubieran puesto pues en polvorosa con el cambio de tiempo.

Berrocal tampoco asistió, pero si un grupo de 5 puestos de la colla la Noguera y Monedero con sus perros. Nosotros éramos 23 posturas y las 6 rehalas de perros; las de Xavi Sañé, Pedro Berjillos, Joan de Boges, Javier Jariod, Miguelet y José manuel Palacios. Placi, “El Romano, Miguelet y compañía distribuyen el cazadero. Una vez todo claro, todo el mundo a sus puestos. Miguelet se encargó de poner una línea de paradas y de organizar la salidas de los perros. Todo en Marcha. Además de Miguelet, colocaron Placi, El Romano y Paco Reillo.

Paco Gamero oía el "baile" a través de la emisora. Durante mucho tiempo, se le estuvieron poniendo los dientes largos. Al final, cuando se convenció de que este día sólo le había pasado un "globo", se dedicó a fotografíar y disfrutar del paisaje.

Paco Gamero oía el “baile” a través de la emisora. Durante mucho tiempo, se le estuvieron poniendo los dientes largos. Al final, cuando se convenció de que este día sólo le había pasado un “globo”, se dedicó a fotografíar y disfrutar del paisaje.

 Poco después de la suelta, las primeras ladras y los primeros disparos. Empezaba la función. Paco Reillo informaba, a través de la emisora, que los de la colla La Noguera habían tirado a varios jabalíes. Romano tiró a otro y lo falló. Igual le ocurrió a Pepe salcedo que no gana para cartuchos. José Marchal dio cuenta de tres. Antonio Lozano de uno más y otro que falló. Los de la colla de la Noguera, tiraron los cinco y el resultado fue que David, cobró 2, Ramón 1 y José 1 más. El de Ramón pesó 100 Kg. Xavi Sañé también se sumó a la fiesta y cobró uno más. En total 9 y otros tantos que se fallaron.

Empezó la recogida de los bichos. Javier Jariod había cargado 4 en su remolque. Norberto de Sansimón, después de inspeccionarlos, se aleja del carro.

Empezó la recogida de los bichos. Javier Jariod había cargado 4 en su remolque. Norberto de Sansimón, después de inspeccionarlos, se aleja del carro.

Al final de la cacería no conseguimos la anhelada foto de los 9. Sólo de 4, los otros cinco tenían sus dificultades para cargarlos en los remolques.

La anécdota del día, como no, Josep Marchal, que no tenía suficiente con los tres que cobró y los 4 0 cinco más que vio pasar junto a su coche, si no que además, dos rayones se le pusieron a dormir junto a su mochila. Increíble.

 

Esta salida la controlaba Paco Gamero. Daba igual,  por allí, lo único que pasó fue a principio de cacería un globo aeroestático

Esta salida la controlaba Paco Gamero. Daba igual, por allí, lo único que pasó fue a principio de cacería un globo aeroestático

 

 

El Master, además de recoger cuatro de los 9 jabalíes y cargarlos en su remolque, aún tendrá que trabajar para limpiar el mismo

El Master, además de recoger cuatro de los 9 jabalíes y cargarlos en su remolque, aún tendrá que trabajar para limpiar el mismo

Buena cacería que concluyó con algún perro herido y, por ser domingo, parte de los participantes con prisas. Había mucha satisfacción y, con esta cacería ya sumamos 57 piezas cobradas. No está mal.

Finalmente, José de Gavá, nos remitió fotografías tomadas a los ejemplares que cobraron los de Vilanova de la Sal. Ahora, sólo faltará el cobrado por Xavi Sañé.

No es que esté demasiado clara esta foto, pero los protagonistas se sienten orgullosos de tener un recuerdo en en el mismo lugar que cobraron al bichejo.

No es que esté demasiado clara esta foto, pero los protagonistas se sienten orgullosos de tener un recuerdo en en el mismo lugar que cobraron al bichejo. El tamaño, tal y como muestra la imagen, era excelente, ¡¡¡Felicidades!!!.

 

 

He aquí la tarea de atar al gancho del coche los jabalíes, para que después de arrastrarlos  hasta el camino, colocarlos encima de un remolque.

He aquí la tarea de atar al gancho del coche los jabalíes, para que después de arrastrarlos hasta el camino, colocarlos encima de un remolque.

Este magnifico ejemplar, pesó en la báscula 100 Kg., justos.

Este magnifico ejemplar, pesó en la báscula 100 Kg., justos.

 

 

Las piezas ya están llegando al remolque. Es la penúltima tarea de los cazadores. También es el último esfuerzo del día. Eso sí, se hace con mucha satisfacción

Las piezas ya están llegando al remolque. Es la penúltima tarea de los cazadores. También es el último esfuerzo del día. Eso sí, se hace con mucha satisfacción

 

Antes de llegar al remolque para el "paseo" final, tal y como se dice anteriormente, los animalejos son arrastrados por un todoterreno. Los que van dentro del mismo, a buen seguro que siguen comentando los lances.

Antes de llegar al remolque para el “paseo” final, tal y como se dice anteriormente, los animalejos son arrastrados por un todoterreno. Los que van dentro del mismo, a buen seguro que siguen comentando los lances.