Reajustado_Vilanova de la Sal, el día 28

Tras la suspensión de la cacería del día 28, cuando ya bajábamos de la montaña, abajo, se extendía la niebla, que a la postre, cubriría toda la zona. Bonita imagen

Tra la suspensión de la cacería del día 28, desde lo alto de la montaña de la reserva del Montsec, se podía ver como la niebla cubría las montañaas más baajas

Tra la suspensión de la cacería del día 28, desde lo alto de la montaña de la reserva del Montsec, se podía ver como la niebla cubría las montañas más bajas

 

El día 28 de diciembre de 2013, teníamos previsto cazar, conjuntamente con la colla de la Noguera, la reserva en Vilanova de la Sal. Era el segundo intento. El primero nos lo había fastidiado la lluvia.

Nos dimos cita a las 7,30 horas, en Vilanova de la Sal. Allí fuimos llegando se fueron incorporando los de la colla de la Noguera, Monedero, José de Gavá, etc. Departimos con ellos, como siempre con un trato exquisito, y tras unas cuantas bromas sobre el tiempo, organizaron la cacería. Éramos alrededor de 50 cazadores y había 13 rehalas de perros. Ellos eligieron los postores y, sobre las 9 horas a la montaña. Allí los accesos a los puestos son complicados. Pero sobre las 10,15 h., todos colocados. Empezó la maldita lluvia. A esperar.

Pasaba el tiempo y la lluvia persistía. Aunque se despejara, había peligro para los perreros andar por la montaña sobre rocas mojadas. Resbalar podía ocasionar problemas graves. Sobre las 11,25 h. decidimos suspender la cacería. Era el día de los Santos inocentes y ya habíamos padecido alguna “inocentada”. Agustín Chamizo se había cargado la suspensión de su vehículo. A recoger a todos que, tampoco, fue fácil. La comunicación entre los distintos cazadores no era la idónea, pues algunos no llevaban emisoras, otros tenían frecuencias diferentes. Los caminos, dentro de la reserva no permiten cruzarse dos vehículos, con el problema que ello conlleva. Grácias a la experiencia de José de Gavá y al conocimiento que tiene de la zona, en poco más de media hora, todos estábamos en el punto de encuentro. Ya no llovía.

Vámonos al pueblo. Pero cuando Placi quiso poner vehículo en marcha se encontró con la desagradable sorpresa de que no tenía batería. Las pinzas salvadoras de Monedero permitieron salir del apuro. Nos vimos en Vilanova, departimos unos momentos con Carmelo Monedero, quien le echó la culpa de lo que pasaba a Paco Gamero, pues éste la había manifestado unos días antes de que las previsiones meteorológicas no eran buenas y, por tal hecho, cariñosamente, le llamó cenizo.

Nos despedimos, probablemente hasta dentro de 15 días que haremos el tercer intento. Nos fuimos a comer. El contratiempo nonos había quitado el apetito ni el buen humor. En las imágenes de la comida se refleja de que fue así.

Comimos, nos reímos y no nos resistimos a hacer un ganchillo por la tarde en Tartaréu. Fue cosa de matar el gusanillo. No salió ni un jabalí en los tres cuartos de hora que tardamos en colocarnos, rastrear un montecillo y volver. Ya no había ni rastro de nubes aunque el frío empezó a dejarse sentir. El día 29 sería otro día, el que realmente íbamos a cazar.

 

Un grupo de comensales está olvidando con la comida la segunda suspensión de la cacería en la reserva de Vilanova de la Sal.

Un grupo de comensales está olvidando con la comida la segunda suspensión de la cacería en la reserva de Vilanova de la Sal.

 

Los maños, Santiago Valgañón, José Luis y Palacios, se preparan para dar cuenta de la comida. La suspensión de la cacería parece que no les ha afectado mucho

Los maños, Santiago Valgañón, José Luis y Palacios, se preparan para dar cuenta de la comida. La suspensión de la cacería parece que no les ha afectado mucho

 

Placi Forcat le comenta algo a José Cuevas, Paco Reillo se preocupa más de salir bien en la foto

Placi Forcat le comenta algo a José Cuevas, Paco Reillo se preocupa más de salir bien en la foto

 

La familia Sañé, Xavi, Mari Carmen y Cristina. Los tres son habituales en las cacerías. Parece que tampoco les ha afectado mucho la suspensión de de la caaceríaa

La familia Sañé, Xavi, Mari Carmen y Cristina. Los tres son habituales en las cacerías. Parece que tampoco les ha afectado mucho la suspensión de de la cacería.

 

Estos maños, que están ensombrecidos, ya han dado cuenta de la carne, pues en el plato sólo se ven huesos.

Estos maños, que están ensombrecidos, ya han dado cuenta de la carne, pues en el plato sólo se ven huesos.

Miguelet le comenta algo a Jaume. Debe ser bueno porque este muestra una sonrisa de satisfacción

Miguelet le comenta algo a Jaume. Debe ser bueno porque este muestra una sonrisa de satisfacción

 

La verdadera decimosétima cacería

 

El día 29 de diciembre de 2013, preparamos la decimosexta cacería. Esta vez en Tartaréu en el cazadero del S. P. Quedamos citados a las 7,45 horas en el local social. Allí nos dimos cita 19 paradas y 4 rehalas de perros: las de Xavi Sañé, Pedro Berjillos, Miguelet y Joan de Borges. Distribuimos las líneas y los colocadores. Colocarían Placi, Ton el “Romano”, Miguelet y José Berrocal. Se hizo el sorteo de las paradas y a las 9 horas, todos en sus puestos. A las 9,30 horas, suelta de perros.

No tardó mucho tiempo en escucharse las primeras ladras. Pronto los primeros avisos de los perreros de que se habían levantado los jabalíes y se escucharon los primeros disparos. Fallos, como los de Paco Gamero que no consiguió su objetivo sobre un jabalí que le pasó a 200 m. según el telemetro. Tampoco acertó Josép Marchal y Manolo Pereira. Pero sí acertó Joan de Borges que consiguió abatir un descomunal jabalí que previamente le había herido gravemente a dos de sus perros. También acertó Norberto de Sansimón que consiguió abatir a su segundo ejemplar esta temporada. Sobre las 12 horas, decidimos dar por terminado el cazadero y hacer otro ganchillo donde se había visto a un buen ejemplar. No lo encontramos, por lo que sobre las 14 horas decidimos dar por concluida la cacería.

 

Paco Gamero y Norberto, se fotografían con el ejemplar cobrado por este último, el día 29 de diciembre de 2013

Paco Gamero y Norberto, se fotografían con el ejemplar cobrado por este último, el día 29 de diciembre de 2013

José María Solsona y Norberto, se fotografían con el jabalí abatido por Norberto. A José María le dio derecho a fotografiarse con este ejemplar por la ayuda que dio para bajarlo hasta el camino

José María Solsona y Norberto, se fotografían con el jabalí abatido por Norberto. A José María le dio derecho a fotografiarse con este ejemplar por la ayuda que dio para bajarlo hasta el camino

Además de fotografiarse con Norberto, también quiso hacerlo solo. El trabajo prestado para bajar al bichejo le daba este derecho y más.

Además de fotografiarse con Norberto, también quiso hacerlo solo. El trabajo prestado para bajar al bichejo le daba este derecho y más.

 

El mismo animal, abatido por Joan de Borges, en una toma que muestra todo su cuerpo. Impresionante.

El mismo animal, abatido por Joan de Borges, en una toma que muestra todo su cuerpo. Impresionante.

Magnifico ejemplar que había cobrado Joan de Borges. Es espectacular.

Magnifico ejemplar que había cobrado Joan de Borges. Es espectacular.

El animalejo también tenía derecho a tener su foto propia. Había perdido la vida y no hay quien le cuestione ese derechp

El animalejo también tenía derecho a tener su foto propia. Había perdido la vida y no hay quien le cuestione ese derechp

Joan de Borges, se fotografía con el magnifico animal cobrado. No se le olvidará facilmente, pues antes de que lo abatiera le había herido gravemente a dos de sus magníficos perros.

Joan de Borges, se fotografía con el magnifico animal cobrado. No se le olvidará facilmente, pues antes de que lo abatiera le había herido gravemente a dos de sus magníficos perros.

 

Visita del cuerpo de agentes Forestales

 

Cuando bajábamos por el camino hacia Tartaréu, nos encontramos que agentes Forestales nos estaban esperando. Nos pararon, primero a Xavi Sañé, después a Norberto de Sansimón y Paco Gamero y, así hasta 8 o 10 vehículos. En principio, no debería haber ningún problema. Nos equivocamos.

Los agentes del cuerpo de Forestales de medio Ambiente, habían decidido inspeccionar a fondo, documentación, armar, cargadores, mochilas y vehículos. El celo en el desempeño de sus taréas llegó a provocar cierto desconcierto entre nosotros. Por ejemplo: Norberto de Sansimón, se había dejado la tarjeta que le autoriza cazar en el coto de Tartaréu en la casa. Le confiscaban el arma sin que sirvieran las afirmaciones de Paco Gamero que les decía que él, como presidente de la sociedad, daba fe de que había firmado esta autorización. Sólo ante las protestas de varios socios, accedieron a que en cinco minutos fuera a la casa y recogiera la tarjeta. Eso sí, tuvo que dejar el arma y la guía en poder de los agentes. En el tiempo convenido les entregó la tarjeta y le devolvieron el arma.

Tras un exhaustivo registro de mochilas, bolsillos de las cazadoras, documentación de cazadores y perros, encontraron que José Cuevas, les manifestó que efectivamente había cazado compartiendo parada con Paco Reillo con un arma perteneciente a Paco. Le pidieron la autorización escrita. No la tenía, por lo que le confiscaron el arma, sin que sirvieran las argumentaciones de Paco Reillo al manifestar que él era el propietario del arma, allí tenía la guía y, efectivamente tenía su autorización. El arma se la llevaron. También multaron a José Cuevas porque en el maletero de su coche encontraron un cargador de 4 cartuchos que, este jura que no sabe de quién es, pues él no es propietario de ningún rifle y las dos armas de su cuñado, Paco Reillo, no eran compatibles con estos cargadores. Hay que esperar la propuesta de sanción.

Pensamos que el trabajo de los agentes Forestales es muy importante, para el medio abiente en general y para los cazadores en particular. Creemos también que un exceso de celo puede provocar cierto recelo. Lo que realmente se necesita es una estrecha colaboración entre ellos y los cazadores. Nosotros, a lo largo de más de 30 años que estamos cazando en la zona, jamás hemos tenido ningún problema. Es por ello que, desde aquí le brindamos nuestra colaboración en cuanto al cumplimiento extricto de la normativa de caza. A nosotros nos une una afición: la caza. Pero rechazamos cualquier medio ilegal o abusivo. De hecho, la sociedad, es quién tramita las licencias de caza en la federación catalana de caza y los seguros.

Tambien es justo señalar que, uno de los agentes que iba a inspeccionar un vehículo que transporaba una reala de perros, al percatarse de que dos animales estaban mal heridos, prescindió de la inspección y le dijo al titular del vehículo que continuara su camino hasta el veterinario. Es un hecho digno de agradecer y así lo hacemos.