La decimoséptima cacería la habíamos previsto celebrar en el Serrat de Pitrau, de Vilamajò. Mucho rastro, buenas espectativas, pero en la práctica, una nueva “porra”.

Vistas desde una parada del Serrat de Pitrau. Se ve parte de la ladera y las balsas. Normalmente muy buena salida

Vistas desde una parada del Serrat de Pitrau. Se ve parte de la ladera y las balsas. Normalmente muy buena salida para los jabalíes.

La verdad es que nos la habíamos prometido como muy buena. Había rastros y los jabalíes se habían dejado ver por los lugareños. Pintaba bién.

Nos dimos cita en el bar de Tartareu a las 8 h., hacía un poco de frío y no merecía la pena correr mucho. Había tres rehalas de perros: Miguelet, Pedro Berjillos que se quedó y Javier Jariod que bino desde Sátago. Había 15 paradas, lo cual, unido a las tres rehalas de perros, era ideal para cazar la zona elegida. Desayunos, cafés y sorteo. A las 9 h., todos en marcha. Colocarían Miguelet, Jaume el Negre y Ton el Romano.

Campos por donde suelen escapar los jabalíes desde el Serrat de Pitrau, al fondo,

Campos por donde suelen escapar los jabalíes desde el Serrat de Pitrau, al fondo,

A las 9,45 h. Orden de soltar perros. Sin más una intensa ladra de perros y la voz de Javier Jarior y Pedro Berjillos a través de la emsora alertando que habían levantado un gran jabalí. Un disparo y silencio. A través de las emisoras nos interesamos por el resultado del lance. Por fin, Antonio Lozano informa que se le había encasquillado el refle; después supimos que en realidad, no había terminado de cargarlo.

Mas ladras de los perros, pero sobre rastros de zorros o corzos. A partir de ahí, nada de nada. Sobre las 12, Miguelet sugiere recoger e ir al Mas del Rei, por si los animales estaban refugiaados allí, era un cazadero pequeño y no se tardaría mucho en batirlo.

Los campos estaban totalmente llenos de rastros frescos de jabalíes. Parecía que tenían que estar allí con toda seguridad.

Los campos estaban totalmente llenos de rastros frescos de jabalíes. Parecía que tenían que estar allí con toda seguridad. No fue así.

 

En poco tiempo nos reunimos y nos distribuimos cubriendo la montañita del Más del Rei. Suelta de perros y se repite la historia del Serrat de Pitrau. un empaite y un jabalí que cruza hacia la Malera. En esta ocasión ni siquiera se le tiró.

Campo por donde pueden huir los jabalíes hacia Les Aspres de Áger. Allí se colocó Paco Gamero que preparó el bastón de apoyo por si acaso. No hizo falta.

Campo por donde pueden huir los jabalíes hacia Les Aspres de Áger. Allí se colocó Paco Gamero que preparó el bastón de apoyo por si acaso.

En media hora, los perreros había batido la zona y, aparte del jabalí que salió al principio y un corzo que se dejó ver, una liebre y una zorra, nada más reseñable, salvo la nueva porra.