El viernes, día 12 de enero de 2018, constatábamos, que el sábado día 13, no seríamos muchos a cazar. Faltaba Placid, Jaume el Negre, la mitad de los mañicos, además de los ya habituales (J.M. Banzo, Agustín Camizo, Marc Badía, Norberto de S., etc.). También faltaría un perrero, J. M. Palacios con problemas de salud, por lo que serían Xavi Sañé, Miguelet, Javier Jariod y Pedro Berjillos, los perreros, a los que se unió Félix González. Cazaríamos en Font de Pou.

El sábado, nos dimos cita, como siempre, en el local social de Tartareu, donde cada vez más, se toman copiosos desayunos antes de empezar. Este día colocarían Manolo Pereira, Paco Gamero, Ton el Romano y Xavi Sañé. Se hizo el sorteo y, una vez finalizado el desayuno, todos en marcha. Finalmente nos habíamos reunido 20 paradas, incluyendo un invitado de Pedro Brjillos, Luis Fernández. No tardamos mucho en colocarnos y, sobre las 10 horas, orden de soltar perros.

Las primeras ladras fueron como consecuencia de la persecución de corzos, que en este coto no se pueden tirar. Pero sobre las 11 horas empiezan a salir los jabalíes. Antonio Ruiz tiró a tres que osaron pasar por su parada. No tocó a ninguno. Josep Marchal vio como salían 7 de una mancha detrás del cazadero; se marcharon sin novedad. Miguelet, consiguió abatir a un jabalí, otros se fueron sin que nadie consiguiera tocarlos y, ya casi al final, José María Solsona abatió un buen ejemplar, Agustín Julià otro que había fallado Tom el Romano y finalmente, el último lo cobró Paco . Se cobraron 4 aunque bien se podía haber doblado esta cifra.

Paco Gamero, cobró este magnifico jabalí. El lance tuvo su historia: Lo vió salir de la maleza al mismo tiempo que Marchal lo avisaba por la emisora; lo dejó correr unos metros y lo soludó con un disparo; el bichejo trastabilló y cayó a tierra, se levantó y enfiló derecho a Paco quien le mandó otro saludo. Tampoco le gustó: cayó y se levantó intentando entrar en la maleza. Paco no se lo permitió. Mientras tanto, Marchal se destornillaba en su parada.

Paco Gamero, cobró este magnifico jabalí. El lance tuvo su historia: Lo vió salir de la maleza al mismo tiempo que Marchal lo avisaba por la emisora; lo dejó correr unos metros y lo soludó con un disparo; el bichejo trastabilló y cayó a tierra, se levantó y enfiló derecho a Paco quien le mandó otro saludo. Tampoco le gustó: cayó y se levantó intentando, esta vez, entrar en la maleza. Paco no se lo permitió. Mientras tanto, Marchal se destornillaba de risa en su parada.

Detalle del jabalí cobrado por Paco Gamero

Detalle del jabalí cobrado por Paco Gamero. Se quedó en medio del camino, antes, lo había intentado todo.

Agustín Julià, arrastró su jabalí hasta donde estaba el de Paco Gamero, los ató por el cuello y los sacó del cazadero

Agustín Julià, arrastró su jabalí hasta donde estaba el de Paco Gamero, los ató por el cuello y los sacó del cazadero.

Agustín Julià, se fotografía con su jabalí y el de Paco Gamero, una vez los tenía lazados por el cuello para sacarlos del cazadero

Agustín Julià, se fotografía con su jabalí y el de Paco Gamero, una vez los tenía lazados por el cuello para sacarlos del cazadero

Este buen ejemplar lo cobró Miguelet. Fue el primero de la jornada.

Este buen ejemplar lo cobró Miguelet. Fue el primero de la jornada. Los otros se hicieron esperar.

Solsona cobró este buen ejemplar que, además, le entró de otra cacería colindante. El bicho se equivocó al pasar cerca de José Mª

Solsona cobró este buen ejemplar que, además, le entró de otra cacería colindante. El bicho se equivocó al pasar cerca de José Mª

Otro detalle del jabalí cobrado por Miguelet

                                                             Otro detalle del jabalí cobrado por Miguelet

La jornada de caza concluyó con las cuatro piezas abatidas, pero con la sensación de que no supimos aprovechar todas las oportunidades. Sobre las 14,30 horas, pusimos rumbo a Tartareu, donde nos esperaba un guiso de corzo que había preparado José Berrocal. Estaba de rechupete.