Bonito cazadero. Pero pésimo resultado

El día 7 de enero, no será un día para recordar. En ninguno de sus aspectos. Tal vez, lo único positivo fuera el buen tiempo. Por lo demás, todo un cero.

Sí, la segunda porra del año. Los Reyes Magos no fueron generosos con nosotros. Quizás nos lo mereciamos de alguna manera.

El día antes tuvimos divergencias en la forma de colocar las paradas. En la forma de soltar las rehalas de perros, en la tolerancia hacia algunos compañeros que llegan sistemáticamente tarde. Y en la forma en que algunos ni se anotan para el sorteo. Después, preguntan ¿Yo con quién voy?. Cuando se aclara que no se ha sorteado dice: ¡Bueno! yo ya me colocaré en algún sitio. No os preocupeis. Estas prácticas no las compartimos y, en el futuro, tampoco las toleraremos.

La jornada se desarrolló sin que se levantara ni un sólo jabalí. Los perros persiguieron a algún corzo y zorros. A los corzos no se les tiró y los zorros se fallaron. En resumen, jornada nefasta.