Placido Forcat, “El Romano”, Paco Gamero, José Manuel Palacios y Joan Roca, se fotografian con los 5 jabalíes abatidos el día 17 de diciembre de 2011, en el cazadero “La Malera” de Tartareu.

El día comenzó bien. No había niebla ni nuves. Se hizo el sorteo rápido y se colocaron las paradas. Tan pronto que sorprendimos a los perreros. Pero así debe ser.

Antes de las 10, se soltaron los perros. En la parte de la carretera de Vilamajó se colocaron los socios de Berrocal, ya que estaban en su coto. Se cerró bien el cazadero.

Pronto empezaron los perros a perseguir jabalíes. Se escucharon los primeros disparos y nos empezamos a desesperar porque no se informaba por las emisoras cual había sido el resultado del lance. Despues nos percatamos que eran los de Vilamajó que no tenían emisora. Bueno, también nos percatamos que tampoco tenían puntería, ni paciencias. Se escaparon bastantes perros por sus paradas. Además, abandonaron estas antes de hora, dejando un tremendo hueco. Para futuras ocasiones hay que tener previsto esta circunstancia y poner paradas tras ellos-

Estos son los cinco ejemplares cobrados en la cacería. Tres de ellos muy considerables. Dos los cobró Santiago Valgañón, otro José Manuel Palacios, otro, Miguelet y el otro Pedro Berjillos.

Nos alegramos especialmente por Santiago Valgañon y José Manuel Palacios. Los dos maños de Sástago, aunque eso conllevara tener que aguantar sus autoalabanzas. Pero no nos importa. Se lo tienen más que merecido.


Paco Reillo, escucha a Antonio Corsa “El Romano”, Santiago Valgañon mira los jabalíes abatidos. Dos los había conseguido él. Plácido Forcat, Pepe Salcedo y manolo Pereira, acompañan, de relleno, la fotografía.


Tras la cacería, comimos un estupendo “menú” en el local social de Tartareu. En primer término, Santiago Valgañon, a la izquierda, Paco Gamero que, parece, quiere consolar José Manuel Palacios. A la derecha, Pepe Salcedo y, queriendo salir en la foto, sin conseguirlo, Paco reillo.



Con esta fotografía, cerramos el documento gráfico de esta buena cacería, celebrada en La Malera (Tartareu).

Tras la comida, la jornada no dío para más. Eso sí, a lo largo de la comida se comentó que a los amigos de Vilamajò habrá que colocarlos en cualquier sitio, pero poniendo otros puestos detrás de ellos. No sólo porque fallan, si no porque tienen la costumbre de avandonar los puestos, por donde, a la postre, se escapan jabalíes y perros.