Cacería del 31 de enero de 2015; Font de Pou

 

La cacería del día 31 de enero de 2015 se presentaba con bastantes incógnitas; la primera por las previsiones metereológicas que anunciaban un temporal de frío, viento, lluvia y nieve a nivel del Estado; otra porque cazaríamos en Font de Pou, un coto peligroso por la carretera que une Balaguer y Áger; también por las dificultades inherentes a la hora de fijar las paradas.

Magnífica vista del coto desde un de las paradas. Este año, Font de Pou, se nos ha dado bien, hasta ahora.

Magnífica vista del coto desde un de las paradas. Este año, Font de Pou, se nos ha dado bien, hasta ahora. La temporada aún está viva

El sábado día 31 de enero, como de costumbre, nos habíamos dado cita en el bar de Tartareu a las 7,30 horas. Hacía frío, pero el cielo no amenazaba lluvia. Eso sí, un poco de viento que se iría incrementando a lo largo de la mañana. Nos reunimos 29 paradas (28, al sorteo, despues se incorporó el protagonista del día); había 5 rehalas de perros; las de Miguelet, Xavi Sañé, Pedro Berjillos, José Manuel Palacios y Joan de Borges. Nos acompañaba Josep, titular del coto.

Como la noche anterior ya habíamos adelantado la distribución de las distintas líneas y a los colocadores, no hubo mucha demora. Había 4 invitados de Juan de Borges, uno que tenía que repetir cacería por el fracaso del día de Comallonga. Colocarían Miguelet, Manolo Pereira, Josep y Placid. Tras el sorteo, a los coches y dirección al coto.

Este es uno de los escapes habituales de los jabalíes en el coto de Font de Pou. Este día ningún jabalí se digno intentar escaparse por aquí

Este es uno de los escapes habituales de los jabalíes en el coto de Font de Pou. Este día ningún jabalí se digno intentar escaparse por aquí.

La colocación de la línea de la carretera demoró un poco la suelta. Esta línea hay que asegurarla bien, por varios motivos: El primero por el riesgo de accidentes; el segundo para evitar la invasión de la carretara por los perros que persiguen a los jabalíes; también para evitar que los perros se marchen del cazadero.

Sobre las 10,40 horas, orden de suelta. Pronto se levantan los primeros jabalíes y se escuchan los primeros disparos. Las alertas de los perreros se van sucediendo a lo largo de más de 3 horas. La mayoría de jabalíes tienden a escapar por la carretera; allí los iba recibiendo Jordi, el Romanillo, que dió cuenta de 3 de los 4 que osaron pasar por su zona de influencia.

Jordi Corsa, llegó tarde al punto de encuentro; ya estaba hecho el sorteo y se acopló a la armada de Miguelet. Tiró a 4 jabalies y cobró 3. Enhorabuena.

Jordi Corsa, llegó tarde al punto de encuentro; ya estaba hecho el sorteo y se acopló a la armada de Miguelet. Tiró a 4 jabalies y cobró 3. ¡¡¡Enhorabuena!!!. Pero conseguir eso no es todo casualidad. Hay más circunstancias; buena puntería, tesón, tener paciencia y,  suerte.

Un buen grupo de cazadores que habían participado en la batida, se fotografían con los 8 ejemplares cobrados

Un buen grupo de cazadores que habían participado en la batida, se fotografían con los 8 ejemplares cobrados. Había sido, la mejor cacería

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Buena fotografía de los ocho ejemplares cobrados el día 31 de enero de 2015 en el coto de Fant de Pou

Buena fotografía de los ocho ejemplares cobrados el día 31 de enero de 2015 en el coto de Fant de Pou. Algunos se desollaron poco después.

 

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Tras Jordi Corsa, destacó Pepe Prieto, con dos ejemplares, aunque uno con suspense, lo tuvo que rematar Xavi Sañé con el cuchillo (Dijo que gastar un cartucho era más caro). Uno de los invitados de Corbins, Fco. García, cobró un impresionante ejemplar. Placid, Pepe Salcedo y otros, también tuvieron sus oportunidades, pero no consiguieron cobrar su piezas. Si consiguió un gran ejemplar, el primero de la cacería, Joan de Borges.

 

Justo antes de despedirse, la última fotos con los 8 jabalíes cobrados. Buen recuerdo

Justo antes de despedirse, la última fotos con los 8 jabalíes cobrados. Buen recuerdo. Esto no se consigue todos los días de caza.

 

Miguelet, soporta el frío y se dispone a desollar a uno de los jabalíes cobrados. Le ayudaría Jaume el Negre. Tambien estaban Paco Gamero y Manolo Perira; estos de medio estrbos

Miguelet, soporta el frío y se dispone a desollar a uno de los jabalíes cobrados. Le ayudaría Jaume el Negre. Tambien estaban Paco Gamero y Manolo Perira; estos de medio estrbos

 

 

Jaume El Negre, tambien se aplica en las tareas de desollado del Jabalí.

Jaume El Negre, tambien se aplica en las tareas de desollado del Jabalí.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Concluída la recogida de perros y el desollado de algún jabalí, buena comida. Esta vez cabrito al ajillo y rebozado por gentileza de Jaume Corsa, el Negre.

Concluída la recogida de perros y el desollado de algún jabalí, buena comida. Esta vez cabrito al ajillo y rebozado por gentileza de Jaume Corsa, el Negre, que aportó dos cabritos y se cocinaron en Can Felip.

 

Pedro Berjillos, Xavi Sañé, Jaume el Negre, Placid Forcat, Ton el Romano y Pepe Salcedo; este último con una garrafa de vino y cara de “monje”. Sería para ahogar sus penas por los fracasos acumulados?.

 

 

 

 

Tres protagonistas destacados: Pedro Berillos, Xavi Sañé y Miguelet. Tres de los cinco perreros que participaron en la cacería

Tres protagonistas destacados: Pedro Berillos, Xavi Sañé y Miguelet. Tres de los cinco perreros que participaron en la cacería

 

INTENTO DE CACERÍA EL DÍA 1 DE FEBRERO 2015

 

Vista desde una parada del cazadero de Mas del Rei en Vilamajò. Muy buen sitio cuando cruzan los campos

Vista desde una parada del cazadero de Mas del Rei en Vilamajò. Muy buen sitio cuando cruzan los campos. El día 1 de febrero no ocurrió.

El día 1 de febrero, como cada domingo, teniamos previsto hacer un ganchillo, dependiendo del número de paradas y las rehalas de perros. Paradas nos reunimos 9 y perreros sólo Miguelet; poca cosa. Decidimos ir a una zona de Vilamajò, al Mas de Rei. Manolo Pererira decidió ir con Miguelet, por lo cual, el número de paradas para cerrar el cazadero quedó reducida a 8. Muy pocas, pero salimos a intentarlo.

La mayoría optó por un buen desayuno en el bar y, por ese motivo, salimos un poco tarde. Colocarían Jaume El Negre y Pepe Salcedo. A las 9,45 horas, todos en sus puestos.

Reajustado_Bastón de apoyo, silla y mochila

Parada donde cerraba Paco Gamero. Allí se ve su mochila, la silla y el bastón de apoyo. Lo que más utilizó fue la silla.

Hacía viento y frío, pero aquí aún estaba resguardado. No dejó de inspeccionar el abundante rastro fresco, pero no se pudo batir la zona.

 

Esta era la gran vista que tenía Paco Gamero. Si había jabalíes en el monte, allí se quedaron.

Esta era la gran vista que tenía Paco Gamero. Si había jabalíes en el monte, allí se quedaron. 

A las 10,15, orden de suelta. Cinco minutos después, miguelet grita a través de la la emisora: “Manolo, corre hacia arriba que igual le puedes tirar”. Los perros ladraban frenéticamente tras el jabalí. Unos instantes de silencio y, despues, un jadeante Manolo dice a través de la emisora: Ya se ha ido va hacia las montañas de Áger.

Tras el jabalí todos los perros de Miguelet. Ya volveran, dijo Miguelet, esperaremos aquí 20 minutos o media hora. De perros sólo tengo a “CECI”.

Dos horas despues, los perros seguían sin volver. Miguelet se extrañaba y comentaba: Esto no lo han hecho nunca estos perros. Así era, pero alguna vez tenía que ser la primera.

A las 12,45, sin que se supiera nada de los perros, Paco Gamero llamó a Miguelet y le dijo: “Que Miguel, o explicas un chiste o nos morimos de aburrimiento. Tras un breve diálogo, convinieron, que si a las 13 horas no habían vuelto, recogeríamos.

Convencidos de que dentro de esta maleza había jabalíes, nos vimos obligados a recoger la paradas. Todo se había quedado en un intento,

Convencidos de que dentro de esta maleza había jabalíes, nos vimos obligados a recoger la paradas. Todo se había quedado en un intento.

A las 13,10, Miguelet y Manolo, decidieron hacer ellos de perro y pasar por el monte hasta el coche haciendo ruido, para ver si se levantaba algún jabalí. Pues no. Si había alguno por donde pasaron ellos, aún se estará destornillando de risa.