El día 8 de enero comenzó como casi siempre. Un tanto desanimados por el resultado del día anterior. Éramos 22 paradas. Muy pocos, por lo que lo primero que hicimos fue la elección de un cazadero adecuado. La tarde anterior, Brufau y otros fueron a buscar rastros.

De todas las zonas donde encontraron rastros, nos vimos obligados a optar por dos. De ellas, había que elegir una. Elegimos “La Serreta”.

Se hizo el sorteo y se buscaron colocadores. Fue un pequeño caos. José Gomez se encargó de colocar a 18 y Pepe Alvarez a 4. Total, a las 10,30 h. ya estábamos colocados. Orden de Soltar perros.

Pasaba el tiempo y, nada. Alguna persecución a zorros. El Bala dió buena cuenta de uno de ellos. Ya no marearía más a los perros.

Después otro empaite. Resultó ser un tejón. Brufau se las vió y se las deseó para que los perros que lo acosaban no salieran mal parados. El bicho atacaba a los perros, y de que manera. Finalmente se consiguió que cada uno fuera por su lado. Como tiene que ser.

Pasaba el tiempo y nos empezábamos a aburrir como ostras. Hacía buen día, soleado con una pequeña brisa. Eso sí fría.

A la 13,20, se dió la orden. Nos vamos. La cacería ha terminado. Los perreros casi todos, ya estaban cerca de sus remolques. De pronto un disparo, casi todos pensamos que era un gracioso haciendo puntería. Pero no. A través de la emisora se oyó a Javi Sánchez “Lo he pelado”. ¿Que dices?, fue la pregunta casi unánime. Sí he pelado a un jabalí que ha salido de unas matas hacia el campo. Creo que es un buen ejemplar. Fuí a recoger un perro y el bicho salió de las matas. No nos lo podiamos creer. Pero era cierto. Nunca mejor dicho. En el tiempo añadido nos salvó de otra porra.

Con el cobro de este magnífico animal, en el tiempo añadido, acumulamos 84 jabalíes. 4 menos que la temporada anterior, aunque habiamos cazado un día más. Pero uno de los días de cacería no habiamos cazado por lluvia. Las dos temporadas están siendo similares, aunque esta tenemos un coto menos “Los Mons”.