El domingo, 20 de diciembre de 2015, no teníamos muy buenas sensaciones. Era día de elecciones generales y la mayoría quería ir a votar. Otros ya lo habían hecho por correo.

Finalmente nos juntamos 7 paradas y Miguelet con sus perros. No se presentaron ni los más habituales de Lleida. Realmente era un poco frustrante. La mayoría de los 7, se dieron un buen desayuno y acto seguido a la montaña. Habiamos decidido cazar una parte de la Serra la Mora. Sin sorteo ni nada. Los que estaban más  en forma a lo alto de la montaña. Otros cortando por el medio y Paco Gamero y Paco Reillo cubriendo los campos.

Vista desde la parada junto al Molí. Buena vista del cazadero y las improbables salidas a través de los campos. Esta vista fue una de las mejores cosas de la cacería

Vista desde la parada junto al Molí. Buena vista del cazadero y las improbables salidas a través de los campos. Esta vista fue una de las mejores cosas de la cacería. Todo lo demás fue una pequeña frustración.

 

Paco Gamero se encargó de obtener esta buena vista de Tartareu y la Malera al fondo. Nostalgia del día anterior.

Paco Gamero se encargó de obtener esta buena vista de Tartareu y la Malera al fondo. Nostalgia del día anterior. No había para más. Ni los perros encontraban rastros y cuando lo encontraron se fueron de la cacería

Miguelet se recorrió el cazadero sin que sus perros encontraran rastros de jabalí. Cuando casi al final lo encontraro, solo sirvió para que se marcharan tras el jabalí al coto de Os de Balaguer.

No tardamos en recoger y dar por concluida la cacería. Eso sí, con la sensación de que las cacerías de los domingos hay que pensarlas muy bien. Sin perros y posturas suficientes no merecen la pena.

Bonita vista de Tartareu

Bonita vista de Tartareu