Impresionante animal, más por sus defensas que por el tamaño, cobrado por Pepe Salcedo, el 18/12/11

La cacería del día 18 de diciembre la habiamos preparado cuidadosamente. Cazaban con nosotros, por segunda vez, la Cuadrilla de los Chico de Zuera (Zaragoza). Habiamos escogido un cazadero en el que no se había hecho ninguna cacería en los límites desde hacía más de dos meses. Habiamos controlado la densidad de jabalíes y le habiamos puesto comida para retenerlos en lo posible. Teniamos noticias de que estaban. Nos equivocamos.

La jornada empezó un poco tarde, la distribución de los puestos había sido laboriosa. Abarcábamos dos cazaderos. A las 10,30 horas se empezaron a soltar las rehalas de perros. Todas sincronizadas. Al poco de soltar el primer empaite. Joan Roca lo falla. A partir de aquí, silencio. Los perros persiguen corzos y zorras, así como alguna liebre pirenaica. De jabalíes ni rastro. Empezamos a pensar en la porra y a lamentar el fallo de Joan Roca. Los perreros concluyen la zona de Serra Amua y se concentran en el Reguero. Plácido Forcat, desde su atalaya del camino de Perpella, a través de la emisora, avisa. ¡Alerta!, baja un jabalí grande hacia Pepe Salcedo y Paco Reillo. ¡¡Al tanto!!, está llegando al río. Pepe, Paco, cuñado (refiriendose a José Cuevas), Va hacia vosotros. ¡Ya ha cruzado el río y va por el campo hacia el último margen; ya lo tenéis ahí. Se escuchan dos disparos, uno más y otro, otros tres. Se pide por las emisoras que se informe. Otros dos o tres disparos más. Pepe Salcedo dice: Paco Gamero Manolo, va hacia vosotros. Paco Reillo también avisa a estos. Es obvio que se les ha escapado. Paco Gamero y Manolo Pereira ponen los cinco sentidos en tensión. En ese momento, José Gómez baja con el coche por el camino. Como no podía ser de otra forma el animal se gira y emprende la huída hacia otro sitio.

Pronto, Xavi Sañé indica que su GPS señala que uno de sus perros está cerca de la carretera que va al Pantano de Cañelles. Las cábalas de que el animal estaba herido se disipan. Está a mas de 3 Km. de donde lo tiraron. Se esfuman las esperanzas. Otra vez, sobre nuestras cabezas, planea la porra.

Poco después, el inefable Plácido Forcat, a través de la emisora, vuelve a romper el silencio. ¡Pepe Salcedo!, ¡Paco Reillo!, os baja otro gran jabalí por el mismo sitio que el anterior ¡¡Al Tanto!!. Se hace un silencio roto por el ladrar de los perros tras el jabalí. Se escucha un disparo, otro y, uno más. Segundos después, la voz jadeante de Pepe Salcedo diciendo: Ya está. Irrumpe por la emisora Xavi Sañé: Está muerto o te lo parece?. Acércate a comprobarlo. Pepe contesta: Sí, está muerto. No escucha apenas felicitaciones. Pero es cierto. la porra se ha salvado.

Poco después, se levanta otro. Lo persiguen los perros por los escarpados de Perpella. Se deja caer hacia el río, cerca de la cueva. Grave error del jabalí. Allí se encontró con Marc que no falló. Tampoco se escucharon muchas felicitaciones. La jornada de caza ya se estaba alargando.

Aún sacarían los perros otro jabalí que le tiraron los que se habían cambiado de línea. Un perrero, Sánchez, se empeñó en encontrarlo. No lo consiguió.

A través de las emisoras se preguntaba si la cacería había terminado. Sí, cinco minutos más y nos vamos a comer. Bueno, a comer algunos, otros, los perreros a recoger los perros que se habían ido, bien detrás del segundo jabalí, bién detrás de algún corzo.

La jornada concluyó, haciendo la foto de rigor, sólo con un jabalí, el cobrado por Pepe Salcedo. El otro, el de Marc, llegó muy tarde y no hay documentación gráfica de él.

Manolo Pereira, “El Bala”, José Gómez, “El Portugués y Pepe Salcedo se fotografían con el jabalí cobrado por este último

Detalle de las mágnificas defensas del jabalí que cobró Pepe Salcedo. De cuerpo no era muy grande, pero las defensas eran importantes.

Con los dos ejemplares cobrados, sumamos 83 en el total de la temporada. Eso no impide que esta cacería la consideremos un fracaso. Fracaso, doble, porque las esperanzas que tenían “Los Chicos de Zuera”, se esfumaron y nuestros deseos de que lo consiguieran, también. Eso quiere decier, una vez más, que por muy bién que se intenten preparar las cacerías, no siempre salen bien.

Después, en la comida, que nos incorporamos tarde y pocos, era admirable ver como nuestros amigos de Zuera se lo tomaban bien. Estaban de buen humor. Nosotros, ni siquiera podiamos intentar justificarnos. Otra vez será. Grácias a los amigos de Zuera, y especialmente a Aberto Naval, por ser tan comprensivos. Les deseamos FELICES FIESTAS DE NAVIDAD Y UN PRÓSPERO AÑO 2012.