El domingo, día 22 de noviembre, teníamos previsto cazar en el Mas de Rei. En el mismo sitio que el último domingo; la salvedad era que este día cazaban los compañeros de Áger en la zona de Les Aspres, colindante con nuestra zona. Podía ser bueno.

Xavi Sañé y Pedro Berjillos habían decidido quedarse con sus perros ese día, con lo cual serían 3 perreros, pero, además, se nos unió Carlos de Vilanova de la Sal.

Nos reunimos 15 paradas, más un ayudante de Carlos y Berrocal que se incorporó al final (Nos estaba esperando en la carretera). Colocarían, Manolo Pereira, Placid y Paco Gamero.

Después de un copioso desayuno para los “glotones” de siempre, nos pusimos en marcha, tras haber sorteado las paradas. El día era limpio pero con un poco de frío y un viento suave que fue a más a lo largo de la mañana.

Nos colocamos y, sobre las 10 horas, coincidiendo con las previsiones de la colla de Áger, suelta de perros. Se observaban rastros recientes.

Pepe Salcedo estrenó su rifle sobre este ejemplar. Lo cobró y tambien tiró sobre otro que aseguraba haberlo tocado. Ni él, ni los perreros encontraron al animal, ni ningún rastro de sangre. Por tal motivo, dicho jabalí no puede contabilizarse.

Pepe Salcedo estrenó su rifle sobre este ejemplar. Lo cobró y tambien tiró sobre otro que aseguraba haberlo tocado. Ni él, ni los perreros encontraron al animal, ni ningún rastro de sangre. Por tal motivo, dicho jabalí no puede contabilizarse.

Pepe Salcedo fue el protagonista inicial de la cacería. Primero entrando en polémica con su colocador, Manolo Pereira, quien le recriminó haberse puesto en un sitio diferente al que se le había indicado. Tras un cambio de impresiones, Pepe, se puso en el sitio que debía. Despues, cuando fue a buscar los jabalíes (En principio afirmaba que eran dos), no los encontraba y pidió ayuda a los perreros. Por la emisora dijo que también había perdido su mochila. A tal afirmación, Xavi Sañé le dijo: Para encontrar la mochila tendrás que llamar a los mossos de escuadra. Nuestros perros no rastrean mochilas. Risas y alguna broma sobre el tema.

Más risas cuando después, disparó sobre otro jabalí (iban 2), y no repitió ningún otro disparo. Se me ha encasquillado el rifle, se justificó. Xaví, le dijo: Que se te ha encasquillado el rifle nuevo?. Pues yo, si quieres, te doy la mitad de lo que te ha costado. Ese chisme no sirve.

Los dos jabalíes siguieron hacia donde estaba Manolo Pereira quien los “licenció” debidamente. A él no se le encasquilló el rifle ni le tembló el pulso.

Estos son los jabalíes cobrados por Manolo Pereira, después de que lo fallara Pepe Salcedo y se le encasquillara el rifle. Pepe va a tener que aguantar las bromas bastante tiempo.

Estos son los jabalíes cobrados por Manolo Pereira, después de que los fallara Pepe Salcedo y se le encasquillara el rifle. Pepe va a tener que aguantar las bromas bastante tiempo. Esta vez se lo ha ganado él solito. Así son las cosas.

Niguelet, un día más, tambien quiso ser protagonista destacado. De unas matas, sus perros, sacaron varios jabalíes. De entrada cobró 3 y poco después, consiguió abatir a uno

Tres de los cuatro jabalíes que consiguió cobrar Miguelet. El tío se puso las botas y, no es la primera vez que hace un cuarteto.

Tres de los cuatro jabalíes que consiguió cobrar Miguelet. El tío se puso las botas y, no es la primera vez que hace un cuarteto. Eso sí, otras veces han sido más grandes. Esta vez “licencio” toda la camada.

Es el cuarto jabalí cobrado por Miguelet el día 22 de noviembre. Entre él y sus perros son la leche.

Es el cuarto jabalí cobrado por Miguelet el día 22 de noviembre. Entre él y sus perros son la leche.

Xavi Sañé también quiso sumarse a la fiesta. Sus perros arrancaron dos jabalíes de unos matojos y disparó sobre uno. Lo alcanzó y vio como sus perros lo mordisqueaban dentro de la maleza. Estaba en un barranco y era practicamente imposible de sacarlo. Decidió no cruzar el barranco, aunque no tiene duda alguna de que lo había cobrado.

Ellos fueron los grandes protagonistas de esta cacería. más Berrocal, que también tiró. Los demás, nos tuvimos que conformar con seguir las incidencias a través de las emisoras. Ni tan siquiera se oyó una ladra de los perros cerca. Así es la caza y así hay que vivirla. Otro día nos tocará a nosotros, o ya nos ha tocado anteriormente. La suerte siempre depara alegrías o decepciones. Pero tenemos que convenir que, esta, fue una muy buena cacería. La próxima será mejor, para otros.