La cacería del día 3 de diciembre de 2016, la teníamos catalogada como muy buena. Teníamos prevista la participación de bastantes puestos y perreros. El viernes día 2 por la tarde, empezó a cambiar la previsión: había niebla cerrada en la zona. Mal presagio para el día siguiente.

Esos malos presagios se agudizaron cuando a las 7,20 horas de la mañana sonó el teléfono de Paco Gamero y en su pantalla apareció el nombre del que llamaba: Era Mari Carmen Roca, la compañera inseparable de Xavi Sañé. Antes de contestar, Gamero manifestó; huff. Malas noticias. Cuando contestó le respondió Xavi Sañé que le dijo: estoy en el cruce de Os de Balaguer y me doy la vuelta. Tengo una rodilla clavada y me imposibilita andar y hacer cualquier cosa. Lo siento. Gamero, tras lamentar su mal estado de salud, le dijo que lo primero era su salud y que lo echaríamos de menos. Le deseó que se recuperara lo antes posible.

Ya en el local social de Tartareu, empezaron a llegar muchos participantes. Los mañicos, casi al completo. Solo faltaba Capri; pero por contra, traían a 6 invitados, uno de ellos Victor, el perrero que ya ha participado otras veces en nuestras cacerías. También llegaron Agustín y José el Gallego de Castelldefels, que fueron socios nuestros hace bastantes años. Pero sigue habiendo muy buen royo entre nosotros. José se marchó a vivir a galicia, pero cada vez que biene, si es temporada de caza nos hace una visita.

Sobre las 7,30 horas nos fuimos reuniendo en el local social de Tartareu. Las previsiones en cuanto a participantes no defraudaron. De la colla sólo faltaban Banzo, Norberto, Marc Badía, Capri y Jaume Serra. De los perreros estaban todos, menos Xavi Sañé; Victor de Sástago estaba como perrero invitado. Éramos 33 paradas y las 5 rehalas de perros. Colocarían Manolo Pereira, Placid Forcat, Paco Reillo, Miguelet y Joan Molinè. No había niebla y el día era muy limpio y sin viento.

Desde la parada de la balsa Felip se veía este espléndido día

Desde la parada de la balsa Felip se veía este espléndido día. Paco Gamero, que le había tocado este puesto, pudo comprobar que nada más soltar los perros Javier Jariod, saltaron una manada de corzos , Paco contó hasta 6 que corrían por la ladera. Cada uno llevaba varios perros y más que se les iban añadiendo. Así se pasaría buena parte de la cacería.

A las 9,30 horas, todos en sus puestos. Se veían rastros de la noche. Las ilusiones crecían. Todo hacía pensar que sería un buen día de caza. Pero todo se iba a evaporar con el paso del tiempo y las carreras zizagueantes de los corzos. Saltó algún jabalí que los perros no tardarían en dejarlo al cruzarse con rastros de corzo. Estaba visto; no iba a ser un buen día de caza.

Los corzos se veían correr por la falda de la montaña frente a la balsa Felip. Paco Gamero llegó a vio a 6 que corrían despavoridos de los perros.

Los corzos se veían correr por la falda de la montaña frente a la balsa Felip. Paco Gamero llegó a vio a 6 que corrían despavoridos de los perros. Fue la tónica de la montería.

 

Varios corzos volvieron a correr por esta ladera

Varios corzos volvieron a correr por esta ladera. Probablemente alguno de ellos pasó más de una vez. Los perreros maldecían a los duendes de la montaña. También las paradas. No había solución; ahora no se pueden tirar

También saltaron varios zorros. Contra ellos si que descargamos nuestra frustración. Cayó más de uno. Por fin se escuchan varios disparos de rifles diferentes. Eso quiere decir que ha saltado algún jabalí. Así es; un buen ejemplar trató de cruzar a la Malera y allí estaban Fernando y Lozano para impedirlo. Lo alcanzaron, el jabalí cayó y rodó por un margen, pero se incorporó. Miguelet que vio el lance decía por la emisora que no podía estar muy lejos. Cuando bajó a rastrear no lo encontró. Al día siguiente nos diría Jaume el Negre que su hijo había visto cruzar hacia les Serres Belles varios jabalíes, y uno de ellos herido en los cuartos traseros.

Otro tiroteo más y, a continuación, Pepe Salcedo, a través de la emisora, dice que se le han presentado 6 0 7 jabalíes, sin perros y que iban tranquilamente. Les había disparado  a la manada cuando estaban parados bajo una chaparra. Creía que alguno de ellos se habría quedado. Así era. Cuando varios perreros fueron al lugar encontraron a un jabalí muerto y los perros corrieron a otro. Pero a esa hora, los perros, ya no podían con su piel.

Ya no había tiempo para más. Nos esperaban unas costillas adobadas y morro de cerdo a la brasa. Así nos olvidaríamos un poco de los dichosos corzos, que para màs inri, ahora los machos no tienen cuernos. Orden de retirada y a tomar el vermout unos y a preparar el comistrajo otros.

 

Fue lo mejor del día. Paco Gamero se encargó de encender el fuego y asar las costillas y las caretas de cerdo. Joan Molin`tambien estaba por allí, así como Merçè. Pero como se ve en la fotografía, quien corta el "bacalao" es Paco.

Fue lo mejor del día. Paco Gamero se encargó de encender el fuego y asar las costillas y las caretas de cerdo. Joan Molin`tambien estaba por allí, así como Merçè. Pero como se ve en la fotografía, quien podía cortar el “bacalao” era Paco.

 

A la espera de las sopitas, previas a las costillas adobadas y el morro de cerdo.

A la espera de las sopitas, previas a las costillas adobadas y el morro de cerdo. Placid y Manolo Pereira charlan animadamente. José y Agustín tambien. Paco Gamero se ve meditando. Probablemente esté pensando que estará haciendo Joan Molinè.

 

 

Miguelet, Merçè y Joan Molinè

Miguelet, Merçè y Joan Molinè, ante dos tartas elaboradas por Merçè en honor del día de S. Fco. Javier, anomástica de Javier Jaríod y Paco Reillo. Xavi Sañé se había vuelto como ya se ha dicho. Molinè presto a salir en las fotos y, como siempre, de medio estorbo.