El sábado,día 1 de diciembre de 2018, se presentaba como uno de esos días obtusos. No se sabía muy bién que pasaría; sólo contábamos con tres rehalas de perros, Miguelet, Pedro Berjillos y Félix González. Paradas también éramos pocos; en principio 16 0 18. El local social estrenaba responsable, etc. etc.

 

Finalmente ns reunimos 18 paradas, algunos no se resistieron a probar el desayuno de los nuevos en el local social; sorteamos y salimos hacia la montaña. Colocarían Paco Reillo, Miguelet. Ton el Romano y Manolo Pereira.

A las 10,15 orden de soltar perros. En principio no pasaba nada, salvo algún corzo que intentaba aguarnos la cacería. Sobre las 12 Pedro Berjillos encontró a varios jabalíes que levantaron sus perros. Uno cruzó como un poseso por la parada de Paco Gamero, que estaba lesionado con un dolo en su espalda y al hacer el gesto de encararlo sintió un dolor agudo que se incrementó al hacer el disparo. Obviamente no lo tocó y el jabalí siguió su huída entre la maleza. Poco después tiró Josep Marchal sobre otro (No se sabe si sería el mismo), lo tocó porque dejaba rastro de sangre pero no debía ser en un sitio vital porque los perros de Miguelet siguieron sus rastro y se alejaba sin excesivos problemas. Se desistió de seguirlo ya que se adentraba en el coto de Áger, poco tiempo después, orden de retirada y un rosco en el zurrón.