El sábado 19 de noviembre de 2016, tampoco contábamos con los “mañicos”. A excepción de Javier Jariod, que además  se quedó el viernes por la noche, después de ir a comprar un perro a Vihella. Es joven y resiste lo que le echen.

Teníamos previsto cazar Les Serres Belles y Els Redols. Necesitábamos bastantes perros y, por ello, Miguelet se encargó de invitar a dos rehalas del Áger. Por tal motivo contábamos con 7 rehalas; las dos de Áger, Miguelet, Xavi Sañé, Pedro Barjillos, Javier Jariod y Paco Marín. Eran más que suficientes para cazar los dos cazaderos; Les Serres Belles y Els Redols. Ahora el problema sería poder taparlo bien.

Las previsiones eran de unos 22 o 24 paradas. Teníamos prevista la participación de 3 o 4 invitados. Se cumplieron las previsiones y finalmente éramos 24 paradas. Colocarían Placid; Manolo Pereira y Paco Reillo. Ton el Romano colocaría otras dos paradas. Sorteo y a la montaña.

Vista del cazadero de las Serras Belles, desde la Serra la Mora

Vista del cazadero de las Serras Belles, desde la Serra la Mora

Eran las 1o h. de la mañana cuando el último puesto llegó a su sitio. Orden de soltar perros. El día era bueno; corría una ligera brisa y la temperatura era agradable. Se empiezan a escuchar los primeros disparos, pero parece que sin mucha suerte. Saltan algunos corzos que se llevan algunos perros. A través de las emisoras se va informando de las piezas cobradas. Xavi Sañé cobró 2; Antonio Lozano, otros 2; Fernasndo Rodríguez, 1, igual que Paco García y su hijo Juan Carlos. Uno cada uno.

Buen jabalí el cobrado por Xavi Saañé

Buen jabalí el cobrado por Xavi Saañé

El otro jabalí de Xavi

El otro jabalí de Xavi. También un magnífico ejemplar. Este año, Xavi está que se sale

 

Antonio Lozano

Antonio Lozano se fotografía con los dos jabalíes que  cobró. El tío, esta temporada, lo está haciendo de película. Le deseamos que siga así

 

Dani, se fotografía

Dani, se fotografía con los dos jabalíes que cobró su abuelo. El tio se muerde la lengua, tal vez renegando de su incapacidad para conseguir la licencia de armas. Pues es lo que hay, hasta que lo consiga, morderse.

Sobre las 14 horas, se da por finalizada la cacería. Hay que recoger perros y acudir al local social para asar unas buenas botifarras y morcillas negras. Se habían apuntado unos 25 comensales; el resto, a chuparse los dedos en sus casas.

El fuego

Paco Gamero se encargó de encender el fuego. Tal y como se ve, las longanizas quedarían de rechupete con las brasas que se harían. Así fue