El domingo, día 6 de noviembre de 2016, tampoco teníamos buenas perspectivas. Sólo contábamos con los perros de Miguelet y éramos pocas paradas. Placid se excusó porque tenía compromisos personales; Joan Molinè, también pero finalmente se querdó. Marc Badía, un habitual del domingo tampoco estaba, ni los tres Garcías de Corbins. En total, con Moliné, nos reunimos 9 paradas.

Tomamos cafè en el local socialo (algunos se atizaron un bocata), y esperamos a Miguelet que había ido a buscar rastros. Cuando llegó, estaba muy ilusionado. Había rastros frescos en el Serrat de Sant Urbà. A por ellos.

Sin más preámbulos nos repartimos las nueve paradas y al monte. Colocarían Josep Marchal, Manolo Pereira y Paco Reillo. en 20 minutos todos en sus puesto.

 

 

Desde la parada

                  Desde la parada de Paco Gameo se veía esta salida. Podía ser buena, pero esta vez resultó ser como las ocho restantes

 

La

La otra parte de la parada de Paco Gamero. Buena franja de terreno, pero que tampoco cruzó nada. Al fondo vio pasar un corzo que se llevaría varios perros siguiendo el rasto. En el camino se ve el Nissan Patrol.

Migulet se pateó con sus perros el serrat. Veía el rastro pero ni un sólo jabalí. A las 11 h. le preguntó a Paco Gamero que se podía hacer?. Paco le contestó que ante la perspectiva de quedar 7 paradas (Se irían Joan Moliné y Paco Reillo), lo mejor era arriar bandera.

Tal decisión no fue del agrado de todos, pero a la vista de lo que estaba pasando era lo mejor. Un fin de semana con reporra. Ya nos desquitaremos dentro de 15 días.