Preciosa foto de Tartaréu con la Malera al fondo

Preciosa vista de Tartaréu con la Malera al fondo

La cuarta cacería la teníamos prevista, como casi todos los domingos, en función de los asistentes. En esta ocasión, éramos 10 puestos y tres rehalas de perros: Miguelet, Pedro Berjillos y Juan Ríu, álias Joan de Bojes.

Decidimos hacer uno o dos ganchillos. El primero en los montículos anteriores a la serra de la Mora. El Segundo, ya veríamos. Dependía como se desarrollara el primero. Decidimos no sortear, ya que éramos un grupo reducido y lo mejor, era asegurar los escapes más conflictivos. Así lo hicimos.

Vista del coto de Fontdepou desde Comallonga

Vista del coto de Fontdepou desde Comallonga

Tras colocar a los perreros estratégicamente para la suelta, esta se hizo sobre las 9,15 horas. Pronto las primeras ladras de los perros. Se escuchan dos disparos. Había sido José María Solsona. No concreta nada. Luego os lo diré, dijo a través de la emisora. Muy bien, tampoco es un pecado fallar después de venir de hacer un doblete el día anterior.

Poco después, los perros vuelven a empaitar frenéticamente. Todo el mundo alerta. Nada, los perros están en un punto concreto. Parece que hay un bichejo que les hace frente. Pedro Berjillos llega al sitio y remata al jabalí. Lo habían cogido los perros, dice a través de la emisora.

Joan de Borjes, a través de la emisora, informo que tiene varios perros heridos, que eso no puede ser como consecuencia de un jabalí pequeño como el que ha rematado Pedro Berjillos después de que los perros lo “sitiaran”. Siguen los “empaites” y los perros salen del cazadero. Joan no tiene dudas: el jabalí que le ha herido los perros ha escapado y estos van tras él. El hombre se desespera y dice que, los perros que tiene con él los mete en el remolque y se va a buscar a los que han escapado siguiendo el rastro. Un invitado que vino con él, decide acompañarle. Para ellos, la cacería ha terminado.

Los perros de Miguelet, se ponen serios encima del coche de este

Los perros de Miguelet, se ponen serios encima del coche de este

Decidimos cambiar de sitio y organizar otro ganchillo en un lugar contiguo, en parte en el cazadero que hicimos el domingo anterior. Nos colocamos y seguidamente entran las rehalas de Miguelet y Pedro Berjillos. Los perros se muestran tranquilos. Joan de Borjes, a través de la emisora, nos informa que ha recuperado a todos los perros pero que se va para que les trate el veterinario a media docena de perros que tiene heridos.

Casi una hora y nada. Decidimos dar por concluída la cacería y vernos en el local social para cambiar impresiones. Hicimos bien, pues allí, tras analizar el lance de José María Solsona, el estado del jabalí que remató Pedro Berjillos y el lugar exacto donde estaba el jabalí haciendo frente a los perros, llegamos a la conclusión de que el jabalí había sido alcanzado por José Mª. Solsona, el animal intentó taparse la herida en el barro donde fue descubierto por los perros y, allí, sin salir del barro, perro que se le acercaba perro que salía “tocado”. Era un animal de unos 50 Kg. y ya era poseedor de unos colmillos lo suficientemente desarrollados como para causar estragos como los que le hizo a los perros de Joan de Borjes.

Así se lo hemos hecho saber a Joan que, nos ha confirmado que las heridas de los perros no eran profundas, pero sí múltiples, necesitando la intervención del veterinario 4 de ellos.

No tenemos documentación gráfica del jabalí cobrado porque aún había que recogerlo en la montaña.