El día 27 habiamos quedado a las 8 horas. No éramos muy optimistas ya que sólo contábamos con los perros de Miguelet y, además, no sabiamos a ciencia cierta cuantos acudirían. Era dia de elecciones en Catalunya.

Finalmente, conseguimos reunir 13 paradas, incluido un nuevo abonado; Pedro M. Borreguero, de Corbins, a quien le damos la bienvenida.

El Serrat de Pitrau, de Vilamajò, fue el sitio elegido. Este montecillo siempre nos ha deparado buenas cacerías, salvo excepciones.

El Serrat de Pitrau, de Vilamajò, fue el sitio elegido. Este montecillo siempre nos ha deparado buenas cacerías, salvo excepciones.

Colocarían Placid Forcat, Miguelet, Manolo Pereira y Jaume Negre. A las 9 horas, tras el sorteo, todos en marcha y a las 10,10 Miguelet soltó los perros.

Pronto se levantaron los primeros corzos. Pero aquí no se les puede tirar ya que no están incluidos en el Plan Cinegético. Pero tampoco se puso ninguno a tiro. Mejor, así ninguno de nosotros se tuvo que frustrar por ello. Pronto Miguelet encontró los jabalíes, estos se desperdigaron por el monte. Él dio cuenta de uno pequeño y Josep Marchal de otro; este un buen ejemplar. Su suegro, Antonio Lozano, fallo otro gran ejemplar, probablemente por precipitarse a la hora de disparar. El animal cruzaba un campo e iba en la dirección donde estaba de parada. No aguantó y quizás le disparó un poco pronto. Se le marchó.

Los perros de Miguelet muerden al jabalí que este había abatido. Del mismo tamaño había unos cuantos. No se pudo cobrar ninguno más

Los perros de Miguelet muerden al jabalí que este había abatido. Del mismo tamaño había unos cuantos más. No se pudo cobrar ninguno más. A pesar del gran trabajo de los perros de Miguelet, que se están convirtiendo en una rehala puntera, se echó a faltar, al menos, otra rehala de perros. Pero el trabajo de estos fue sobresaliente.

Josep Marchal, se fotografía con su suegro, Antonio Lozano, con el jabalí abatido por Josep

Antonio Lozano, con su nieto, se fotografía  con el jabalí abatido por Josep Marchal. Seguro que se acordaba del animal que él no consiguió abatir. Pero bueno, al menos estaba allí disfrutando con su nieto

Josep Marchal se deja fotografiar junto a su suegro, Antonio Lozano, con el buen jabalí que había abatido. Seguro que le habría hecho algún comentario respecto al que había fallado Antonio.

Josep Marchal se deja fotografiar junto a su suegro, Antonio Lozano, con el buen jabalí que había abatido. Seguro que le habría hecho algún comentario respecto al que había fallado Antonio.

Esta salida la cubría Paco Gamero. Aquí saludó y revolcó un buen zorro que se fue renqueante hacia donde estaba Pepe Salcedo que dio buena cuenta de él y de otro, que se le había unido.

Esta salida la cubría Paco Gamero. Aquí saludó y revolcó un buen zorro que se fue renqueante hacia donde estaba Pepe Salcedo que dio buena cuenta de él y de otro, que se le había unido. Ya llevamos 4 zorros; tantos como jabalíes. Nos estamos planteando contabilizarlos en la web. Ya veremos si lo hacemos

Cabana del Tavernet

La otra vertiente de la parada de Paco Gamero. Allí están las dos balsas y los campos por donde suelen cruzar los jabalíes hacia la Malera. Este día no lo hizo ninguno. Tal vez porque los perros los apretaron hacia otro sitio. Otro día será

Placid. Tras colocar las paradas que le han tocado, siempre se va a este lugar. La cabana de Tavernet, donde llega con su coche. No es una parada buena, pero desde aquí dirige, como siempre, magistralmente la cacería

Placid. Tras colocar las paradas que le han tocado, siempre se va a este lugar. La cabana de Tavernet, donde llega con su coche. No es una parada buena, pero desde aquí dirige, como siempre, magistralmente la cacería. Es con lo que más disfruta y nos hace disfrutar.