El domingo día 25, nos reunimos 13 paradas y la rehala de Miguelet. El día empezó para nosotros a las 7,30 horas. Desayuno y cafés. Sorteamos los puestos e intentamos salir. Mal preludio, el vehículo de Miguelet tenía un neumático pinchado. Varios se dispusieron a ayudar para ganar tiempo. Pero el pinchazo fue un preludio de lo que pasaría después.

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Miguelet y Jaume Negre, observan como Marc Badía y Josep Marchal se afanan para quitar el neumático

         Miguelet y Jaume Negre, observan como Marc Badía y Josep Marchal se afanan para quitar el neumático

Habíamos decidido hacer un par de ganchillos. Al final, fueron tres. Cuando se terminó de cambiar la rueda, la de recambio estaba floja y, gracias a un compresor que llevaba Paco Gamero, se pudo inflar bien. Paco se fue con Miguelet para que cuando se cambiara de zona le trasportara el coche y ganar tiempo

Este fue el primer puesto de Paco Gamero. Buena vista y con posibilidades. No pasó nada. Eso sí; sasi se extravía al volver con el coche de Miguelet

Este fue el primer puesto de Paco Gamero. Buena vista y con posibilidades. No pasó nada. Eso sí; casi se extravía al volver con el coche de Miguelet.

En el segundo intento, tampoco se encontró nada. en 20 minutos se intentó un nuevo ganchillo. Esta vez en el serrat de Sant Umbert. Nadamás entrar los perros un empaite muy prometedor. Se vio una corza que, tras saltar un barranquillo, dejó de verse. No se encontró por más que los perros de Miguelet intentaron coger el rastro. Orden de recogida y, cuando todo el mundo estaba llegando a sus coches, la dichosa corza saltó por los campos. Salvó su piel y nos dejó frustrados.