La decimocuarta cacería se presentó con un día totalmente tapado por la niebla. Tuvimos que ser pacientes y esperar hasta las 11 horas para salir a la montaña. Era cuestión de fe.

Asi estaba la visibilidad en Tartareu el día 20 de diciembre a las 10 horas. Algunos ya pensaban en tirar la toalla, pero se habían visto muchos rastros en el cazadero previsto

Asi estaba la visibilidad en Tartareu el día 20 de diciembre a las 10 horas. Algunos ya pensaban en tirar la toalla, pero se habían visto muchos rastros en el cazadero previsto. Esperamos hasta las 11 y acertamos. A partir de esa hora se levantó la niebla y quedó un buen día de Caza. El sol quedó tapado, pero tampoco hacía viento ni frío.

 

Fuimos precavidos. Habíamos sorteado las paradas y organizado los colocadores y la suelta de las rehalas. Éramos 30 paradas y 6 rehalas de perros; las de Xavi Sañé, Miguelet, Javier Jariod, Joan de Borges, José Manuel Placios y Victor Galindo (Invitado de Sástago).Había tres invitados y dos de la colla de José Berrocal entre las paradas. Nosotros estábamos casi todos: Faltaban Norberto de Sansimón, José María Reichartd y Antonio Lozano. También nos falló Pedro Berjillos con sus perros.

Al primer atisbo de levantamiento de la niebla, sobre las 11 horas, a la montaña. Colocarían Ton el Romano, Miguelet, Placid, Manolo Pereira y Paco Reillo.

Sobre las 12 horas, suelta de perros. La niebla se veía bastante lejos del cazadero. Pronto las primera ladras y los primeros disparos. Los jabalíes salían por todas partes. Por las emisoras nos íbamos enterando de los distintos lances. Paco Gamero, se redimió del fiasco de las últimas cacerías y consiguió abatir un gran ejemplar que le vino tiroteado por otras paradas.

Este fue el macareno cobrado por Gamero, en el mismo sitio que lo abatió. El hombre, que tuvo sus dificultades en el lance, respiró tranquilo. Esta vez había cumplido

Este fue el “macareno” cobrado por Gamero, en el mismo sitio que lo abatió. El hombre, que tuvo sus dificultades en el lance, respiró tranquilo. Esta vez había cumplido y sólo tuvo que aguantar las malas pulgas de la perra “Chispa” de Javier Jariod que se empeñó en morderle. No lo consiguió, pero Javier le decía -Te va a morder, coño

Los lances se sucedían uno tras otro. Cristian consiguió cobrar dos jabalíes; Tete, uno más, Manolo Pareira otros al alimón con José Prieto, José Blanco uno más y José Cuevas el último. Este, igual que el de Paco, de un respetable tamaño.

Paco Gamero y José Cuevas. Cada uno tras el buen ejemplar cobrado por cada uno el día 20 de diciembre de 2014 en el Barranc Salat, Tartareu

Paco Gamero y José Cuevas. Cada uno tras el buen ejemplar cobrado por cada uno el día 20 de diciembre de 2014 en el Barranc Salat, Tartareu

Ls pieza abatidas fueron llegando al punto de encuentro. Aquí ya hay cinco de los siete.

Ls pieza abatidas fueron llegando al punto de encuentro. Aquí ya hay cinco de los siete. Los dos que faltaban los traería Miguelet más tarde

El claro que se ve en la roca del fondo era el que tenía Paco Gamero para intentar cobrar el jabalí. Lo aprevechó

El claro que se ve en la roca del fondo era el que tenía Paco Gamero para intentar cobrar el jabalí. Lo aprevechó, tal y como era su deber

Tete se fotografia con los jabalíes cobrados. Un compañero corre para hacer lo propio. Llegó tarde.

Tete se fotografia con los jabalíes cobrados. Un compañero corre para hacer lo propio. Llegó tarde. Ni él mismo se reconocerá; no lo haremos nosotros, debía haber estado más listo ¿O no?.

 

 

 

 

 

 

 

 

Un grupo de participantes aprovecha para inmortalizar la última cacería de 2014. Marchal, Reillo, Manolo, Curro, ...

Un grupo de participantes aprovecha para inmortalizar la última cacería de 2014. Marchal, Reillo, Manolo, Curro, …

Curro, se suma al trío Tete, Prieto y Pepe Blanco. El trio cobró un jabalí cada uno.

Curro, se suma al trío Tete, Prieto y Pepe Blanco. El trio cobró un jabalí cada uno.

 

 

 

Todos tan felices.

Todos tan felices. Pepe Blanco, Miguel, Paco Reillo, Cuevas, José Luis, Paco Gamero, Curro, Prieto, Manolo Pereira, Agustín, …; Pepe Blanco detrás del jabalí que cobró; igual que Paco Gamero, Cuevas disimula,  Agustín y Manolo se ríe.

 

DOMINGO 21 DE DICIEMBRE

El domingo amaneció igual que el día anterior; sólo que la niebla estaba más cerrado. No parecía que levantara antes que el sábado.

Nos dimos cita en el bar de Tartareu a las 8 horas. Nos reunimos 11: Diez Paradas y un perrero, Miguelet. La cosa no era nada alagueña, se nos informó que en la zona del Mas D’Andall parecía que se iba aclarando el día. Casi todo el mundo se lo tomó con filosofía y decidió tomarse un opíparo desayuno. Tras el, dos dicidieron desertar; los otros ocho y Miguelet decidimos echar un vistazo al Mas D’Andall. Ya era muy tarde.

He aquí como se veía el panorama en la zona que pretendíamos cazar. Sólo disponíamos de un pequeño reducto sin niebla.

He aquí como se veía el panorama en la zona que pretendíamos cazar. Sólo disponíamos de un pequeño reducto sin niebla. El panorama era muy negro

 

El trayecto entre Tartareu y el Mas D’Andall no pudo ser más frustrante. La niebla era cada vez más espesa. Estuvimos a punto de dar la vuelta, pero seguimos. Y nuestra sorpresa fue que al llegar al Mas, no había niebla. Miguelet dijo que merecía la pena mirar unas carrascas donde habitualmente se refugian jabalíes. Rodeamos el montículo y Miguelet soltó sus perros. Saltó un gran corzo y nada más. En 25 minutos dimos por terminada nuestra aventura, que en modo alguno podemos llamar cacería.

Un pequeño reducto sin niebla. Aquí esperó Paco Gamero tener la suerte de que Miguelet levantara algún jabalí. Pues no; sólo le pasó un gran corzo al que, obviamente no le pudo tirar.

Un pequeño reducto sin niebla. Aquí esperó Paco Gamero tener la suerte de que Miguelet levantara algún jabalí. Pues no; sólo le pasó un gran corzo al que, obviamente no le pudo tirar. Otra vez será