Sexta Cacería. 09/10/2011
Manolo Pereira. Secretario de la Sociedad de Cazadores Bisaura se muestra serio y pensativo en esta fotografía. No se corresponde, ni mucho menos, con la satisfacción que le produjo la hazaña de conseguir abatir cuatro ejemplares en la cacería del día 9 de octubre de 2011, en el cazadero de Les Serres Belles”, en Tartareu.
Compartió hazaña con Miguelet. 4 ejemplares cada uno. Pero lo de Manolo tiene más Mérito. Le entraron 4 y se los “peló” a los 4 en el mismo lance y con sólo 4 disparos. Miguelet, le entaron más de 20 y cargó varias veces el rifle. Tiene mucho mérito también, pero en este caso, menos que lo de Manolo.
Miguelet y Manolo Pereira, sonríen felices después de su gesta el día 10 de octubre. Los dos “M”, de MUCHO, MEJOR y MAGNIFICO. ¡IMPRESIONANTE!. ¡Enhorabuena, una vez más, a los dos!.
Sí, la cacería del día 10, la Sexta de la temporada, resultó magnífica. Se cobraron 15 ejemplares, con los cuales alcanzamos la cifra de 40 en lo que va de temporada, prácticamente el doble de lo que habíamos conseguido la temporada anterior, en la misma (A la conclusión de la 6ª cacería habíamos cobrado 21).
Sólo una pega. No hemos podido obtener imágenes del botín porque una vez concluida la cacería sólo habiamos sacado 8 ejemplares de los 15. Los siete restantes aún había que sacarlos y ello era una tarea difícil. Aun no sabemos como ha terminado aquello. De los ocho que sí sacamos del monte no hay imágines, dado que, entre la espera de juntarlos a todos y las prisas por llevarse los que habían mostrado su interés por ellos, sólo se fotografiaron 5, de los 8, estos se los llevaría José Gómez que se comprometió a venir a buscarlos desde Estopiñán del Castillo. Los otros tres, se los llevó Marc, nuestro perrero.
Manolo Pereira, se fotografía con los 4 ejemplares que cobró el día 9 de octubre de 2011. Los mismos que le entraron juntos y se los peló a todos con sólo 4 disparos. Uno por cada uno. Sólo una sombra: la que le produce su gorra sobre su rostro, al hacerse esta fotografía.
Paco Reillo, también “mojó”. Cobró un gran ejemplar. Enhorabuena también. Otra noticia de relevancia es que Joaquin Suriñach, por primera vez esta temporada no “mojó”. Ya era hora!!.
Otro dato reseñable es que este día, por primera vez, compartimos cacería con la colla de Monedero y José de Gavá. Ellos consiguieron abatir varios ejemplares. Es el primer día, como hemos indicado, que compartimos cacería, fruto del acuerdo alcanzado entre las dos collas. Según nos comentan ellos, salieron muy satisfechos. Nosotros lo celebramos, esperando que este intercambio de cacerías nos lleve a una estrecha y beneficiosa colaboración.
Este día, la mayoría de compañeros de Estopiñan del Castillo, decidieron quedarse en aquel coto para cazar la caza menor.Solo participaron con nosotros, Clemente, el “Bala”, Lolo y otro.
Tercera cacería. 24/09/2011
Joaquín Suriñach, con cara de concentración. Tuvo que soportar bromas de la mayoría de los amigos, por su buen hacer. Tercer día de cacería y tercer jabalí cobrado por él. Pero el bueno de Quim, es todo un gran compañero y un cazador ejemplar, acepta todo y lo comparte. ¡¡¡Brava Quim”.
El día 24 de septiembre, celebramos la tercera cacería de la temporada. La primera en Estopiñan del Castillo, en el cazadero “El Reguero”. Lloviznó a lo largo de toda la mañana. Eso no impidió, salvo excepciones, que fuera una gran jornada de caza. Se cobraron 10 jabalíes y 5 corzos.
Los mayores laureles para Clemente, el popular “potugués”, que en la foto mira parte de su botín, observado por José, “Pepin”. Clemente, él solito cobró 5 jabalíes. Mucha suerte, porque le pasaron, y mejor puntería. Enhora buena, maestro. Lolo consiguió dos. Tampoco está mal. El infalible Suriñach consiguió cobrar otro; y van tres cacerías seguidas “mojando”. ¡¡Que tío!!.
He aquí un documento gráfico que puede expli-car como el “Portugués”, en el centro, no falla, así como el “Bala” a la dere-cha de la imagen, muestra su felicidad. Por su parte, Antonio, se muestra un poco más serio. Es que es el más formal de los tres ANDORRANOS.
Estas dos fotografías muestran parte de las piezas cobradas el día 24. La primera, la de la izquierda, muestra a Lolo (Que no se le ve la cara porque está absorto mirando sus piezas). Consiguió cobrar dos jabalíes. En la de la derecha se ven parte de las capturas.
Pepe Salcedo, consiguió cobrar un corzo. Ya está más contento, aunque aún no se le ha “perdonado” el fallo de la cacería anterior.
La otra cara de la jornada la ofrecieron Paco Gamero (Se le escapó un gran ejemplar). El agua en la mira telescópica fué el argumento (Siempre hay excusas), pero era un gran macho que cruzó un campo de rastrojo a lo largo de más de 500 m. y a unos 150 m. de distancia. El animal pasó entre Paco y Miguelet, casi a la misma distancia. Miguelet también le tiró y lo falló. Pero ese mismo ejemplar, previamente, lo había fallado Paco Reillo (Este le tiró parado). La distancia es una incógnita. Pero lo cierto es que el gran ejemplar se marchó dejando mal sabor a los tres.
Otros también fallaron, aunque animales de menor relevancia y algún corzo. Fue un gran día de caza empañado por la llovizna, que por empañar, empañó la mira telescópica del que escribe estas líneas.
Segunda Cacería, 11/09/2011
El día 11 de septiembre, a las 7 horas, en el local social de Tartareu nos volvimos a dar cita. Esta vez media hora tarde porque ya no había que repartir documentación. Teniamos previsto cazar en un cazadero llamado “El Serrat de Pitrau”, en Vilamajò. Éramos 19 paradas y 4 collas de perros. Se podía cubrir bien la zona.
Nos colocamos, según el puesto que nos tocó en el sorteo (Excepto los colocadores que no se sortean), y, tras ocupar nuestros puestos empezó la espera. No tardó mucho en escuchar las primeras carreras de los jabalíes perseguidos por los perros. Pronto se escucharon los primeros disparos. Pronto se supo que no se había mejorado la puntería con respecto a la jornada anterior.
Se cobraron tres magnificos ejemplares. Uno, el que muestra la fotografía, cobrado por Marc, que, como se ve, no puede ni quiere disimular su satisfacción. También volvió a mojar el amigo Suriñach. ¡Que tío!”. Dos días de caza y dos jabalíes cobrados. También cobró uno nuestro compañero José Marchal, que además cobró un zorro. ¡Enhora buena a los tres
Otros fallaron, como Pepe Salcedo segundo día consecutivo. Esta vez la distancia le debió jugar una mala pasada. Los dos últimos disparos los hizo a unos cinco metros de distancia. Será lo que le decía otro compañero. Pepe: a ese distancia El tiro “va muy cerrado”.
Tambien falló Xavi Sañé, Antoio Corsa y su hijo Jaume. Otra vez Será. Se escaparon dos ejemplares por el mismo sitio (No estaba bien cubierto). Se llevaron muchos perros detras. Después, se consiguieron recoger todos los perros. Bueno, no hubo más incidencias, salvo el calor. Ya sumamos 5 ejemplares cobrados. Nos despedimos hasta la próxima cacería que será el día 24 en el coto de San Quilez, en Estopiñan del Castillo.
Primera cacería. 10/09/2011
Por fin. A las 6,30 horas de la mañana, el día 10 de septiembre de 2011, en el local Social de Tartareu, se empiezan a dar cita los componentes de la colla. El Primero, como no, Plácido Forcat. Empieza a organizar sobre un papel la cacería. Empiezan a llegar más compañeros. Abrazos, anécdotas y buenos deseos. Se reparten las tarjetas del coto y las licencias federativas y de caza.
Se constata que hay pocos participantes en esta cacería. Por unos momentos se teme que tengamos que desistir del cazadero previsto, la Serra de Comallongo/Les Abellanes. Por fin, conseguimos sumar un número mínimo de puestos para hacer este cazadero. Sorteamos las paradas y nos colocamos sin perder tiempo. La temperatura es muy alta y los perros no aguantarán mucho.
Pronto, el ladrido de los perros advierten de la presencia de jabalíes. Las emisoras avisan que se han visto 9 ejemplares juntos. Se escuchan los primeros disparos. Nuestro amigo y compañero de la Sociedad Deportivade Cazadores de Estopiñan, Josep Balagueró, el popular “BALA”, tuvo el honor de abatir el primer ejemplar. Filicitaciones de todos los asistentes. Se escuchan más disparos. Lamentos y justificaciones por haber fallado. Entre ellos, Pepe Salcedo, Pepe Álvarez, Mª Carmen Roca y otros. Joaquín Suriñach, falla uno y cobra otro. Finalmente hicimos dos y decidimos poner fin a la cacería. Los perros ya no aguantaban. La mayoría de ejemplares se quedaron dentro del cazadero.
Nuestro querido compañero, Josep Balageró, “EL BALA”, uno de los tres andorranos, se fotografía con el primer ejemplar cobrado esta temporada. Lo cobró él.
Estopiñan del C. Temp.2011/12
José Gómez, presidente de la Sociedad Deportiva de cazadores de Estopiñan, y Paco Gamero, presidente de la Sociedad de Cazadores Bisaura, son dos amigos y colaboradores que se esfuerzan en conseguir buenas cacerías y, en lo posible, mantener la armonía de los miembros de las dos sociedades. Ello le acarrea, de vez en cuando, algunos problemillas. Los dos ponen el máximo empeño en que las cosas salgan lo mejor posible. No siempre lo consiguen. Cada vez piden más la colaboración de todos. Sin esa colaboración, abría más fracasos que éxitos.
Impresionante vista parcial del Coto de San Quilez, Estopiñan del Catillo. En primer término, Serra Amua y el cazadero del reguero, en el que el primer día de caza, 24 de septiembre, se cobraron 10 jabalíes y 5 corzos.
Dos imágenes de la cacería del día 24 de septiembre de 2011, en el Coto de Estopiñá del Castillo. El día siguiente, 25, se cobró un jabalí y un corzo.
A partir del día de hoy, las crónicas de las cacerías las publicaremos, en “La Cacería del …, que corresponda. Se accede haciendo clip encima de la línea en azul de la cacería que se trate o la fecha.
Tartareu y los lugareños
Plácido Forcat. El ilustre nativo que, aunque vive en Teià, siempre que puede, se traslada a su pueblo natal al que adora y conoce su entorno como nadie. En asuntos de caza es toda una autoridad. Su saber y entender del tema lo hacen una persona querida y respetada por todos. Ninguno de nosotros nos atrevemos a cuestionar sus planteamientos. Nunca se equivoca. Lástima que le empieza a fallar la cuestión física, pero este handicap lo suple de sobra con sus conocimientos. Siempre lo hemos necesitado y lo vamos a seguir necesitando mucho tiempo.
Antonio Corsa, el “ROMANO”, es un ilustre lugareño que caza con nosotros desde hace casi 30 años. Gran conocedor del terreno y de los hábitos de los jabalíes. Buen rastreador y colocador. Al hombre le empiezan a fallar sus facultades físicas. Además, este año, presumiblemente por “envidia”, padeció un infarto de miocardio. Es que, como dicen algunos, no quería ser menos que Paco Gamero:
Miguel Valls, “Miguelet”, otro ilustre lugareño. Excepcional cazador y gran compañero. Buen conocedor, tanto de los hábitos de los jabalíes, como de
las artes de la caza. Trabajador como nadie a la hora de ayudar a sacar los jabalíes de la montaña. Es una pieza fundamental para todos nosotros.
Miguelet, en una fotografía tomada con los 4 ejemplares que consiguió abatir en el cazadero de los MONS, la temporada 2010/2011.
Esta temprada, la 2011/12, en Tartareu, a vuelto a repetir la hazaña. Luego de casualidad nada. Es un excepcional cazador.
Los hermanos Jaume y Jordi Corsa, flaquean a Paco Gamero, un día de cacería de perdices. Los dos hermanos, hijos de Antonio Corsa, el “ROMANO”, son dos lugareños más. Los más jóvenes de la colla. Se han reincorporado este año, otra vez con nosotros. ya haian cazado cazado con nosotros en su época de adolescentes, pero lo dejaron para dedicarse a “otras” cosas. Ahora han vuelto y esperamos que sea para mucho tiempo. Los dos son grandes aficionados a la caza.
Sociedad de Cazadores Estopiñan
Admitimos Socios
Esta temporada, 2011 / 2012, vamos a proceder a la selección de nuevos socios y abonados.
Interesados/as: Contactar con: José Gómez Cerezales (Presidente), en tlf. 689 47 66 72, o mediante e-mail, en: pgamero@cazadoresbisaura.com
Más en información en la página Web de la Sociedad de Cazadores Estopiñan:
www.cazadoresestopiñan.com
Un día de MONTERÍA
Un día de MONTERÍA, habitualmente, más o menos, se desarrolla así:
Si la montería se va a realizar en Estopiñan del Castillo, el punto de encuentro es el Hostal Rural, situado en la entrada del pueblo. Entre las 7,30 y las 7,45 horas, invariablemente, los primeros en entrar en el mismo, son Jósé Gómez y Placido Forcat casi al unísono. A veces, entra primero Placido Forcat. Los recibe Ester quien les pregunta que les apetece desayunar. Los dos son buenos comensales. Sentados en la misma mesa, comienzan a hablar de las posibilidades de las distintas zona. Pronto se irán incorporando a esa mesa otros cazadores (Franco, Pepe de la Marisa, Banzo, Solsona, Manolo Pereira, …), hasta que no caben más en la mesa. Alrededor de las 8 horas empiezan a llegar la mayoría. Se saludan entre ellos y, bastantes, optan por desayunar (Huevos fritos con bacom, huevos fritos con panceta u butifarra, longaniza a la brasa y cualquier otra cosa “baja” en colesterol. Otros se conforman con un cortado y una copita mientras esperan, dado que, estos, los menos glotones, se llevan un bocadillo al puesto.
A las 8,10 horas el bullicio es palpable. Todos preguntan ¿Hoy donde cazamo?. No obtienen respuesta. Primero hay que saber el número de monteros, cuantas rehalas de perros hay y donde se han visto más rastros. Nadie se impacienta.
A las 8,15 horas, más o menos, Paco Gamero tira de lista y recuenta los que están presentes. Pide ayuda a Enrique Negre y José Gómez. Paralelamente, Franco Daminguez, entrega un papelito a cada unon de los que llevan coche para que anoten cuantos irán con él en dicho coche. Esto sirve para hacer el sorteo de las paradas y evitar que los que van en un mismo coche les toquen puntos dispares en el sorteo. Un buen rato después, se sigue sin saber el número total de los que van a participar en la montería ni, posiblemente, el cazadero. Empiezan a llegar los perreros. A partir de aquí se define el cazadero.
Una vez decidido el cazadero, se definen las líneas, o armadas, y a partir de aquí, quienes serán los colocadores de todas las paradas de cada línea. Una vez se sabe el número de puestos de cada línea o armada, se procede al sorteo. Previamente, los coches donde van los colocadores, se apartan del resto. Se da comienzo al sorteo, cogiendo, una mano “inocente”, un papelito correspondiente a los colocadores. Ya tendremos una línea que tiene un determinado número de puestos. Otra mano inocente va cogiendo papelitos de los que no son postores (Donde se van anotando el número de puestos de menor a mayor), hasta completar el número de puestos de la línea o armada. Se vuelve a reptir la acción tantas veces como líneas tenga la cacería. Normalmente no más de 4 o 5. Una vez llegados a este punto, algunos caen en una latente desorientación. No se han enterado con quien le ha tocado. Finalmente, cuando se les indica que consulten a los 4 o 5 colocadores terminan sabiendo por donde irán y, a buen seguro, el próximo día volverá a desayunar como hoy y, ya se enterará, donde y con quien le toca.
Por fin se ponen en marcha los “todo terrenos” y en perfecta carabana se van distribuyendo por la montaña. Los posteres van dejando a cada uno en el sitio que le tocó en el coche que lo trasladó. En un tiempo de alrededor de 45 minutos, culmina la colocacion de los puestos. Es la hora de la verdad. A través de las emisoras, los colocadores informan al responsable del coto, o de la cacería, que el proceso de colocación de paradas ha concluido. Este, informa a los perreros de que pueden empezar. Ellos han utilizado este tiempo colocando collares y radiotransmisores a los perros. Por fin sueltan los perros en distintos puntos del cazazadero escogido extrategicamente, Los ladridos de los perros retumban en la montaña. Los monteros, centran sus cinco sentidos en la montería. Especialmente el oído y la vista. Ya han escogido el mejor sitio de su puesto para poder responder con garantías cualquier lance que se le presente. Los que han decidido desayunar tomando un bocadillo en la montaña, se apresuran a terminar y centrarse en la cacería. Pronto se escuchan los primeros “empaites” de los perros. Los perreros, a través de las emisoras, informan hacia qué linea empujan los perros. A los componentes de esta línea se les disparan los latidos de sus corazones y redoblan el alerta de sus sentidos. Suenan los primero disparos; si son lejanos, hay una cierta decepción “NO VENÍA HACIA AQUÍ”, piensa la mayoría. Los más próximos, aún, albergan la esperanza de que se haya producido un fallo y aún puedan ellos tener una opción. Por fin, a través de la emisora se informa: Era un zorro. Era un corzo, me pasó entre la maleza y se ha ido, Me pasó lejos y se marchos. Lo fallé, o bién, ya esta muerto. Si se da este último supuesto, se provocan las masivas felicitaciones. Si el mensaje es el de lo “falle”, son los perroros los que solicitan: “Parar perros e impedir que salgan del cazadero, por favor”. Parar los perros siempre es una tarea voluntariosa pero que no siempre resulta exitosa. La mayoría de las veces, el ímpetu de los perros es superior a los actos de pararlos y estos los burlan con facilidad para decepción de quien pretende pararlos y desesperación de los perreros.
Los “empaites” de los perros se seguirán escuchando, así como las informaciones de los perreros. Se oirán disparos e informaciones de como concluyó el lance. Tras cualquier lance, se produce la información a través de las emisoras. Así, al final de la jornada, se sabrá con más o menos exactitud, cuantos ejemplares se han cobrado. Al final, los perreros informan de la conclusión de la montería. Sus recorridos resacando han concluído. Comienza la última parte de la montería, la más complicada. Sacar las piezas abatidas para trasladarlas al punto de encuentro y culminar con las fotos reglamentarias. La montería ha terminado. A partir de aquí, sólo queda comentar y analizar todos y cada uno de los lances que se han producido en la jornada. Los afortunados, recibirán felicitaciones unánimes. Los menos afortunados, las bromas más refinadas. A los perreros, a veces, con la colaboración de algún voluntario, les queda la tarea de recoger todos los perros. Con frecuencia, bastantes perros salen de la cacería y persiguen a los jabalíes a lo largo de varios Km.; la recuperación de los perros dura horas, a veces días, en ocasiones, semanas. Todo ello, sin excepción, constituye Un día de Montería.
Tres vistas diferentes de cazaderos del Coto San Quilez de Estopiñan del Castillo. Los perros acosan y persiguen los jabalíes por estos parajes. Volver a controlar todos los perros de una rehala es una de las tareas más difícil e ingrata de una montería.
COTO TARTAREU Y LOS LUGAREÑOS
Plácido Forcat, nativo de Tartareu y habitual morador. Es un enamorado de su pueblo. Además, es un gran cazador y conoce la zona y los hábitos de los jabalíes como nadie. Es por ello que todos nosotros le profesamos un gran respeto, tanto como persona, como compañero y organizador de las cacerías. No le importa pasar las cacerías sin “tirar”. Se divierte más orientando a todos los compañeros a través de la emisora. Es socio fundador de la Sociedad de Cazadores Bisaura y formó parte de la junta directiva durante 7 años.

Antonio Corsa, alias “El Romano”, nativo y vecino de Tartareu. Gran conocedor de la zona y los hábitos de los jabalíes. Gran colaborador y colocador de paradas. Es socio fundador de la Sociedad de Cazadores Bisaura. Esta temporada habrá que ver lo que hace. Sus “envidia”s con el Presidentes le han llevado a soportar un infarto. Ahora hará lo mismo que Paco Gamero: se quedará cerca de los caminos. Bromas aparte, le deseamos sinceramente una total recuperación. ¡¡’ Ánimo Ton. Te necesitamos !!!.
Miguel Valls, alias “Miguelet”. Nativo y vecino de Tartareu. Gran conocedor de los cazaderos e incansable buscador de rastros. Compañero ejemplar, dispuesto a ayudar cada vez que se necesite y en lo que se le necesite. Abonado de la Sociedad de Cazadores Bisaura desde su fundación. Es un gran tirador, como así lo demostró la pasada temporada cobrando 7 jabalíes. 4 en un mismo día, en el cazadero de Los Mons. Esta temporada seguirá siendo, como siempre, uno de los destacados en todos los aspectos.




























