Curro, de la Colla de Berrocal, no sólo consiguiò abatir los dos ejemplares de la jornada. Además abatió a un enorme jabalí. Marc terminó rematándolo, en defensa de sus perros. ¡Vaya testículos que tiene el dichoso animal. Uno de los más grandes cobrados en los cotos de la zona. 130 Kg. Ese es el peso adjudicado

 

El día 30 de diciembre de 2012, parecía que sería una cacería anodina. No habían confirmado su asistencia muchos compañeros. Pero finalmente, apareció Berrocal, con 3 de su colla y  él mismo. También se animó Josep Marchal, que en un principio había dicho que no vendría.

Habíamos previsto cazar un ganchillo paralelo al Barranc Salat, pero viendo que éramos 14 puestos nos animamos a cazar el Serrat de Pitráu, en Vilamajor. Haber que pasaba. Si había, algo haríamos. Sólo teniamos dos colla de perros: Marc y Miguelet.

Colocarían las paradas Ton, “El Romano”, Berrocal y Placi. Romano colocó 6, él incluido. Berrocal, 4, ´también incluido él y, Placi, 4. Cuando ya estaba la cacería en marcha se unió a nosotros Salvador (Popularmente conocido como Macgibert).

A las 9 horas, todos colocados y se dio la orden de soltar perros. A los dos minutos las primeras ladras y buenos empeítes. Se empiezan a escuchar disparos. Eran los de la colla de Berrocal que no llevan emisoras. Pronto, Marc y Miguelet, avisan que están levantando jabalíes los perros. Marc informa que Curro ha cobrado un jabalí. En la otra parte del cazadero se oyen varios disparos. Parece ser que, por la dirección, debía ser Jaume Corsa, el hijo de Romano. Tampoco lleva emisora, pero Josep Marchal informa que el jabalí se ha marchado a través de los campos hacia La Malera. No explicó nada más.

Lo que no explicó es que el susodicho jabalí lo vió él bajar de la montaña. Lo esperó y cuando lo encaró y apretó es gatillo, no le obedeció. No había puesto ningún cartucho en la recamara de su rifle. Después, por muchas prisas que se quiso dar, no consiguió meter un cartucho en la recamara hasta que el afortunado jabalí estaba bastante lejos y Jaume le tiraba. Si estas cosas pasan. El pobre Josep no se lo podía creer. A él si que se le quedó cara de tonto.

A partir de este lance se hizo el silencio. Los perros no cogían rastros. Lo que en un principio parecía que podía ser una cacería excepcional, se tornaba aburrida. Ni las emisoras animaban. Bueno, a esperar.

Miguilet y Marc se afanaban por encontrar algo. No lo conseguían. Decidieron ir otra vez a la zona donde habían levantado los primero. Acertaron. Los perros ladran muy animados y, pronto un disparo. Después, otros dos. Habían sido los de la colla de Berrocal. Pero los perros insistieron en unos matorrales, en un barranquillo. Marc pide por la emisora que se remate el jabalí. Imposible. Curro, que fué el que había herido al jabalí no tiene emisora. Marc, se alarma por sus perros y corre a rematar el jabalí. Lo hace y pudo comprobar que el bicho había “FELICITADO”,  a una de sus perras con los colmillos. Por la emisora dice: ¡¡¡ Es como una MULA. Es enorme y tiene unos colmillos descomunales !!!. Después lo pudimos comprobar.

 

 

He aquí la cabeza y las defensas  del jabalí cobrado por Curro, de la colla de Berrocal. ¡¡Impresionante!!

 

 

Vista parcial del Serrat de Pitráu

 

Escapes naturales de los jabalíes, Paco Gamero se encargó de vigilar esta salida. No tuvo suerte

 

 

A continuación de Paco Gamero, estaba Placi, en la caseta de Miguelet

 

 

Este es el enorme ejemplar cobrado por Curro. Paco Gamero pidió que lo bajaran del remolque para poder hacer bien las fotos. Pero quienes lo habían subido al remolque decían que si se bajaba el jabalí del remolque lo subirían los que lo bajaran. Según ellos pesaba demasiado. Un grupo de cazadores empezó a calcular el peso. Unos decían que pesaría unos 150 Kg.. otros que no pasaría de los 140 kg. La mayoría calculaba 130, también los vecinos del pueblo se situaban alrededor de los 130 Kg. Los más pesimistas, dos en concreto, hablaban que su peso sería entre 120 y 125 Kg. Es probable que no lo sepamos nunca, pero casi todos coincidían que era, quizás, el mayor ejemplar que se ha cobrado en la zona los últimos 50 años.

 

Descomunal cabeza y defensas.

 

                                                                                             

En la foto de la izquierda, Manolo Pereira, se sube al remolque para fotografíar el magnífico ejemplar. En la de la derecha, Manolo y Marc se fotografían junto al remolque donde están los dos ejemplares. Pero la estrella es el grande.

 


 Impresionante los testículos de este gran animal

 

Ton, el Romano, también quiere inmortalizar el momento.